Predica el evangelio a ti mismo

Una conversación con Tim Keller sobre la centralidad del evangelio y la santificación.

Jairo Namnún: Vayamos particularmente a una frase que has dicho muchas, muchas veces, que me encanta. Dices: “El evangelio no es el ABC de la vida cristiana, sino el A a la Z de la vida cristiana”. ¿Cómo se ve eso en la vida cotidiana?

Timothy Keller: Lo que significa es que el evangelio afecta todo lo que hago. Permíteme retroceder un momento y decir: algunas personas dirán que la ley de Dios, la ley moral de Dios, es lo que debería cambiar tu vida; y todo lo que el evangelio hace es salvarte. Simplemente perdona tus pecados.

Así que hay gente que dice que el evangelio no moldea cada parte de su vida; el evangelio te salva y luego obedeces la ley. Pablo en 2 de Corintios 8 y 9 está tratando de conseguir que los creyentes den mucho dinero a los pobres; él está tomando una ofrenda. Así que probablemente podría ir a la ley y decir: “Sabes, debes dar el diez por ciento de tus ingresos”, pero creo que él realmente está esperando que den más, francamente. Así que lo que dice es: “Ustedes conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que aunque era rico espiritualmente hablando, se hizo pobre para que a través de su pobreza pudiéramos ser ricos”. Así que él va al evangelio para decir: “Ahora, si piensas en eso, empezarás a ser generoso”. Porque cuando Jesucristo entregó sus riquezas, renunció a todo y murió. Todo lo que te pedimos que hagas es tal vez no vivir tan alto, no tener tanta ropa, no tener tantas vacaciones, sino que des sacrificialmente a otras personas. Ahora, él va al evangelio y está tratando de llevar eso al corazón de una persona hasta que se vuelva más generoso. Cuando digo ‘de la A a la Z’ estoy diciendo: la Biblia te muestra que se supone que debes llevar el evangelio a cada parte de tu vida.

Te daré otro ejemplo. Es Efesios 5, donde Pablo les dice a los maridos que sean fieles a sus esposas. Y le estaba hablando a una cultura greco-romana en la que se suponía que las esposas se mantenían fieles sexualmente, pero se esperaba que los esposos pudieran hacer lo que quisieran. Y hay un montón de culturas como esa hoy día; la esposa tiene que ser fiel, el esposo mira básicamente a la esposa como una clase de contrato social; “ya sabes, tú tienes mis hijos pero yo me voy a divertir donde sea”.

Jairo Namnún: Incluyendo en la mayoría de países latinoamericanos.

Timothy Keller: En varias partes de África, en muchos lugares. Pablo dice en realidad: “Mira a Jesucristo quien es tu verdadero esposo, y él te amó y dio su vida por ti y te dijo: no deberías estar usando a tu esposa, debes estar dispuesto a morir por tu esposa”. Y básicamente Pablo está llamando, él está diciendo: “Mira a Jesucristo, Jesucristo fue absolutamente fiel a ti. Ahora se absolutamente fiel a tu esposa”. Así que él está trayendo el evangelio, para así traer convicción al hombre, espero, y a quien me escucha. Y si te has convertido en cristiano, los viejos hábitos son difíciles de cambiar. Y así, él está usando el evangelio. Mi argumento es, que cada área de tu vida; cómo trabajas, tu matrimonio, tu sexualidad, tu economía, tus relaciones raciales, cada parte de tu vida será moldeada por el evangelio.

Y puedes ver en el Nuevo Testamento que todavía obedecemos la ley. Sabes que dice que no mientas, que no cometas adulterio, está ahí. Pero en realidad el evangelio, en realidad creo que te lleva más allá de la ley y habla de aspectos del carácter a los que la ley nunca puede llegar. Porque la ley va tras el comportamiento y el evangelio tras el corazón.

Jairo Namnún: Por lo tanto, digamos que he notado que hay muchas áreas en mi vida que no están acorde con el evangelio, ¿cómo se ve el cambio centrado en el evangelio?

