El jardín, la cortina y la cruz

Una de las cosas que suele caracterizar a los libros cristianos para niños es la simpleza; no solo en el lenguaje, sino tristemente también en su contenido. “El jardín, la cortina y la cruz” es una hermosa excepción. Lleno de atractivas imágenes, este libro posee una combinación muy difícil de encontrar: la sencillez de un cuento y la profundidad de la narrativa del plan de Dios a lo largo de historia.

Si hay algo que logran el autor Carl Laferton y la ilustradora Catalina Echeverri, es capturar la esencia de la revelación de Dios —Cristo— y comunicarla a los niños sin subestimar su capacidad de comprensión.

El Jardín, la Cortina y la Cruz
Carl Laferton
Poiema Publicaciones. 38 pp. US$12.99 .

Un libro que conduce al Libro

Los niños —al igual que los adultos— necesitan conocer todo el consejo de Dios; ellos necesitan mucho más que historias aisladas y desconectadas acerca de la Biblia o de Jesús. “El jardín, la cortina y la cruz” provee al niño un hilo conductor que va desde Génesis hasta Apocalipsis en tan solo 33 coloridas páginas que pueden leerse en aproximadamente 10 minutos.

Esta entretenida historia conecta temas trascendentes de una forma muy divertida: la creación, la naturaleza del pecado, los efectos de la caída, la separación entre Dios y el hombre, la necesidad de redención, la centralidad de Cristo y su obra en el eterno plan de rescate, la restauración de la relación de Dios con el hombre, el propósito de la resurrección de Jesús, la instauración del nuevo Reino de Dios, y la gloriosa esperanza de una vida eterna que puede encenderse en un corazoncito transformado por la verdad.

La primera vez que lo leímos en casa, mis hijos no me dejaban terminar, interrumpiéndome con preguntas; preguntas graciosas y otras que no anticipé responder y que me mostraron que este cuento les retó a pensar más profundo. “Mami, ¿quieres decir que Jesús siempre tuvo planeado morir en la cruz?”, “¿Por qué nos darán coronas en el cielo si somos pecadores?”. La conclusión de mi hijo de 8 años se llevó mi aliento cuando dijo: “¡Claro!, no había otra manera de resolver el problema que Adán y Eva causaron, ¡Jesús tenía que morir!”. En ese momento mi corazón ardió con la misma llama que había en los corazones de aquellos que iban en camino a Emaús (Lucas 24:28-33). Y es que hacer de Jesús el centro de las Escrituras hace que todas las historias bíblicas cobren sentido.

Este libro es mucho más que un cuento para niños, es la verdadera historia de por qué Jesús murió y resucitó; es la historia de la humanidad, es nuestra historia. Es lo que necesitamos recordar todos los días, porque es la historia del evangelio.

Una línea que se repite en el libro es, “Es maravilloso vivir con Él, pero al pecar, no pueden entrar”. Pero la historia no se quedó ahí. Jesús murió en la cruz para abrir la cortina que nos separaba de Dios y resucitó para que podamos volver al jardín del cual salimos y vivir con Él para siempre.

Este libro es mucho más que un cuento para niños, es la verdadera historia de por qué Jesús murió y resucitó; es la historia de la humanidad, es nuestra historia.

¡Grandes y chicos, necesitamos prestar atención a tan eminente verdad! “El jardín, la cortina y la cruz” se ha convertido en uno de los libros favoritos de nuestra familia. Es mi anhelo que las verdades que expresa este recurso sean abrazadas por los de mi casa (iniciando conmigo) y por todos los que lo lean.

Compartir
CARGAR MÁS
Cargando