Cuando “hacer” no llena: El verdadero propósito en lo que hacemos
Al final, no se trata de lo que hacemos, sino de quién es nuestro Salvador y Señor, y de hacerlo todo de corazón para Él.
Al final, no se trata de lo que hacemos, sino de quién es nuestro Salvador y Señor, y de hacerlo todo de corazón para Él.
La cultura enseña que debemos justificar nuestra existencia con logros, pero solo el evangelio puede contrarrestar este mensaje y darnos un propósito en el mundo.
El gozo cristiano no es una ilusión, sino una experiencia alcanzable y una realidad accesible gracias a la persona y obra de Cristo.
«Ocuparse en la salvación» significa seguir la mente de Cristo: vivir con humildad, servir con gozo y obedecer con dependencia.
Si estás en Cristo, has sido adoptado como hijo de Dios y perteneces a Su familia, la iglesia, y esta realidad define toda tu vida.