Timothy Keller: Sí.

Jairo Namnún: Hay esta lista de mandamientos diciendo: “Ya que Jesús hizo esto, ahora haz esto…”.

Timothy Keller: Bueno, eso es correcto. Esa es una gran pregunta de seguimiento, porque tú dices: “Bien, ¿cómo entra el evangelio en mi corazón y produce el cambio?”. Y por lo tanto, en las iglesias hablamos de los medios de gracia, que significan, que me encanta porque es un gran término, porque la gracia significa —gracia, gracia libre— el evangelio, ¿cómo entra el evangelio en tu vida? Así que tienes que usar cada una de estas cosas. Así que primero hay que añadir la oración privada. Y tu vida de oración privada no puede ser simplemente pedirle a Dios cosas. Yo diría que las personas que no entienden el evangelio muy bien le piden a Dios cosas. Pero las personas que entienden el evangelio, en la oración piden a Dios por Dios. Igual a decir: “Te anhelo”. Quiero cosas, necesito estas cosas, pero cuando me doy cuenta de que Dios se entregó por mí en la cruz, quiero conocerlo. Si pienso que soy salvo por las obras, digamos que no entiendo realmente el evangelio, entonces tiendo a mirar la oración como una transacción; “Vivo una buena vida y ahora me debes algunas cosas”.

Pero si realmente entiendes el evangelio, que se dio a sí mismo por ti, que te mueve a las profundidades y ves que eres completamente amado en él, ahora la oración es una manera de llegar a conocerlo. Así que funciona de dos maneras; el evangelio me hace querer orar de una forma que yo no haría de otra manera, y es en la oración que Dios empieza a ser real para mí, no todo el tiempo, ni siquiera —ciertamente no todos los días— ni siquiera cada semana. Pero si eres constante, Dios comenzará a hacerse real para ti y el evangelio no será solo un concepto, comenzará a entrar en tu vida. Pero eso es solo la oración, lo mismo sería con la forma en que lees la Biblia. Exactamente lo mismo. Tú no lo lees solo para tener información; lees para decir: “Señor, habla conmigo”.

Luego está la adoración corporativa. Donde vienes y adoras junto con el pueblo de Dios. Hay algunas cosas que te pasan… el evangelio se vuelve real para ti de alguna manera en la adoración corporativa que no lo sucederá en ningún otro lugar. Un héroe mío, David Martyn Lloyd-Jones, que fue un predicador británico a mediados del siglo XX, durante muchos años se negó a permitir que grabaran sus sermones. Estoy tan contento de que cerca del final de su vida comenzó a permitirlo porque ahora puedo oírlo. Pero la razón por la que no le gustaba, decía: “No me importa, si estás escuchando una grabación, en tu auto o caminando solo, fuera del servicio de adoración, no estás con el pueblo de Dios, solo estás consumiendo mi contenido”. Ese sermón no tendrá el mismo impacto en ti, como cuando estas con el pueblo de Dios, en oración corporativa, en adoración corporativa cantando las alabanzas de Dios y ahora…

Jairo Namnún: Y el Espíritu se está moviendo.

Timothy Keller: Y ahora el ministro viene en persona y te habla. Él estaba seguro de que el sermón no tendría un efecto formativo y tenía razón. Así que solo estoy diciendo que escuchar un sermón en la adoración corporativa, la adoración corporativa en sí, la oración individual, la palabra individual de Dios, las amistades —hierro afilando hierro— tienes otras personas que están tratando de vivir de acuerdo con el evangelio, tienes que hacerlo todo. Y poco a poco el evangelio te moldeará en cada área de tu vida, pero tienes que hacerlo todo.

Jairo Namnún: Y todo informado por el evangelio.

Timothy Keller: Sí.

Jairo Namnún: Así que mucho perdón y mucha gracia.

