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Charles Spurgeon:

 

Yo creo que cada partícula de polvo que baila bajo los rayos de sol no se mueve ni un átomo más ni menos de lo que Dios desea—

que cada partícula de spray que se lanza contra el barco de vapor tiene su órbita definida, así como el sol en cielo

que la paja de la mano de la hiladera es dirigida como las estrellas siguen su cursos.

El desliz de un pulgón sobre el capullo está tan fijo como la marcha de la devastadora pestilencia

la caída de las hojas de un álamo está tan plenamente ordenado como el volteo de una avalancha.

 

¿La Escritura enseña esto realmente? Creo que la respuesta es sí. Aquí hay una pequeña muestra:

Dios es soberano sobre. . .
Cosas aparentemente al azar:

La suerte se echa en el regazo,
pero del Señor viene toda decisión.
(Proverbios 16:33)

El corazón de la persona más poderosa en la tierra:
Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor;
Él lo dirige donde le place.
(Proverbios 21: 1)

Nuestras vidas y planes diarios:

Por el Señor son ordenados los pasos del hombre,
¿cómo puede, pues, el hombre entender su camino?
(Proverbios 20:24)

Muchos son los planes en el corazón del hombre,
mas el consejo del Señor permanecerá.
(Proverbios 19:21)

Oigan ahora, ustedes que dicen: “Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia”. Sin embargo, ustedes no saben cómo será su vida mañana.  Más bien, debieran decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
(Santiago 4:13-15).

Salvación:

“Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión”. Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
(Romanos 9:15-16).

y creyeron cuantos estaban ordenados a vida eterna.
(Hechos 13:48).

Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó.
(Romanos 8:29-30).

La vida y la muerte:

Vean ahora que Yo, Yo soy el Señor, 
y fuera de Mí no hay Dios.
Yo hago morir y hago vivir.
Yo hiero y Yo sano,
y no hay quien pueda librar de Mi mano.
(Deuteronomio 32:39)

El Señor da muerte y da vida;
hace bajar al Seol y hace subir.
(1 Samuel 2:6)

Discapacidad:

Y el Señor le dijo: “¿Quién ha hecho la boca del hombre? ¿O quién hace al hombre mudo o sordo, con vista o ciego? ¿No soy Yo, el Señor?”
(Éxodo 4:11)

La muerte del Hijo de Dios:

Éste fue entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, y ustedes lo clavaron en una cruz por manos de impíos y lo mataron.
(Hechos 2:23).

Porque en verdad, en esta ciudad se unieron tanto Herodes (Antipas) como Poncio Pilato, junto con los Gentiles y los pueblos de Israel, contra Tu santo Siervo Jesús, a quien Tú ungiste, para hacer cuanto Tu mano y Tu propósito habían predestinado que sucediera.
(Hechos 4:27-28).

Pero quiso el Señor quebrantarlo,
sometiéndolo a padecimiento…
(Isaías 53:10)

Cosas malas:

Si se toca la trompeta en la ciudad, 
¿no temblará el pueblo?
Si sucede una calamidad en la ciudad,
¿no la ha causado el Señor?
(Amós 3:6)

Yo soy el que forma la luz y crea las tinieblas,
el que causa bienestar y crea calamidades,
yo soy el Señor, el que hace todo esto.
(Isaías 45:7)

“El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor”. En todo esto Job no pecó ni culpó a Dios…. “¿Aceptaremos el bien de Dios y no aceptaremos el mal?” En todo esto Job no pecó con sus labios.
(Job 1:21-22; 2:10)

Envió (Dios) a un hombre delante de ellos, a José, vendido como esclavo…Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios lo cambió en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente. 
(Salmo 105:17; Génesis 50:21)

Todas las cosas:

(Dios) obra todas las cosas conforme al consejo de Su voluntad,
(Efesios 1:11)

Nuestro Dios está en los cielos;
Él hace lo que le place.
(Salmo 115:3)

Yo sé que Tú puedes hacer todas las cosas,
y que ninguno de Tus propósitos tuyo puede ser frustrado.
(Job 42:2)

Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada,
mas Él actúa conforme a Su voluntad en el ejército del cielo
y entre los habitantes de la tierra;
nadie puede detener su mano,
o decir a él, “¿Qué has hecho?”
(Daniel 4:35)

Nada de esto contradice la enseñanza bíblica que dice que Satanás es “el dios de este mundo” (2 Corintios 4:4), y que las decisiones humanas son genuinas y significativas.


Publicado Originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Cristian Fernandez
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