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Encuentra el descanso del día de reposo en familia

Un amigo cuyos hijos son mayores que los míos me preguntó una vez si había visto una película en particular. Simplemente negué con la cabeza y respondí: «Estoy en esa etapa de la vida». Mi amigo no hizo más preguntas. Recordaba lo que era criar a niños pequeños.

Mi esposa y yo trabajamos a tiempo completo y vivimos en una gran área metropolitana con un alto costo de vida. Tenemos una casa para cuidar y limpiar. Tenemos dos hijos pequeños a quienes ayudamos con las tareas escolares y a quienes llevamos y traemos de la iglesia y de todas sus actividades. Cada minuto es valioso, y cada momento lo dedicamos a hacer algo mientras nos sentimos culpables de que deberíamos estar haciendo otra cosa.

Sin embargo, Dios nos ordena descansar; el cuarto de los Diez Mandamientos es: «Acuérdate del día de reposo para santificarlo» (Éx 20:8). Esto es difícil para muchas personas, pero tal vez especialmente para quienes están en plena etapa de crianza de los hijos.

Entonces, ¿cómo pueden las familias crear un espacio para el descanso? De un padre ocupado a otro, a continuación compartiré cuatro consejos para crear un margen para el descanso en esta etapa agitada de la vida.

1. Identifica tu meta

El cuarto mandamiento contiene dos conceptos principales. La gente tiende a enfocarse en el segundo: la idea de descansar. Pero la primera frase clave es santificar el día de reposo. El objetivo no es simplemente el cese de la actividad, sino un tiempo para volver a centrarnos en Dios.

La palabra hebrea que suele traducirse como «sábado» o «día de reposo» significa «descansar» o «cesar», pero el contexto del versículo en la primera mitad de los Diez Mandamientos apunta a renovar nuestro enfoque en Dios. Lucas 5:16 nos dice que Jesús a menudo se retiraba a lugares solitarios y oraba. A pesar de las cargas de Su ministerio, con frecuencia se tomaba tiempo para reponerse en el Padre.

El objetivo del día de reposo es descansar de tal manera que cada miembro de la familia pueda reordenar sus prioridades en su relación con Dios

Como familias, debemos hacernos esta pregunta: «¿Por qué nos tomamos este tiempo para descansar?». Si el objetivo es jugar más videojuegos o ver de un tirón una temporada de tu serie favorita en Netflix, no habrás logrado nada de importancia eterna. Incluso una caminata por el bosque o un viaje a la playa tal vez no logren más que relajación física o mental.

El objetivo del día de reposo es descansar de tal manera que cada miembro de la familia pueda replantearse sus prioridades en su relación con Dios.

2. Planifica el descanso

Todo lo que vale la pena requiere planificación. Si eres un padre o una madre ocupado, tu vida está llena de eventos escolares, prácticas deportivas, ensayos musicales, actividades de la iglesia y reuniones. Si todos los demás tratan de planificar tu tiempo, ¿no deberías tratar de planificarlo tú mismo?

Reúne todas las agendas de la familia y coordínalas como corresponda. Cuando estés considerando si participar o no en una actividad extracurricular o qué nivel de clases deberían tomar tus hijos, planifica teniendo en cuenta primero el día de reposo.

Como iglesias, debemos planificar nuestro horario para permitir que las familias tengan este tipo de descanso. Nuestro ministerio juvenil aligeró el horario para que los padres tuvieran más tiempo para pasar con sus hijos y para crear oportunidades de descanso en lugar de una programación constante.

3. Establece límites

Puedes hacer planes en familia, pero siempre habrá alguien o algo que te reclame tu tiempo y te aleje de ellos. Los jefes tienen plazos ajustados o proyectos de última hora; los familiares o miembros de la iglesia pueden necesitar ayuda; tal vez se necesite un voluntario de última hora para la sala cuna.

El objetivo no es tener una sola ocasión para descansar en familia; es hacer del descanso una parte habitual de nuestras vidas

Siempre hay una razón para ir a toda velocidad en esta etapa de la vida y, aunque hay que cumplir con algunas exigencias para conservar nuestros trabajos y nuestro sustento, no deberíamos permitir que controlen nuestro tiempo y nuestra relación con Dios.

Nuestro hijo iba a hacer pruebas para un equipo de baloncesto que viajaba de ciudad en ciudad hasta que nos enteramos de que la mayoría de los partidos se jugarían los domingos por la mañana y en las primeras horas de la tarde. Cuando deciden como familia que van a descansar y crecer juntos en Cristo, tienen que proteger la decisión, aun si deben tomar decisiones difíciles o tener conversaciones incómodas.

4. Trabajar. Descansar. Repetir.

El objetivo no es tener una sola ocasión para descansar en familia; es hacer del descanso una parte habitual de nuestras vidas. Cuando Dios dio el mandamiento del día de reposo, Él quería que se observara semanalmente. Una vez por semana, debemos tomarnos un tiempo lejos de nuestras obligaciones para reajustar nuestra relación con Él.

En Israel, se suponía que la tierra también debía tener un tiempo sabático, llamado el año del jubileo. A lo largo de toda la Biblia se encuentra la idea de que hay períodos regulares de actividad y descanso.

Es tentador seguir trabajando porque creemos que debemos estar a la altura de los demás. Es tentador sentir que estamos en una carrera a toda velocidad para lograrlo todo y que dar un paso atrás nos hará perderlo todo.

Pero Mateo 16:26 pregunta: «Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma?». Honrar el día de reposo en familia no se trata de intentar cesar toda actividad por el simple hecho de hacerlo; es una prueba de dónde está nuestra lealtad, si con el mundo o con Dios. Como padres, debemos crear una práctica regular de descanso para que nuestras familias puedan tener comunión con Dios.


Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por María del Carmen Atiaga.
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