4 actitudes clave que están matando la asistencia a la iglesia

Se ha escrito mucho sobre la disminución de la asistencia a las iglesias. Específicamente, muchos de nosotros hemos hablado de que incluso los miembros de la iglesia “activos” asisten con menos frecuencia.

Muchos expertos han observado correctamente el impacto de la cultura en la iglesia, donde la iglesia es —en el mejor de los casos—, simplemente una actividad más. Un buen número de miembros y asistentes de la iglesia tienen muchas oportunidades de hacer otras actividades y, a menudo, tienen el dinero para hacerlo. Otros apuntan al creciente número de personas que trabajan el domingo, lo que les impide asistir a los servicios de adoración ese día. Aún más lamentable es la realidad de que muchos deportes infantiles se han trasladado a los domingos.

Estas razones son reales. Pero detrás de muchas de ellas hay problemas de actitud. Estos problemas, en realidad, son la fuente del problema. Y hay cuatro actitudes en particular que tienen un efecto devastador en la asistencia a la iglesia.

1. La actitud de que la membresía de la iglesia no es bíblica.

Un comentarista en este blog me desafió: “Muéstrame dónde está la membresía de la iglesia en la Biblia”. Le pedí que revisara 1 Corintios 12, donde Pablo dijo claramente: somos miembros del cuerpo de Cristo. Él escribió esa carta a una iglesia local en una comunidad local. Podrías argumentar que muchas iglesias tienen formas culturales adaptadas de la membresía de la iglesia donde esta se parece más a una membresía de algún club social. Probablemente sea así. Pero no tomes esas desviaciones bíblicas como una excusa para no practicar la membresía bíblica de la iglesia.

2. La actitud de que somos parte de una iglesia principalmente para satisfacer nuestras necesidades.

Es esta actitud la que causa mucha división en la iglesia. Exigimos nuestro propio estilo de adoración, nuestro orden de adoración preferido, y que el edificio se construya, pinte, y ordene tal como exigimos. Pero debemos ser miembros funcionales del cuerpo de Cristo para el mayor bien del cuerpo. Si persisten las dudas, lee Filipenses 2:1-4. Mira el versículo 3 en particular: “No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo”. Lleva ese verso a tu próxima reunión de negocios de la iglesia.

3. La actitud de que los líderes de la iglesia no están sujetos a un estándar más alto.

La disminución de la asistencia a la iglesia tiene en su centro las actitudes no bíblicas.

Lo escucho una y otra vez de los pastores y el personal de la iglesia. Es frustrante que muchos miembros de la iglesia tengan una actitud indiferente sobre la asistencia a la iglesia. Pero es exponencialmente más frustrante cuando los diáconos, los ancianos, y otros líderes de la iglesia no dan el ejemplo, cuando asisten con poca frecuencia y demuestran un bajo compromiso. Tómate unos minutos para leer 1 Timoteo 3:1-13 y ver claramente que los líderes de la iglesia están bajo un estándar más alto.

4. La actitud que piensa que la asistencia fiel a la iglesia es legalista.

Por supuesto, podemos convertir cualquier advertencia en una trampa legalista. Pero Dios nos dio el cuerpo reunido para animarnos y amarnos unos a otros. Mira Hebreos 10:24-25: “Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca”.

No debemos tomar descansos de nuestra familia de la iglesia más de lo que deberíamos tomar descansos de nuestra propia familia. Debemos servir, amar, alentar y, para decirlo con sencillez, hay que estar allí.

La disminución de la asistencia a la iglesia tiene en su centro las actitudes no bíblicas.

Es hora de dejar de fingir lo contrario.


Publicado originalmente por Thom Rainer. Traducido por Equipo Coalición.
Imagen: Lightstock.
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