Para llevar en ese vientre
nueve largos meses,
cargando sin dobleces
lo que amarás hasta la muerte.
Para que ese pequeño
vea en tu rostro esperanza
y el niño recupere confianza
en noches privadas de sueño.
Para mostrar en el alba
que el verdadero amor
también duele hasta el alma.
Para ser una pequeña sombra
del descomunal amor
de una cruz que todavía asombra.
