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El pastor Miguel Núñez, vicepresidente de Coalición por el Evangelio, posee una amplia carrera como médico internista e infectólogo, certificado por el Board Americano de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas. Nos acercamos a él para preguntarle sobre el coronavirus. A continuación su respuesta a nuestras preguntas. Los datos principales de este artículo fueron actualizados por última vez el 20 de marzo. También puedes leerlo en inglés.


¿Qué es el coronavirus?

Desde el inicio de este año, hemos leído y escuchado sobre una familia de virus conocida como coronavirus. Existen unas 69 especies de este virus, siete de las cuales pueden afectar el ser humano. El resto halla su hábitat en animales, sobre todo en murciélagos, cerdos, y otros mamíferos pequeños. Su nombre se debe al hecho de que, en la superficie del virus, existen protrusiones que corresponden a proteínas que el virus usa para adherirse a otras células que desea infectar.

¿Cuál es la “historia” del coronavirus?

Estos virus son conocidos desde la década de 1960. Sin embargo, no fue hasta el año 2002-2003 cuando la población general comenzó a familiarizarse con su nombre debido a una epidemia o brote de un virus de esta familia ocurrido en China, eventualmente denominado SARS (en español, Síndrome Respiratorio Agudo Sistémico). Esta epidemia fue prácticamente contenida dentro de China. Según la Organización Mundial de la Salud, solo se reportaron alrededor de 8.000 casos con una mortalidad entre 9.5 y 10%. Casi 800 personas murieron durante ese periodo como resultado de la enfermedad.

10 años después surgió otra cepa de coronavirus en Arabia Saudita, con una mortalidad extremadamente alta de un 35%. Esto implicaría que prácticamente uno de cada tres pacientes afectados por el virus moriría, lo que en efecto ocurrió. Afortunadamente, esa epidemia también fue contenida. Solo 2.400 personas fueron afectadas, de las cuales murieron aproximadamente unas 800. Este virus fue llamado MERS (en español, Síndrome Respiratorio del Medio Oriente).

No volvimos a escuchar sobre un virus similar hasta que en diciembre del 2019 surgieron los primeros reportes de un síndrome respiratorio, una vez más en China, específicamente en la provincia de Wuhan. El virus ha sido denominado al presente SARS Covid-2, y la enfermedad como Covid-19 (Coronavirus disease, 2019).

Algunos rumores afirman que este nuevo virus ya ha mutado, pero a la fecha ninguna mutación ha sido reconocida.

¿Cuánto se ha extendido el nuevo coronavirus hasta ahora?

Desde entonces, el virus se ha expandido a más de 149 naciones y territorios. Al día de hoy (Marzo 20, 2020), hay más de 272.000 casos reportados a lo largo de todos estos países. De estos, unos 90.618 pacientes se han recuperado completamente, hay alrededor de 170.125 casos considerados como activos, y unas de 11.299 personas han muerto. De los casos activos, un 95% parecen tener condiciones ligeras y el resto se halla en condiciones severas o críticas.

¿Cuán mortal es el nuevo coronavirus?

La mortalidad promedio anda alrededor de un 4%, aunque ha afectado más a algunos países que a otros, siendo Italia el país con más muertes (4.032 hasta ahora).

Es importante entender que la mortalidad de esta especie de coronavirus no se compara con ninguno de los dos coronavirus mencionados anteriormente. En realidad, la mortalidad de esta nueva epidemia probablemente termine siendo mucho menor de lo reportado hasta ahora, ya que hasta un 20% de los pacientes permanecen completamente asintomáticos, lo que implica que permanecerán sin ser diagnosticados. Si el número de casos de coronavirus aumenta, esto hace que aumente el denominador con la consecuente reducción del porcentaje de mortalidad.

Los pacientes de mayor riesgo son aquellos de más edad (mayores de 60 años) y aquellos que sufren de alguna enfermedad crónica, ya sea respiratoria o de algún otro tipo como la diabetes mellitus o el fallo renal.

Es posible que la mortalidad termine siendo de un 1% o menos, según algunos expertos que publicaron su opinión en el afamado New England Journal of Medicine. A manera de comparación, podemos citar que la mortalidad de la influenza presente en Estados Unidos es aproximadamente de 0.1%. Sin embargo, el CDC (Centro de Control de Enfermedades) en Atlanta, ha estimado que en la presente temporada de flu morirán entre 20.000 a 50.000 personas en Estados Unidos

¿Cómo se transmite el coronavirus?

En cuanto a la vía de transmisión, esto ocurre a través de pequeñas gotitas de secreciones que salen al aire cuando el paciente tose o estornuda. También puede transmitirse a través del toque de objetos sobre los cuales estas gotas cayeron. El virus entra a través de una mucosa, que puede ser la de la boca, por la vía nasal, o a través de los ojos. En cuanto al periodo de incubación, ha sido estimado entre dos a 14 días.

