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No podemos vivir la vida cristiana sin orar. Pocas cosas son tan importantes para el creyente como profundizar en su relación con Dios por medio de la oración.

La oración que revoluciona al mundo es uno de los mejores libros que leído sobre el tema. Estas fueron algunas frases que captaron mi atención a medida que lo leía.


“La oración siempre revela la teología subyacente” (29).

“La oración puede ser en ocasiones ‘anti-terapéutica’, porque en la oración lo que importa, antes que nada, no somos nosotros, sino la gloria de Dios” (33).

“La oración no es persuasión. La oración es buscar la voluntad de Dios, no la nuestra” (34).

“No orar constituye no solo una señal de una vida espiritual débil, sino de desobediencia a Cristo” (43).

“Jesús nos ofrece la perspectiva divina sobre la oración, por cuanto es el segundo miembro de la Trinidad” (55).

“Él es ‘nuestro Padre’, el Padre de mis hermanos y hermanas en la fe con quienes me identifico y con quienes oro” (60).

“Debemos seguir la norma de las Escrituras. Jesús nos enseña a abandonar el ‘yo’ y comenzar con ‘nuestro’” (62).

“Cuando oramos, lo hacemos dentro del contexto de una relación establecida que Cristo mismo ha decretado, ejecutado y consumado” (66).

“Nuestra esperanza no es que los gobiernos de este mundo se transformen en el reino de Dios, sino que el reino de Dios venga del cielo sobre la tierra en poder y en gloria” (88).

“Al orar ‘venga tu reino’, Jesús nos enseña que debemos valorar por encima de todo la agenda de Dios, no la muestra” (103).

“Nuestro Dios vendrá para salvarnos y para llevarnos a experimentar la plenitud de su gracia en la revelación final de su reino. Para tal fin oramos” (107).

“Al ponernos de acuerdo con Dios en que somos pecadores y arrepentirnos de ese pecado pidiendo perdón, Dios cancela nuestras deudas en virtud de la obra de Cristo por nosotros” (137).

“Recuerda que Jesús nos da una oración modelo, la cual significa que son tipos de peticiones que deberían caracterizar nuestra vida cotidiana de oración” (152).

“El hecho de que Jesús nos enseña a resistir la tentación en términos tan radicales evidencia su gran amor para nosotros” (157).


Imagen: Unsplash.
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