×

En Coalición por el Evangelio disfrutamos la bendición de leer, aprender y dejarnos formar por libros edificantes que nos acompañan en distintas etapas de la vida y del ministerio. Algunos llegan en tiempos de aflicción, otros iluminan áreas del carácter, otros nos retan en el servicio y varios nos ofrecen una visión más profunda de la gracia y la verdad de Dios.

Por eso queremos compartir contigo nuestras lecturas favoritas de este año: obras que nos consolaron, nos confrontaron, nos instruyeron y nos ayudaron a caminar más cerca del Señor. Con la esperanza de edificarte y animarte, presentamos estas recomendaciones que han sido significativas para cada uno de nosotros.

Joselo Mercado, miembro del concilio

Saldrás de esta: Esperanza y ayuda en tiempos difíciles, por Max Lucado.

Durante mi tiempo de enfermedad, este libro me ofreció un consuelo inesperado. Aunque no es una lectura convencional en círculos reformados, descubrí en su sencillez una profunda fuente de ánimo. Lucado toma la historia de José y la ilumina con el lente del evangelio, recordándonos que Dios sigue obrando incluso cuando no entendemos Sus caminos. En momentos de debilidad, verdades simples suelen ser increíblemente refrescantes: cuando sentimos que estamos en el pozo, el mismo Dios que acompañó a José nos sostiene.

Nubes oscuras, misericordia profunda, por Mark Vroegop.

Este libro me ayudó a abrazar el lenguaje bíblico del lamento como una forma de adoración. Vroegop nos enseña que el lamento no es falta de fe, sino una expresión de ella: un puente entre el dolor y la confianza. En una cultura que busca evitar el sufrimiento, esta obra nos invita a llevar nuestras heridas a los pies del Señor, a llorar con esperanza y a redescubrir la misericordia que florece en medio de las nubes más oscuras.

Andrés Birch, miembro del concilio

The Elder-Led Church [La iglesia dirigida por ancianos], por Murray Capill.

No es ni el primer buen libro sobre el tema ni el único, pero es otro que arroja luz sobre el liderazgo de los ancianos-pastores. Muchos dicen creer en este modelo de liderazgo, pero en la práctica no parece ser así. Capill no se limita a los textos más conocidos sobre el tema; empieza con los ancianos en el Antiguo Testamento. Es un libro bíblico y muy práctico.

Not Old, Not Young, Not Done [No viejo, no joven, no terminado], por Christopher Ash.

Se trata de un libro recién publicado sobre la etapa de la vida entre los cincuenta y los setenta años (tengo sesenta y seis). Ash explica que lo escribió porque de todas las etapas de la vida apenas encontraba libros sobre esta etapa que él llama «la tarde de la vida». Es una etapa única, cuando tenemos mucho que aportar y todavía lo podemos hacer. A mí me ha ayudado mucho a pensar sobre cómo estoy viviendo esa etapa de la vida.

Mario Estrada, director ejecutivo

Estaciones de aflicción: El dolor de la pérdida y el consuelo de Dios, por Tim Challies.

Nuestro Señor Jesús afirmó que de este lado del sol tendríamos aflicción. Muchas veces, mientras estamos en esas épocas difíciles, no logramos expresar todo lo que pensamos y sentimos. Más aún, nos cuesta digerir quién es Dios y qué es lo que está haciendo. A través de meditaciones cortas, el autor logra plasmar aquello que a algunos nos cuesta articular, lo que puede ser aclarador y hasta liberador para nuestro ser. Pero esto no serviría sin la esperanza que se encuentra en el Único capaz de consolarnos, por lo que este libro es altamente recomendable para quien sufre tras la pérdida, pues lo dirigirá hacia Aquel en quien podemos confiar.

Teología de la consejería bíblica: Fundamentos doctrinales del ministerio de consejería, por Heath Lambert.

La Palabra de Dios llama a los creyentes a hablarnos unos a otros con la verdad del evangelio. Por esto, todos los cristianos tenemos el ministerio de aconsejarnos en amor. Sin embargo, muchas veces tenemos confusión acerca de cómo hacerlo o estamos más moldeados por la cultura circundante que por los principios básicos que pueden ayudar a las personas en sus luchas y necesidades. En nuestra función de acompañar a otros debemos estar preparados con pilares sólidos para orientar a los demás hacia la Fuente de vida. Por todo lo anterior, considero esencial leer esta obra.

Josué Barrios, director editorial

Dios en el banquillo, por C. S. Lewis.

Esta colección de ensayos variada y estimulante es un libro que recomiendo a todo el que desee pensar profundamente sobre lo razonable del cristianismo, en medio de sus misterios, y cómo moldea nuestra cosmovisión. Algunos ensayos son cortos (menos de cuatro páginas) pero justifican por sí solos el precio de todo el libro.

The Book of Pastoral Rule [El libro de la regla pastoral], por Gregorio el Grande.

Varios reformadores protestantes, incluidos Martín Lutero y Juan Calvino, tenían una visión bastante positiva del autor de este libro. De hecho, es considerado como el último papa «bueno» y piadoso antes de la caída del papado en las corrupciones del oficio que lo caracterizan hasta el día de hoy. Leer este libro nos ayuda a entender por qué. A pesar de ser escrito hace más de 1400 años, sus lecciones sobre el carácter del líder espiritual, el rol del pastor y cómo llevar adelante este llamado siguen siendo valiosos. Un libro para leer con humildad y discernimiento.