Muchos se preguntan cuánto tiempo puede vivir el coronavirus fuera del cuerpo. La respuesta puede ir desde varias horas hasta varios días. Los virus son organismos microscópicos que viven dentro de las células. Por tanto, pueden permanecer vivos mientras la célula que habitan permanezca con vida. Si el ambiente está húmedo o la superficie sobre la cual estos virus fueron depositados tiene un alto grado de humedad, es posible que puedan permanecer con vida por varios días. Pero si la superficie es seca, puede que el virus muera en cuestión de horas.

Se estima que cada paciente infectado posiblemente transmitirá el virus a un promedio de otras 2.6 personas. La mayoría de los casos de COVID-19 han sido reportados en personas que tuvieron contacto con otras que habían sido infectados por el virus. Sin embargo, en varias comunidades surgieron casos donde la enfermedad apareció aparentemente sin algún contacto con alguien infectado o de alto riesgo.

Mientras más cerca está usted de la persona afectada, mayor es su riesgo de ser infectado. Vale señalar que el CDC considera un “contacto cercano” el hecho de estar a unos seis pies (1,8 metros) de distancia de la persona.

¿Cuáles son los síntomas del coronavirus?

Como mencionamos arriba, un 20% de los pacientes nunca desarrollarán ninguna sintomatología. La mayoría de los casos se presentarán con síntomas como fiebre, tos, dolores musculares, cefalea, vómitos, y diarrea. Estos síntomas son parecidos a los de una gripe, y en particular parecidos a los de un paciente con influenza.

Los síntomas permanecen como ligeros en el 95% de los casos activos, pero existe casi un 5% que progresa a tener síntomas severos y aún críticos. Estos pacientes tendrán dificultad respiratoria, el desarrollo de neumonías, y hasta la presentación de hipotensión o choque séptico de origen viral.

¿Por qué es alarmante la situación para muchos?

A nivel mundial, la alarma se levanta no tanto por la mortalidad sino por el número de pacientes infectados. Esto hace que el número de muertes por causa de este virus resulte eventualmente sumamente alto.

Potencialmente, millones de personas quedarían afectadas por el virus para cuando la epidemia termine. Esto pudiera producir cientos de miles de muertes a menos que podamos desarrollar una vacuna o algún tipo de tratamiento pronto.

La mayoría de los expertos en vacunas entienden que no tendremos una vacuna para uso en humanos por los próximos 12 a 18 meses. Múltiples antivirales están siendo probados, pero hasta la fecha no existe alguna recomendación oficial para ninguno de ellos.

¿Cuáles medida de prevención debemos tomar?

Recomendamos el lavado frecuente de las manos y el uso de mascarillas N95. Para el personal médico que maneja casos de coronavirus, el uso de guantes, batas, y aún gafas pudiera estar indicado, dependiendo del procedimiento que vaya realizarse en el paciente.

También se recomienda que, hasta que esta epidemia se considere como pasada o bajo control, disminuyamos al máximo el contacto físico con otras personas (ejemplos: dar la mano, abrazar, besar, etc).

En cuanto a seguridad en los viajes, mucho depende del país de destino que se considere. Cuando se piensa viajar a algún país donde el número de casos aumenta considerablemente, la recomendación es no viajar a dicha nación por el momento.

De hecho, hace unas horas Italia decretó el cierre de todos los centros, con la excepción de farmacias y supermercados. El estado de California suspendió todas las reuniones de más de mil personas y probablemente estas medidas se hagan más estrictas en el futuro inmediato. El presidente Donald Trump decretó hace unas horas la suspensión de todos los vuelos procedentes de Europa.

Estas medidas pueden parecer extremas, pero los responsables de ellas consideraron que la rápida transmisión del virus las hizo necesarias.

¿Cómo necesitamos pensar los creyentes al respecto?

Sin lugar a duda, debemos ser prudentes y responsables, tanto para tomar las medidas recomendadas como para tratar de mantener una salud general en buen estado.

La población mundial parece estar en pánico, pero para aquellos que escribimos bajo una perspectiva bíblica es importante recalcar que no hay razón para experimentar tal nivel de ansiedad. Sobre todo cuando consideramos que el Dios creador de los cielos y la tierra es el mismo que controla cada microbio, átomo, o molécula en el universo.

Este es un buen momento para que el cristiano pueda mostrar no solo cordura, sino también paz y esperanza, reconociendo que su vida no depende de la entrada de algún microorganismo a su cuerpo. En cambio, depende del Dios que determina el comienzo y el final de nuestra historia en la tierra.

El apóstol Pablo nos llama a no estar ansiosos por nada (Fil. 4:6), y la razón para llamar al cristiano a permanecer en paz en medio de las peores circunstancias es precisamente el control soberano que Dios ejerce sobre su creación.

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