¡Busca las cosas de arriba!

Sí, sé que han pasado un par de semanas, pero… ¿cómo debemos vivir este año de una mejor manera que el anterior? Muchos vivirán buscando lo económico o una mejor salud, mejores relaciones y amistades, o buscando oportunidades para superarse en la vida. Aun cuando esto no está mal (ya que hemos sido llamados a trabajar), estas cosas no son el lugar para poner nuestro enfoque principal.

¿Qué pasa con aquellos que no les fue bien económicamente, su salud no está muy bien, o sus relaciones no progresaron en el año anterior? ¿Les fue mal a ellos? Creo que hay un factor muy importante y que muchas veces pasamos por alto. ¿Qué de lo espiritual? Nosotros hemos sido llamados a evaluar y vivir cada año con base en nuestro crecimiento espiritual, nuestro deseo por Dios, y nuestra obediencia a Dios.

Muchas veces estas virtudes llegan cuando nuestros ingresos no incrementan, nuestra salud es afectada, y nuestras relaciones se estancan. Dios usa lo que el mundo considera como perdido para redimirlo y hacernos más dependientes de Él.

Por eso el apóstol Pablo le exhorta a los creyentes en Colosas —y a nosotros— a buscar las cosas de arriba. En Colosenses 3, Pablo nos llama a buscar y a poner nuestra mirada en Cristo, para así matar nuestros deseos pecaminosos.

Un llamado diferente

Como cristianos, hemos sido llamados a pensar de una manera diferente, a ver la cosas desde la perspectiva de Cristo y no la nuestra o la del mundo. ¿Cómo cumplir este llamado? Pablo nos dice:

“Si ustedes, pues, han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios” Colosenses 3:1.

Observa la palabra “si”. Esta palabrita nos muestra que lo que sigue tiene una condición. En otras palabras, Pablo dice que no podemos hacer lo que Dios quiere sin antes ser.

¿Qué es lo que tiene que suceder en nuestra vida para buscar las cosas de arriba? Tenemos que haber resucitado. Tenemos que primero ver nuestra muerte espiritual. Sin Cristo, tú y yo estábamos muertos espiritualmente; dicho de otro modo, buscábamos nuestra gloria y la del mundo, sin buscar la gloria verdadera en Dios. Pero ahora, como seguidores de nuestro Señor y Salvador Jesús, celebramos día a día la verdadera libertad, aquella que nos salvó de una muerte espiritual y eterna.

Como seguidores de nuestro Señor y Salvador Jesús, celebramos día a día la verdadera libertad, aquella que nos salvó de una muerte espiritual y eterna.

Una mirada enfocada

Vivimos una libertad verdadera, la cual nos ha sido dada por la vida y muerte de Cristo. ¡No usemos esta preciosa libertad para acomodarnos a lo terrenal! Como dice el próximo verso (3:2),

“Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”.

Pongamos nuestra seguridad, identidad, gozo, amor, paz, y descanso en Dios y no en lo que Él nos da. Permíteme preguntarte: ¿Por qué trabajas? ¿Por qué estudias? La respuesta a estas preguntas te ayudarán a ver si la razón por la que haces estas cosas se han mezclado con una ambición pecaminosa, una ambición a tener más de esta tierra y no más de Cristo.  

Es verdad: hemos sido llamados a glorificar a Dios en nuestro trabajo, estudio, ejercicio, hobbies, y descanso. Pero no podemos hacer de estas actividades un fin; más bien son un medio. Un medio para buscar más y más la gloria de Aquel que está sentado, gobernando el mundo a nuestro favor: Cristo.

¿Cómo buscar las cosas de arriba en el 2018? Trabaja con excelencia, no en tus propias fuerzas, ni para que seas visto por otros, sino para mostrar a Cristo. Estudia usando la mente que Dios te ha dado para aprender más teología, matemáticas, ciencias, historia, economía, medicina, y política, pero no para que vean cuán inteligente eres, sino para que vean cuán sabio es tu Salvador. Cuidemos el cuerpo que Él nos ha dado haciendo ejercicio y comiendo bien, pero no para encontrar allí nuestra identidad, sino para ser buenos mayordomos del templo del Espíritu Santo, que es nuestro cuerpo.

¿Cómo buscar las cosas de arriba en el 2018? Trabaja con excelencia, no en tus propias fuerzas, ni para que seas visto por otros, sino para mostrar a Cristo.

Un descanso completo

Recuerda que nuestra mirada y esperanza debe estar en Dios, y en lo que Él hará cuando Cristo venga. Debemos anhelar su nueva creación, en donde disfrutaremos de su presencia por el resto de la eternidad, en los nuevos cielos y nueva tierra. ¿Tienes dudas, miedos, e inseguridades? Tu mayor problema ya fue resuelto. Fuiste reconciliado con Dios en Cristo, ¡tu pecado en contra del Dios Santo ya fue perdonado por Cristo!

Descansa en el amor de Dios, confía en su gracia y poder en ti por medio del Espíritu, y glorifícale. ¡Vive en su libertad! Esta libertad no solo se disfruta en esta tierra, sino que se disfrutará por la eternidad. De nuevo, si has resucitado con Cristo, tu mayor deseo terrenal debe ser ese: ser más como Cristo.

¡Qué gran oportunidad tenemos este año! Un nuevo año para levantar las manos y la mirada, tomar nuevas fuerzas en Cristo, y vivir para Él con todo nuestro corazón.


Imagen: Lightstock
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