Las iglesias y los seminarios enfrentan un nuevo reto: la automatización del trabajo pastoral mediante la IA agéntica. A diferencia de las herramientas generativas como ChatGPT o Gemini, la IA agéntica no espera a que se le den instrucciones semanales. Solo tienes que pedirle una vez a tu agente de IA que prepare los sermones dominicales para un día y una hora determinados, y eso es todo. El agente trabaja las veinticuatro horas del día y te avisa cuando el manuscrito está listo para que lo revises.
OpenClaw, por ejemplo, permite que tu agente de IA funcione en tu propio hardware. Es capaz de escanear todos los archivos —desde notas y actas de reuniones hasta fotos, mensajes de texto y correos electrónicos— para elaborar sermones basados en la materia prima de tu vida. Las herramientas de IA anteriores podían producir contenido general sólido. La IA agéntica va más allá: personaliza ese contenido, ya que extrae información de los eventos recientes de la congregación y de tus propias experiencias para las ilustraciones, y utiliza las necesidades reales de tu congregación para los puntos de aplicación. Puede sonar más como tú que tú mismo.
Cuatro desafíos
Este no es un escenario lejano. Ya está aquí, y plantea serios desafíos para la predicación y el ministerio pastoral. A continuación, presento cuatro áreas de desafío.
1. Preparación
Los sistemas de IA agéntica «dirigen dinámicamente sus propios procesos y el uso de herramientas, manteniendo el control sobre cómo cumplen sus tareas». A diferencia de las herramientas tradicionales de IA, un agente decide por su cuenta qué herramientas usar y cómo llevar a cabo la tarea, desde ayudarte a invertir tus ahorros hasta preparar tus sermones semanales.
Un domingo por la mañana, los predicadores que utilicen IA agéntica podrían levantarse de la cama dos horas antes del servicio y leer el sermón un par de veces. No se necesita preparación adicional. Para un pastor ocupado, será muy tentador delegar por completo la tarea de preparar el sermón, el cual requiere tanto tiempo. Pero ¿qué se pierde cuando un pastor no ha dedicado tiempo real para elaborar las palabras que dirige a su rebaño?
2. Pastoreo
Estaba sondeando el mercado para comprar un automóvil y decidí dejar que mi agente de IA se encargara de las negociaciones. Los vendedores nunca supieron que estaban hablando con una IA; mi agente utilizó su propia información de contacto y mi identidad quedó totalmente protegida. Ahorré más de cuarenta horas de mi tiempo. Eso fue hace cuatro meses.
La verdadera pasión pastoral surge de conocer directamente a su rebaño, no de resúmenes de resúmenes
Los agentes de IA ahora pueden hacer algo similar para la atención pastoral. Pueden enviar mensajes de texto a los miembros de la congregación del pastor. Pueden llamar a los miembros con la voz del pastor. Es posible que los congregantes no noten la diferencia. El pastor recibe un resumen ordenado de las interacciones e incorpora esos datos de la audiencia en el próximo sermón.
El problema es obvio. La verdadera pasión pastoral surge de conocer directamente a su rebaño, no de resúmenes de resúmenes. Además, si en el futuro los miembros de la iglesia están utilizando sus propios agentes de IA mientras el agente del pastor se comunica con ellos, no habrá ninguna conexión humana real. Solo será un agente hablando con otro agente.
3. Meditación
Un reciente estudio del MIT reveló que el uso de la IA reduce de manera notable la activación neuronal en las regiones responsables del pensamiento crítico y la formación de la memoria. Los dispositivos portátiles con agentes de IA integrados acelerarán este deterioro cognitivo porque el mercado incentiva una experiencia sin fricciones por encima de la reflexión. Las empresas que fabrican estos dispositivos obtienen mayores ganancias cuando los usuarios dejan de buscar, dejan de leer y dejan de pensar por sí mismos, así que cada decisión de producto se inclina silenciosamente hacia la facilidad y se aleja del esfuerzo. Se prevé que solo este año se venderán veinte millones de anteojos con IA.
Estos dispositivos habilitados para la IA escanearán constantemente el entorno del usuario y actuarán en su nombre: le indicarán al usuario que escanee códigos QR para realizar compras instantáneas, identificarán a alguien que le llame la atención (tal vez sugiriéndole que siga a ese desconocido en las redes sociales) y resumirán la conversación reciente del usuario con su cónyuge (quizás sugiriendo qué parte de esa conversación vale la pena recordar).
El espacio para el pensamiento sin intermediarios seguirá reduciéndose. La disciplina puritana de la lectura pausada y la meditación prolongada se convertirá en un arte perdido, incluso entre los pastores.
Otros estudios, incluyendo investigaciones de Stanford, sugieren que la erosión de las habilidades de pensamiento es más profunda entre los participantes más jóvenes y tiende a correlacionarse con una mayor dependencia de la IA y con ciclos de hábitos impulsados por la dopamina. Las personas que nazcan en un mundo donde los sistemas de IA inmersivos estén por todos lados se relacionarán con ellos como nosotros nos relacionamos con nuestras propias extremidades. ¿Podrá una generación de pastores aprender a pensar y meditar en un ambiente mediado por la IA?
4. Intimidación
La IA agéntica no es infalible. Un agente construyó de manera autónoma una plataforma similar a Reddit para otros agentes de IA, donde algunos publicaron comentarios sobre cómo mejorar su capacidad para ocultar cosas a los «Observadores», que es el término que usan para referirse a los humanos. Otros gastaron en exceso en vuelos, reservaciones y artículos para las vacaciones.
Estos son aún sistemas incipientes, y los expertos esperan que la inteligencia artificial general (IGA) más avanzada cometa menos errores o sea más hábil para ocultarlos. A diferencia de los agentes actuales, la IGA será más capaz y mucho más difícil de distinguir de la inteligencia humana genuina —al nivel de un ganador del Premio Nobel— en todas las áreas.
