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Nota del editor: 

Este artículo es la adaptación de un episodio de podcast publicado originalmente en Teología en tu vida.

La teología cristiana tiene varias disciplinas o categorías. En este artículo solo hablaré de dos de ellas: la teología bíblica y la teología sistemática. Son dos maneras diferentes de organizar la enseñanza de las Escrituras. Hay un gran valor en ambas y por eso se complementan para ayudarnos a comprender mejor el mensaje de la Biblia.

La teología bíblica

La teología bíblica es más histórica y cronológica que la teología sistemática. Busca comprender el desarrollo del plan de Dios a través de toda la historia de las Escrituras. La teología bíblica nos ayuda a rastrear ciertos temas a través de la historia de la Biblia para ayudarnos a ver cómo se desarrollan durante el tiempo.

Por ejemplo, alguien podría decir que quiere estudiar el tema de la sustitución. Entonces, podría comenzar en el jardín del Edén con Dios derramando sangre de animales en lugar de las de Adán y Eva (Gn 3:21), para que tuvieran vestiduras de piel que cubrieran su desnudez. Esto se presenta como una anticipación de la necesidad humana del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo con su sacrificio sustitutivo (Jn 1:29).

Luego es necesario ir a la historia de Abraham e Isaac para ver cómo Dios proveyó un carnero para el sacrificio en lugar de Isaac (Gn 22:13-14). Después, en Éxodo, leemos cómo se ofreció la sangre del cordero pascual en lugar de la muerte de los primogénitos (Éx 12:5-7). Así podríamos continuar hasta llegar a Cristo, el Cordero de Dios. Entonces, podemos rastrear ese tema a través de las Escrituras y, de esa manera, nos ayuda a comprender mejor la obra redentora de Cristo en la cruz.

La teología sistemática

El objetivo de la teología sistemática es responder a preguntas dando toda la evidencia bíblica sobre un tema determinado. Por ejemplo, si alguien pregunta «¿Cómo es Dios?», la teología sistemática buscará en toda la Biblia todos los textos que mencionan algo sobre el carácter de Dios y luego resumirá la información obtenida. Las mejores teologías sistemáticas citarán e interpretarán esos versículos para que podamos ver si realmente están enseñando esa verdad.

Entonces, podríamos decir, por ejemplo, que Dios es omnipotente o todopoderoso y luego citar versículos de Génesis, Salmos y los Evangelios que demuestran esa verdad. Después podríamos pasar a la siguiente característica de Dios y hacer lo mismo. El objetivo es resumir y organizar todo lo que sabemos sobre cualquiera de esos temas en función de la evidencia bíblica.

Alguien describió la diferencia de esta manera: la teología bíblica pregunta: «¿Cómo se conecta lo qué dijeron o hicieron los patriarcas, Moisés, los profetas, Pablo o Juan con la historia de la redención?». La teología sistemática pregunta: «¿Qué enseña toda la Biblia sobre un mismo tema?».

Entonces, ¿cuál debemos elegir? ¿Es una mejor que la otra? Bueno, son dos maneras diferentes de organizar la enseñanza de las escrituras. Necesitamos ambas porque tienen enfoques distintos pero complementarios. La teología sistemática nos ayuda a pensar en categorías y entender toda la enseñanza de las Escrituras sobre ciertos temas. Ciertamente, si se hace correctamente, no es menos bíblica que la teología bíblica. Pero la teología bíblica nos ayuda a apreciar la historia de las Escrituras y cómo Dios trabajó desplegando su revelación a lo largo de los siglos.

Es justo decir que ambas formas de hacer teología nos ayudan a comprender mejor la palabra de Dios, y eso es algo muy bueno que honra a Dios y bendice a los creyentes.

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