Mi estilo de redacción es claro, conciso y centrado en proporcionar información precisa. Esto facilita la comprensión de temas complejos y presenta las ideas de forma estructurada. Sin embargo, los inconvenientes de este estilo incluyen una posible simplificación excesiva de temas con muchos matices, un tono neutro que puede carecer de personalidad y una menor creatividad en la expresión. Además, el énfasis en la claridad puede llevar a veces a la repetición, innecesaria para algunos lectores.
Esta es la respuesta de ChatGPT a mi pregunta: «¿Cuál es tu estilo de escritura y cuáles son los problemas de este estilo?». ChatGPT me ha fallado a veces, pero en este caso me ha dado una respuesta con la que estoy de acuerdo.
Las escuelas de todo el mundo siguen planteándose la pregunta: «¿Cómo combatir la IA (Inteligencia Artificial) en las aulas?». ChatGPT puede producir una redacción de cinco páginas en unos minutos. Con una sola pregunta, el alumno puede completar la tarea. El contenido puede ser correcto (aunque también puede ser erróneo, ya que no siempre proporciona «información precisa»). Pero puedo prometerte una cosa: habrá problemas con su estilo mecánico.
Curiosamente, ChatGPT reconoce que su estilo «puede carecer de personalidad» y presentar «menos creatividad en la expresión». En una palabra, es mecánico. Se produce en masa. Es predecible. Y es claramente inhumano.
Lo mecánico frente a lo humano
Sabemos distinguir entre lo producido por una máquina y lo hecho por el hombre. Cuando escuchamos una canción, sabemos si hay una orquesta de verdad o instrumentos sintéticos controlados por un teclado MIDI. Conocemos la diferencia entre una lata de pasta con carne y la pasta fresca hecha en casa. Si lees lo suficiente, y si la persona a la que lees sabe escribir, deberías ser capaz de distinguir si algo está escrito por una máquina o por un ser humano.
Pero esto plantea un interrogante: ¿cómo responder al comentario de que ChatGPT suena tan humano? Cuando oigo esto, me pregunto si el problema no radica en que ChatGPT suene demasiado humano. Me pregunto si el problema no es que mucha escritura humana suene demasiado mecánica.
La creatividad está directamente relacionada con nuestra humanidad. Y nuestra humanidad está ligada a nuestra identidad como portadores de la imagen de Dios
Esto nos lleva a preguntarnos lo siguiente: si la escritura de ChatGPT debe distinguirse de la escritura humana, ¿qué hace que la escritura humana sea única? Por un lado, la escritura es una prueba de nuestra humanidad. La IA produce obras gramaticalmente impecables; los humanos, por lo general, no. Esto puede considerarse una ventaja de la IA, pero yo no lo veo así. Una cosa es tener un ritmo perfectamente cuantificado con una batería digital y otra es tener la sensación de algo crudo y original. Por supuesto, el ritmo de la batería puede ser técnicamente más preciso, pero estéticamente es aburrido; el ser humano que toca la batería tiene sentimiento y una sensación de conexión, una sensación de humanidad.
La escritura también puede ser así.
Escribir puede tener sentimiento y, con ese sentimiento, puede permitir divergencias respecto a la previsibilidad mecánica. Una cosa es saber escribir enunciados gramaticalmente correctos y otra es escribir. Y esa escritura no se consigue siguiendo fórmulas ciegamente, sino creando.
Dios y la creatividad
La creatividad está directamente relacionada con nuestra humanidad. Y nuestra humanidad está ligada a nuestra identidad como portadores de la imagen de Dios. Lo que nos hace capaces de crear es nuestro lugar único en la creación y nuestra condición única como seres humanos ante Dios. Como creación de Dios, creamos. Creamos mediante la construcción, la música y la escritura. Por tanto, los seres humanos podemos crear y escribir de una forma que las máquinas no pueden ni nunca podrán.
Quizá un problema más profundo que el de descubrir a los alumnos copiando de la IA sea la cuestión de por qué uno utilizaría la IA en la escuela en primer lugar. Si crear forma parte de nuestra humanidad, ¿no debería la escritura como creación ser una expresión claramente humana? Y si lo es, ¿por qué querríamos que alguien o algo nos la arrebatara? Los estudiantes que quieren presentar un trabajo simplemente para obtener una nota ya han perdido el propósito de la escritura. Escribir es crear y formar, aprender haciendo y expresarse creando.
Por supuesto, puede haber usos responsables de la IA. Puede servir como herramienta. Pero aquí me centro en abandonar la tarea de escribir y todo lo que la acompaña. La idea de que la escritura (y la lectura, la investigación, el pensamiento y la edición que la acompañan) debe dejarse en manos de la IA. Hacerlo es renunciar a la formación y al aprendizaje que conlleva la escritura. Es renunciar al esfuerzo humano que conlleva la escritura como creación.
El acto de escribir, si se quiere que sobreviva y prospere en los ambientes cristianos, debe reclamar su identidad como expresión creativa y humana. Debe emprenderse como una tarea claramente humana, creativa y única. No debe considerarse únicamente como un medio para alcanzar un fin, sino como un arte en sí mismo y como una expresión de adoración a través de las capacidades que Dios nos ha dado.
El acto de escribir debe considerarse como una expresión de adoración a través de las capacidades que Dios nos ha dado
En su excelente ensayo «El pastor como poeta», Cyril Guérette habla de la formación de los pastores por parte de Agustín, tal como se expone en su obra Sobre la enseñanza cristiana. En esta obra, Agustín muestra que en Dios se encuentran la verdad y la belleza. Comentando el pensamiento de Agustín, Guérette escribe: «La verdad y la belleza están entrelazadas indisolublemente, y el objetivo del predicador es que tanto la instrucción correcta como el deleite confluyan en nuestras palabras y se refuercen mutuamente, de modo que tanto la verdad como la belleza de Dios se experimenten en unidad y acerquen al auditorio a Él». Si esto puede decirse de la predicación, ciertamente puede decirse también, de modo más general, de los escritos de una persona. Si Dios mismo es a la vez verdad y belleza, que nuestros escritos reflejen a la vez verdad y belleza. Esta escritura debe ir inevitablemente más allá de las expresiones menos creativas y menos bellas de ChatGPT.
¿Y si, en lugar de subcontratar a ChatGPT, escribimos de una forma que ChatGPT no puede? Como seres humanos. Como portadores de la imagen de Dios. Como personas que escriben con verdad y belleza en respuesta al Dios que es verdadero y bello. Escribamos porque somos humanos. Y escribamos para la gloria de Dios.




