×
Nota del editor: 

Este es el sexto artículo en una serie de 12 súplicas a los predicadores de la prosperidad. Los artículos fueron publicados originalmente en el libro de John Piper, ¡Alégrense las naciones!. Lee el anterior aquí.

Jesucristo advierte que la Palabra de Dios, el evangelio, el cual tiene el propósito de darnos vida, puede ser ahogada hasta la muerte por las riquezas. Él dice que es como una semilla que crece entre las espinas: “La semilla que cayó entre los espinos, son los que han oído, y al continuar su camino son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y su fruto no madura” (Lc. 8:14).

Los predicadores de prosperidad deben advertir a sus oidores de que hay un tipo de prosperidad financiera que puede ahogarles hasta la muerte. ¿Para qué animaríamos a la gente a buscar la misma cosa que Cristo advierte que les puede ser infructífero?


Publicado originalmente en Desiring God.
Recibe cada día los artículos, podcasts, y vídeos más recientes.
CARGAR MÁS
Cargando