Pepe Mendoza, asesor editorial

Han sido muchos los libros leídos este año, pero quisiera compartir contigo un solo título, Cojear con Dios de Chad Bird, el cual leí despacio a lo largo de varios meses del año. Este libro sigue la vida de Jacob en medio de sus pillerías, sufrimientos, dilemas y también encuentros con Dios.

Leer a Bird fue una oportunidad para meditar en Jacob y poder descubrir cuán parecidos somos a él en su pequeñez, pero, igualmente, cuán grande es el Dios que soberanamente lo escogió, guardó y derramó abundante misericordia sobre su vida sin que lo mereciera. Es un libro que me hizo pensar mucho sobre la naturaleza humana, mi propia naturaleza, el valor de la redención en Cristo y también cuán grande es la paciencia de Dios y también Su obra sobre nosotros.

Paty Namnúm, iniciativas femeninas

Edad de oportunidades, por Paul Tripp.

Este libro llegó a mis manos en el momento oportuno, puesto que mis hijos están entrando a la adolescencia. El mismo trata sobre cómo ver la adolescencia de nuestros hijos no como una etapa de lucha o caos, sino como una oportunidad divina para pastorear sus corazones con el evangelio. Tripp nos ayuda a entender que los conflictos, emociones intensas y desafíos de este tiempo son una ventana al corazón que Dios nos permite ver para guiarlos hacia Él. En lugar de reaccionar con frustración o miedo, el autor nos llama a responder con gracia, esperanza y propósito, recordándonos que Dios está obrando tanto en sus vidas como en las nuestras. Tripp nos enseña que no entramos a la adolescencia de nuestros hijos simplemente para «sobrevivir», sino que nos anima a empezar a verla como una temporada estratégica para discipular con paciencia, amor y verdad.

En busca de la paz, por Robert Jones.

Robert D. Jones ofrece una guía práctica y bíblica para enfrentar y resolver los conflictos de manera que promueva la reconciliación y la paz verdadera. Más que dar soluciones superficiales, Jones enseña cómo identificar las raíces del conflicto, cómo escuchar y hablar con humildad y verdad, y cómo aplicar principios del evangelio —arrepentimiento, perdón y restauración— en relaciones rotas. El libro brinda herramientas concretas para la comunicación, límites sanos y pasos para la mediación, siempre apuntando a que la meta no es «ganar», sino traer gloria a Dios mediante la restauración.

Katherine de Estrada, editora

Entre lo mejor que leí este año están dos lecturas cortas y una obra un poco más larga (que no he terminado), pero también de lectura fácil. Primero están La libertad de olvidarse de uno mismo, de Timothy Keller, y La obra del Señor a la manera de Dios & No hay gente pequeña, de Francis A. Schaeffer. Estos libritos no solo los podrás leer en una o dos noches, sino que tienen suficiente reflexión teológica y práctica para que seas movido a amar más al Señor y descansar en Su suficiencia.

Luego está, en dos volúmenes, Comunión con el Dios trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo, de John Owen. Este pequeño tesoro en español (si bien con errores constantes de tipeo) no solo te invita a reflexionar en la revelación de Dios en Su Palabra escrita —de hecho, la misma lectura te puede invitar a detenerla, por impulsarte a sumergirte más en las Escrituras—, sino que es una invitación explícita a deleitarnos en la comunión con el Dios que adoramos. Para mí está siendo un recurso valioso para gozarme en el Dios que me ama, y espero que lo sea para ti también.

Nimrod López Noj, editor

Este año he leído varios libros por distintas razones, pero hay dos que mi esposa y yo estudiamos con especial atención: Siervos para Su gloria y Una iglesia conforme al corazón de Dios, del pastor Miguel Núñez. Ambos nos recuerdan que vivir y servir para la gloria de Dios implica no moldear la iglesia a nuestros gustos, sino buscar que refleje el corazón de Dios.

Son libros que requieren leerse sin prisa, con tiempo para reflexionar y conversar sobre sus principios bíblicos con humildad y oración. No importa cuánto tiempo lleves en el ministerio —o incluso si aún no formas parte de él—, después de meditar en sus enseñanzas, verás la obra de Dios desde una perspectiva renovada.

María Atiaga, coordinadora de traducciones

Dios hace sus mejores obras en lo vacío, por Nancy Guthrie.

Este libro llegó a mis manos en un momento de quebranto por distintas aflicciones. Me sentía, como dice el título, vacía. En cada una de sus páginas, encontré el dulce recordatorio del amor fiel del Señor, Su presencia y Su cuidado. Los textos bíblicos que utiliza la autora también confrontaron mi corazón idólatra y abrieron mis ojos a todas las formas en las que buscaba llenar mis vacíos lejos de Cristo y con cosas que no satisfacen. Este libro me llenó de esperanza y renovó mi confianza en nuestro Dios, quien muchas veces tiene que vaciarnos de nuestros ídolos para llenarnos de Su plenitud que llena todo.

Impossible Christianity [Cristianismo imposible], por Kevin DeYoung.

El título de este libro me cautivó, pero más me llamó la atención su subtítulo, que dice algo como: «Por qué seguir a Jesús no significa que tienes que cambiar el mundo, ser un experto en todo, aceptar el fracaso espiritual y sentirte miserable básicamente todo el tiempo». Si has sentido que tu vida cristiana es más una carga que un deleite, este libro es para ti. DeYoung argumenta que seguir a Jesús, aunque no es fácil, no debería ser «tan complicado como declarar tus impuestos» y nos anima a enfocarnos en el gozo que trae una vida de obediencia que busca la gloria de Dios.

Recibe cada día los artículos, podcasts, y vídeos más recientes.
CARGAR MÁS
Cargando