Timothy Keller: Sí, eso es lo bueno, por supuesto —es que desde que eres salvo por la gracia, eso significa que tus fracasos no… puedes levantarte y seguir adelante, de una manera que no creo que ninguna otra cosa… a lo largo de los años cuando intenté ser más disciplinado en esto o en aquello… mis fracasos me matarían. Pero si estás tratando primeramente de tener el evangelio para tu vida, bueno, tus fracasos solo te ayudan a obtener más el evangelio en tu vida. Realmente te conduce más hacia Dios cuando fallas. Sí, y solo caes hacia adelante si estás tratando de hacer que el Evangelio llegue a tu vida.

Jairo Namnún: Y entonces no ato mi identidad, como has dicho, como has escrito; no relaciono mi identidad con mis éxitos y mis fracasos, sino con Jesucristo que murió por mí.

Timothy Keller: Sí.

Jairo Namnún: Lo que me lleva a mi última pregunta: ¿Cuál es mi papel en la santificación? Puesto que el Señor lo ha hecho todo, y Jesús lo pagó todo, y sabes lo que se ha dicho de la oración y todo eso, y significa mucho para el descanso, pero ¿cuánto debes esforzarte, trabajar o luchar por la santidad?

Timothy Keller: Bueno, esa es una gran pregunta. Y no creo que vaya a ser… la gente falla al conseguir el equilibrio perfecto cuando responden a esa pregunta, que estoy casi seguro de que tampoco lo haré. Porque lo que estás tratando de decir es: por supuesto, hay una tremenda cantidad de esfuerzo, hay una enorme cantidad de esfuerzo. Acabo de describir un poco que si estás tratando de orar todos los días, a veces es aburrido, y puede serlo, y aun así hacerlo. O a veces encuentras que hubo días en los que no has orado o semanas que no has orado, y luego dices: Voy a orar, voy a levantarme temprano y voy a empezar a orar, voy a cambiar mi vida. Estos son, esto es esforzarse para entender la Biblia, y sin embargo el esfuerzo no es la base para nuestra relación con Dios. Mira, si dices que no te esfuerzas porque Dios te ama, ese no es el camino, eso no es lo que la Biblia dice que es el camino de la santificación.

Pero si por otro lado realmente piensas que tu esfuerzo contribuye en algo a la santificación, eso también es un error. Recuerdo que en los primeros días de mi vida cristiana no tenía mis devociones diarias y entonces decía: voy a tener mis devociones diarias todos los días esta semana. Así que al final de la semana empezaba a decir: Oh, siento que Dios está más contento conmigo. Eso es exactamente. Me sentía mejor porque mi conciencia se sentía mejor. Y debido a que estaba empezando a confiar en mis esfuerzos, yo decía: “¡Seguro que Dios me va a bendecir ahora porque estoy haciéndolo todos los días esta semana!”. Así que la clave es esfuérzate, esfuérzate, esfuérzate, y no confíes en tu esfuerzo en lo absoluto. Confía en Jesús. Debido a que el esfuerzo está tratando de llevarte más al evangelio, donde ves que es todo Él.

Ese es un balance muy difícil de lograr. Porque hay gente que conozco que dice que tiene que esforzarse por volverse como Jesús, siento que es inevitable que el modo predeterminado del corazón es comenzar a confiar en ese esfuerzo. Esfuérzate por no confiar en tu esfuerzo. Porque en realidad toda tu vida la confías al esfuerzo, y esa es la razón por la que estoy arriba y abajo, arriba y abajo, y no confío en Dios. Me estoy esforzando para confiar en Dios y no en el esfuerzo, y eso es realmente difícil.

Jairo Namnún: Así que trabajo para no depender de mis obras. Pero dependo de su obra.

Timothy Keller: Sí, sí. Ves, eso es lo que es fácil perder de vista. Es tan fácil caer. Martín Lutero dice: Los cristianos son como un hombre que se cae del caballo en el lado izquierdo, salta y se cae en el lado derecho. Y lo hacemos todo el tiempo.

Jairo Namnún: Bueno, gracias a Dios por Jesucristo.

Timothy Keller: Amén.

Subtítulos traducidos por Raul Caban. 
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