Para influenciar al mundo, hay que estar presente en él

Jesús utiliza las metáforas de sal y luz para comunicar el impacto penetrante que las personas transformadas por el evangelio traen al mundo. Hablando a sus seguidores, Jesús declara:

“Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los de la casa. De la misma manera, deja que tu luz brille ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”, Mateo 5:14-16.

En todos los aspectos de nuestras vidas, incluyendo nuestros lugares de trabajo, mostramos a los que nos rodean la luz de la gloria de Cristo que mora en nosotros. Jesús enfatiza que brillamos su luz en nuestras buenas obras. Nuestras buenas obras adquieren muchas dimensiones, y debemos ver que nuestro trabajo diario es una parte importante de las buenas obras que glorifican a Dios.

Una presencia fiel

Una de las maneras en que somos sal y luz y actuamos como agentes de redención en este mundo estropeado es vivir una presencia fiel en el lugar de trabajo. Woody Allen observó una vez que el 90 por ciento de la vida es simplemente apariencia. Estas palabras revelan algo de sabiduría instructiva para nosotros. El sociólogo James Hunter ha pensado mucho sobre el cambio cultural y la fidelidad de los cristianos del mundo moderno. Hunter nos recuerda que, ante todo, Cristo está fielmente presente para nosotros. Luego resalta un punto importante cuando escribe: “Ser una presencia fiel en el mundo significa que los cristianos están completamente presentes y comprometidos en sus esferas de influencia, sean las que sean: sus familias, barrios, actividades voluntarias, y lugares de trabajo”. Como seguidores de Jesús, estamos llamados a una misión de compromiso con, no aislamiento de, el mundo más amplio. Influenciar fielmente al mundo significa que debemos estar plenamente presentes en él.

Para ser un buen mayordomo de nuestro llamado en el lugar de trabajo debemos mostrar fielmente cada día a los que nos rodean nuestra bondad a través de nuestro trabajo. Tratar de ser una presencia fiel en nuestros lugares de trabajo significa que encarnamos el evangelio por medio de hacer un buen trabajo y ser trabajadores ejemplares. Significa que extendemos gracia común a nuestros compañeros de trabajo y a nuestros clientes, y buscamos su bien. Como portadores de la imagen de Dios, quien también trabaja, debemos recordar que nuestro trabajo tiene un valor intrínseco en sí mismo y es un acto de adoración. También debemos entender que nuestro trabajo tiene un valor instrumental, ya que provee para nuestras necesidades económicas, nos permite atender a las necesidades de los demás, y crea una esfera de influencia para que el evangelio sea vivido y compartido.

Llevando nuestra fe al trabajo

Para muchos de nosotros, cuando pensamos en llevar nuestra fe cristiana al trabajo, nuestro pensamiento se dirige hacia un tipo de comportamiento ético o incluso inclinar la cabeza y decir una oración en silencio antes de comer el almuerzo. Por supuesto, estas son cosas buenas. Sin embargo, cuando Dave y Demi Kiersznowski abrazaron el evangelio y comenzaron más tarde su exitosa e innovadora empresa de regalos con sede en la ciudad de Kansas, DEMDACO, deseaban permitir que la cosmovisión bíblica de trabajo y las amplias implicaciones redentoras del evangelio dieran forma a la totalidad de su cultura organizacional.

Dave y Demi serían los primeros en decir que DEMDACO no es una compañía cristiana; pero llamados por Dios para ser líderes empresariales, están comprometidos con el modelar una fiel presencia en el lugar de trabajo. Muchos de sus compañeros de trabajo no profesan la fe cristiana; algunos no profesan ninguna fe religiosa en absoluto. Pero DEMDACO es muy intencional sobre el fomento de una cultura empresarial que sostiene el alto valor de cada persona, el valor intrínseco de la obra en sí, la importancia de buscar el bien común, y traer una influencia redentora al trabajo, al trabajador y al lugar de trabajo.

El propósito de DEMDACO se declara de esta manera: para levantar el espíritu, ofreciendo productos que ayudan a las personas a conectarse de una manera significativa y mediante la búsqueda de negocios como deben ser. Como líderes de negocios que también son devotos seguidores de Jesús, Dave y Demi me han dado a mí, y a muchos otros que tienen el encantador privilegio de conocerlos, una visión actual de la influencia de múltiples facetas que debe tener el evangelio en nuestro trabajo y en los lugares de trabajo donde estemos. Al observar la rica teología de la vocación y el trabajo que impregna la vocación de Dave y Demi como líderes empresariales, se me ha dado una visión esperanzadora de lo que el trabajo fue originalmente diseñado ser, y me encuentro a mí mismo saboreando un aperitivo de lo que nuestro trabajo y nuestros lugares de trabajo serán algún día en el futuro.

Sin conocer a Cristo, tú y yo nunca experimentaremos la vida para la cual fuimos creados. Sin conocer a Cristo, tu trabajo nunca será todo lo que Dios planeó que fuese. Sin conocer a Aquel que creó el trabajo, tu trabajo nunca será en última instancia gratificante. La buena noticia del trabajo es que podemos ser transformados, que nuestro trabajo puede ser transformado.

Publicado originalmente para The Gospel Coalition. Traducido por Luz Guillen.
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