En nuestro libro The Final Days of Jesus [Los últimos días de Jesús], Andreas Köstenberger y yo tratamos de ayudar a comprender la identidad y el papel de las discípulas de Jesús, especialmente en lo que respecta al descubrimiento de la tumba vacía y su testimonio como testigos oculares de Cristo resucitado.
Hay una serie de aspectos de la narración sobre las mujeres que pueden resultar desconcertantes cuando intentamos armonizar sus acciones en los cuatro relatos. ¡El propio número de Marías a veces aumenta la confusión! E incluso puede resultar difícil desentrañar la gramática griega. Por ejemplo, ¿se refiere Juan 19:25 a tres mujeres o a cuatro?
Opción 1:
- «su madre y
- la hermana de su madre,
- María, esposa de Cleofás, y
- María Magdalena».
Opción 2:
- «su madre y
- la hermana de su madre, [es decir,] María, la mujer de Cleofás, y
- María Magdalena».
En la opción 1, es probable que la referencia sea a Salomé (lo que convertiría a los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, en primos de Jesús).
Sin embargo, la opción 2 es más probable, lo que significa que María, la esposa de Cleofás, es hermana (o cuñada) de María y, por lo tanto, tía de Jesús.
No pretendemos ofrecer soluciones definitivas en nuestro libro, pero pensé que destacar las entradas relevantes en nuestra guía de referencia al final del libro podría ser útil para quienes predican o reflexionan sobre este material. Hay más información sobre estas mujeres importantes de la que a menudo hemos reconocido.
A continuación se incluye la lista de las mujeres clave.
- Juana (esposa de Chuza)
- María Magdalena
- María (madre de Jesús)
- María (madre de Jacobo y José)
- María (esposa de Cleofás)
- Salomé (madre de Jacobo y Juan)
Además, se incluyen algunas descripciones y dónde se pueden encontrar sus historias:
1. Juana (esposa de Chuza)
- Fue una de las primeras mujeres en descubrir la tumba vacía (Lc 24:10).
- Era la esposa de Chuza, el administrador de la casa o mayordomo del rey Herodes Antipas (Lc 8:3).
- Era seguidora de Jesús.
- Ayudó a financiar el ministerio de Jesús, junto con Susana y muchas otras (Lucas 8:3).
2. María Magdalena
- Era una mujer galilea, probablemente del pueblo de Magdala (en la orilla occidental del mar de Galilea).
- Jesús la liberó de siete demonios (Lc 8:2; Mr 16:9).
- Era seguidora de Jesús (Mt 27:57).
- Fue testigo de la crucifixión y el entierro (Mt 27:61; 28:1; Mr 15:40, 47; Jn 19:25).
- Estaba entre las mujeres que fueron al sepulcro el domingo (Mr 16:1; Jn 20:1).
- Fue la primera persona en ver a Jesús vivo (Mr 16:9).
- Se lo contó a los demás discípulos (Lc 4:10; Jn 20:18).
3. María (madre de Jesús, viuda de José de Nazaret)
- Dio a luz a Jesús siendo virgen.
- Se casó con José de Nazaret.
- Ayudó a criar a Jesús.
- Estuvo presente en Su ejecución y entierro.
- Fue testigo de Su resurrección.
- Desde la cruz, Jesús encomendó a Su madre viuda al cuidado de Juan, y ella se fue a vivir a su casa (Jn 19:25-27), tal vez porque los otros hijos de María aún no eran creyentes (Jn 7:5; ver también Mt 13:57; Mr 3:21, 31; 6:4).
Jesús era el mayor de al menos seis medios hermanos.
Los otros hijos de José y María (Mt 13:55; Mr 6:2-3; Hch 1:14; 1 Co 9:4-5; Gá 1:19) eran:
- Jacobo (autor del libro bíblico de Santiago)
- José
- Simón
- Judas (autor del libro bíblico de Judas)
También tuvo al menos dos hijas (Mr 6:3).
4. María (madre de Jacobo y José)
- Fue testigo de la crucifixión, el entierro y las apariciones tras la resurrección de Jesús.
- Sus hijos se llamaban Jacobo el Menor (por lo que su marido debía llamarse Jacobo) y José (Mt 27:61; 27:56; Mr 15:40, 47).
El hecho de que dos Marías de la historia tengan hijos con los mismos nombres (Jacobo y José) muestra la frecuencia de ciertos nombres en la Galilea del siglo I. El nombre María, en particular, era muy común en la Palestina del primer siglo, de ahí la necesidad de distinguir entre las diferentes Marías de los evangelios, ya sea por su ciudad natal (María Magdalena) o en asociación con su marido (María de Cleofás) o sus hijos (María, madre de Jacobo y José).
5. María (esposa de Cleofás)
- Fue una testigo galilea de la crucifixión de Jesús.
- Puede identificarse como la «hermana de la madre» de Jesús (Jn 19:25), aunque se puede consultar lo que se dice sobre Salomé más adelante.
- Según Hegesipo, citado por el historiador Eusebio, Cleofás era hermano de José de Nazaret (Hist. Ecl. 3.11; 3.32.6; 4.22.4). De ser así, María y Cleofás eran los tíos de Jesús. Su hijo Simeón (primo de Jesús) se convirtió en líder de la iglesia de Jerusalén, sucediendo a Jacobo, hermano de Jesús.
6. Salomé (madre de Jacobo y Juan)
- Era una de las seguidoras de Jesús en Galilea.
- Fue testigo de la crucifixión.
- Fue al sepulcro el domingo (Mr 15:40; 16:1).
- El pasaje paralelo en Mateo 27:56 hace probable que ella sea la madre de los hijos de Zebedeo (es decir, Jacobo y Juan).
En un artículo que escribimos para Christianity Today online, Andreas y yo analizamos «Cinco errores que debes evitar en tu sermón de Pascua». A continuación, incluyo un comentario sobre el papel de las mujeres que puede ser útil recordar:
Cuando prediques esta Pascua, no pases por alto el testimonio de las mujeres como un detalle incidental.
En el primer siglo, las mujeres ni siquiera podían testificar en un tribunal judío.
Josefo dijo que ni siquiera el testimonio de varias mujeres era aceptable «debido a la ligereza y la audacia de su sexo».
Celso, crítico del cristianismo del siglo II, se burló de la idea de María Magdalena como supuesta testigo de la resurrección, refiriéndose a ella como una «mujer histérica […] engañada por […] la brujería».
Este contexto es importante porque apunta a dos verdades cruciales.
En primer lugar, es un recordatorio teológico de que el reino del Mesías da un vuelco al sistema del mundo. En esta cultura, Jesús afirmó radicalmente la plena dignidad de las mujeres y el valor vital de su testimonio.
En segundo lugar, es un poderoso recordatorio apologético de la exactitud histórica de los relatos de la resurrección. Si se tratara de «fábulas ingeniosamente inventadas» (2 P 1:16), nunca se hubiera presentado a las mujeres como las primeras testigos oculares del Cristo resucitado.


