Encomienda | Devocional

“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará”, ‭‭Salmo‬ ‭37:5‬ ‭(RV60)‬‬.

Este es un versículo muy conocido y reiterado por los creyentes. La mayoría de las veces, lo tratamos en el contexto de poner nuestro futuro y planes en las manos de Dios, con la certeza de “la buena voluntad de Dios, agradable, y perfecta” (‭‭Ro. ‭12:2‬). Sin embargo, no recuerdo haber considerado las siguientes implicaciones prácticas de la provisión de Dios para sus hijos.

En momentos de gran estrés puedo despertar en la madrugada con ansiedades, dudas, y temores. Sin embargo, es de gran ánimo saber que a lo largo de la historia muchas otras personas han pasado por momentos así, y que en la Biblia hallamos libros como los Salmos, el cual nos da palabras de ánimo y “permiso” para expresar nuestras luchas. Además, muchas veces el Espíritu utiliza esos momentos en la madrugada para invitarnos al arrepentimiento por nuestra falta de fe y confianza, y para traernos de regreso a la gozosa comunión con el Padre.

Por esa razón tengo en la mesa de noche una Biblia, la cual me permite recordar la provisión y las promesas del Padre, especialmente en el evangelio. Y un diario, ya que estos tiempos son también un buen momento para escribir y describir los pensamientos y sentimientos que me invaden, ayudándome a reconocerlos como reales, identificándolos por su nombre y como causantes de mi preocupación.

Necesitamos, entonces, poner estos pensamientos y sentimientos “en su lugar”. Pueden ser reales, pero no son la verdad objetiva y suprema en el universo. Solo la Palabra de Dios y lo que dice de sí mismo, de mí, y de mi lugar en este mundo, puede pesar lo suficiente para someter y ajustar nuestros pensamientos y nuestros sentimientos en su debido lugar. “Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (‭‭1 P. ‭5:7)‬.

Las buenas noticias para ti y para mí son que, aun en medio de la noche oscura, podemos hacer una pausa y considerar (Selah) la provisión de Dios para sus hijos, ajustando nuestro corazón hasta sentir el cuidado y amor del Padre. Podemos encomendar nuestra vida a Él, regresar a la cama, cerrar nuestros ojos, y volver a dormir con gozo.

Piensa en esto y encuentra tu descanso en Él.


IMAGEN: LIGHTSTOCK.
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