#Bendecido puede que no signifique lo que piensas

#Bendecido puede que no signifique lo que piensas

La Palabra nos describe una vida de bendición muy diferente a lo que nosotros penamos.

Busca #bendecido en Instagram, y encontrarás más de 100 millones de publicaciones. El hashtag resalta imágenes de lugares hermosos, cuerpos tonificados, bebés recién nacidos, graduaciones, éxitos, y abundancia. Desplázate hacia abajo y verás empresas recientes, nuevas tecnologías, nuevos matrimonios, y autos de lujo.

Todas estas son cosas buenas, regalos dados a la humanidad por un Dios amoroso. Pero el hashtag parece decir que esta es la única manera en que Dios nos bendice, al darnos cosas obviamente buenas. ¿Hemos definido la vida bendecida como una de abundancia, poder, popularidad, y éxito?

Imagínate, en cambio, abrir tu Instagram y leer una historia sobre una mujer que acaba de perder su trabajo. En su publicación, se pregunta cómo cubrirá el próximo pago de su hipoteca, cómo obtendrá los útiles escolares para sus hijos, y cómo pagará la reparación que su auto necesita desesperadamente.

¿Cuál debería ser su hashtag? ¿#NoBendecida?

¿O qué tal una publicación de una madre cuyo hijo vive con una gran cantidad de enfermedades de nacimiento? Su estado más reciente habla sobre el sufrimiento físico, las discapacidades de aprendizaje, y la vida independiente que su hijo nunca tendrá.

¿Su hashtag? ¿#BajoMaldición?

#Bendecida según Jesús

En Lucas 6:20–22 Jesús describe una vida de bendición que es, como mínimo, contracultural:

“Bienaventurados ustedes los pobres, porque de ustedes es el reino de Dios.

Bienaventurados ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Bienaventurados ustedes los que ahora lloran, porque reirán.

Bienaventurados son ustedes cuando los hombres los aborrecen, cuando los apartan de sí, los colman de insultos y desechan su nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre”.

Cuando leemos la descripción de Jesús, notamos varias cosas. Primero, la bendición que describe no es superficial, pasajera, o temporal. Es un sentimiento profundo y perdurable de satisfacción. Esta no es una buena sensación que nos hace sentir bien por un momento y luego se desvanece. Se trata de una alegría arraigada y profunda en las entrañas que no cambia con las circunstancias.

Las verdaderas bendiciones son cualquier cosa menos temporales.

Una imagen de la vida bendecida también se encuentra en el Salmo 1. Aquí el salmista describe a la persona bendecida como alguien que se deleita en la ley del Señor y la medita constantemente. Es como un árbol cerca del agua cuyas hojas no se marchitan en la sequía. Su bendición perdura a pesar de las circunstancias. Y Efesios 1:3 nos dice que Dios “nos ha bendecido en Cristo con cada bendición espiritual en los reinos celestiales”.

Las verdaderas bendiciones son cualquier cosa menos temporales.

Bendición al revés

Entonces, ¿quiénes son los destinatarios de este tipo de bendición? Según Jesús, este tipo de bendición no es para aquellos que son ricos, poderosos, exitosos, y populares. Más bien, se trata de aquellos que soportan el sufrimiento.

En el reino al revés de Jesús, estas personas conocen una alegría y una bendición duraderas que no disminuyen a medida que cambia su situación. Hay una bendición que viene cuando no tienes poder, porque solo entonces podrás conocer la riqueza y el poder del reino venidero. Hay bendición cuando estás necesitado, porque solo entonces estarás satisfecho con el mismo Jesús. Hay bendición cuando te sufres por el quebrantamiento y el pecado en el mundo, porque solo entonces te reirás cuando Jesús lo arregle. Bienaventurado eres ahora si eres excluido debido a tu conexión con Jesús. Esa exclusión conducirá a una mayor recompensa.

A diferencia de la felicidad pasajera que traen las circunstancias y la popularidad, la necesidad y dependencia de Dios son los lugares reales de bendición en su reino. ¿Por qué? Porque estas cosas no cambian con nuestras circunstancias. De hecho, cuando nos sentimos débiles, necesitados, afligidos o excluidos debido a Cristo, el gozo que tenemos en Jesús de alguna manera se hace más fuerte.

Eres #bendecido

Estas son buenas noticias para todos los que pertenecen a Cristo. Aunque es posible que nunca obtengamos entradas para ese concierto o una reserva para cenar en ese restaurante, tenemos un lugar en el reino de Cristo. Sí, nuestro lugar en su mesa vendrá inevitablemente con sufrimientos de muchos tipos (Ro. 8:17), pero también vendrá con mayor bendición de la que podemos imaginar.

Nunca podrás aprender que Cristo es todo lo que necesitas, hasta que Cristo es todo lo que tienes

Como creyentes, debemos pensar de nuevo nuestros hashtags metafóricos y literales. En lugar de empujar o tratar de ignorar el sufrimiento, Jesús nos anima a apreciarlo, no porque la aflicción sea fácil o porque la impotencia sea placentera, sino porque estas condiciones nos hacen más conscientes de nuestra necesidad de Él. Como escribió Corrie ten Boom: “Nunca podrás aprender que Cristo es todo lo que necesitas, hasta que Cristo es todo lo que tienes”.

¿Estás en un lugar de debilidad, pena, o exclusión por causa de Cristo? Escucha sus palabras de bendición sobre ti: tuyo es el reino de Dios, estarás satisfecho, te reirás, y tu recompensa en el cielo será grande. Tú serás #bendecido.


Publicado originalmente por The Gospel Coalition. Traducido por Patricia Namnún.
IMAGEN: LIGHTSTOCK.
Compartir
CARGAR MÁS
Cargando