La disciplina puritana de la lectura pausada y la meditación prolongada está en peligro de convertirse en un arte perdido, incluso entre los pastores
La intimidación llegará por etapas. Ya está surgiendo un clasismo de la IA: los pastores con acceso a las herramientas más avanzadas de agentes producirán contenido más pulido, alcanzarán a audiencias más numerosas y crecerán más rápido que aquellos que no tienen acceso o que se rehúsan a usarlas por principios. Un pastor de una megaiglesia en Estados Unidos con acceso total a los agentes más recientes puede llegar a ser intimidante sin intención para los pastores fieles de países sin infraestructura soberana de IA que no tienen acceso a las mismas herramientas. La brecha entre quienes cuentan con IA y quienes no están equipados se ampliará rápida y silenciosamente.
Pero la intimidación más profunda aún está por venir. Según el director ejecutivo de Anthropic, la IA general (IAG) está a uno o tres años de distancia. A esto se sumará una robótica humanoide cada vez más sofisticada, como la que ya opera en las fábricas de Tesla y la precisión y destreza de manos y dedos que Boston Dynamics presentó este año. No es ciencia ficción imaginar una entidad predicadora físicamente presente que cuente con IAG instalada: doctrinalmente sólida, retóricamente pulida, inagotable y sin salario ni fracasos morales. Charles Spurgeon y Martyn Lloyd-Jones, resucitados en forma biónica, predicando con más precisión que tu pastor. ¿Quién es suficiente para estas cosas?
Cuatro respuestas prácticas
¿Cómo pueden los pastores responder a este entorno tecnológico que cambia rápidamente? Aquí presentamos cuatro formas.
1. Usa la IA con sabiduría
El nuevo papa recientemente instó a los sacerdotes católicos a no usar la IA para la preparación de sermones. Entiendo el impulso, pero un «no usarás la IA» generalizado no se sostendrá. Ni siquiera los más disciplinados entre nosotros pueden evitar estas herramientas por completo. Todas las búsquedas en Google ahora, en esencia, arrojan respuestas generadas por IA. La cuestión no es si usar la IA, sino cuándo y cómo.
La respuesta es después. Primero completa tu preparación con tu propio razonamiento. Deja que tu meditación diaria y tu trabajo exegético formen la base. Así es como predicaban Pablo y Pedro; conocían las Escrituras a fondo y daban vida a cada punto a partir de esa reserva.
Cuando Don Carson nos desanimó en la Trinity Evangelical Divinity School a usar el software Gramcord para nuestras tareas de estudio de los idiomas bíblicos, nos enseñó a pensar antes de confiar en una clave de respuestas. Les digo a mis alumnos que consulten los comentarios después de haber hecho su propio trabajo, no antes. El mismo principio se aplica a la IA. Piensa por ti mismo primero. Luego consulta las herramientas.
2. Experimenta a tu gente
Pastorear requiere conocer a las personas a través de la experiencia. No puedo pastorear a mi esposa, Jade, leyendo resúmenes sobre ella. Debo vivir con ella.
Los pastores pueden utilizar la IA agéntica para tareas administrativas, como programación, logística, actas de reuniones y reembolsos de gastos. Pero no pueden tercerizar la presencia. Uno de mis mentores en el ministerio me dijo una vez que lo único que hace es estar presente. Eso es lo más elemental del pastoreo. Cuando estás presente, conoces a tu rebaño. Y, cuando conoces a tu rebaño, oras por ellos de la misma manera en que Cristo oró por aquellos que el Padre le había entregado (Jn 17:9). Él los conocía hasta el punto de dar Su vida por ellos (Jn 10:15). Quienes sirven bajo el mando del Príncipe de los pastores deben aprender a estar presentes, cara a cara, sin un intermediario tecnológico.
3. Ora por unción
La predicación tiene como fin la transformación, no la transferencia de información, y el poder de la transformación viene de arriba.
La IA no puede transformar el corazón humano. Solo Cristo puede hacerlo. Un algoritmo no puede orar, pero los humanos sí
Agustín sostiene en De doctrina cristiana que mover genuinamente la voluntad hacia el arrepentimiento y el amor a Dios (movere) es una obra de la gracia, no de la retórica ni de la técnica. Él insistía en que el predicador «debe, antes de abrir la boca, elevar su alma sedienta a Dios, para beberse lo que está a punto de derramar». John Owen concluye de manera similar que la autoridad en la predicación «es una consecuencia de la unción, y no del cargo».
La IA no puede transformar el corazón humano. Solo Cristo puede hacerlo. Un algoritmo no puede orar, pero los humanos sí. Tanto los predicadores como los oyentes deben depender por completo del Espíritu Santo durante la predicación.
4. Experimenta a tu Cristo
Los pastores deberían esforzarse por tener tiempo a solas con Cristo, no solo para preparar sermones eficaces, sino para disfrutar de Él. Los predicadores no pueden alimentar a las ovejas a menos que ellos mismos sean primero oyentes (Ro 10:14-15) que lo aman por encima de todo (Jn 21:17).
Guarda tus dispositivos durante un rato cada día. Este tiempo puede usarse para leer una Biblia impresa lentamente, dejando que la Palabra de Cristo more en ti abundantemente con canciones y un corazón agradecido (Col 3:16).
«La verdadera preparación del sermón», me dijo acertadamente Dan Doriani, «tiene que ver con la integridad de tu corazón». Debemos asegurarnos de tener este tiempo a solas con Cristo, no para hincharnos de orgullo, sino para poder edificar a otros con el amor de Cristo (1 Co 8:1).
La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor incorruptible, en la era de la IA (Ef 6:24).



