10 desafíos comunes que enfrentan los pastores

La mayoría de los pastores son increíbles. Me siento honrado de servirles, y mi aprecio por ellos crece cada día.

Por ejemplo, hace poco realicé una encuesta en redes sociales en la que pedí a algunos pastores que compartieran sus desafíos más comunes de cuidado pastoral. El volumen de respuestas fue enorme, un número impresionante. Pero aun más impresionantes fueron las historias de amor y preocupación que estos pastores tienen por sus congregaciones. Quieren cuidarlas. Quieren lo mejor para ellas. Quieren ayudar a aliviar sus dolores.

Entonces, en su mayor parte, los desafíos no son los miembros en sí, sino la capacidad para poder satisfacer todas las necesidades pastorales que tienen los miembros. Aquí hay diez cosas que los pastores dijeron que representaban sus mayores desafíos de cuidado pastoral.

  1. Tiempo. Las necesidades de atención pastoral son siempre más grandes que el tiempo disponible para satisfacer esas necesidades. Varios pastores expresaron la tensión de satisfacer las necesidades de sus propias familias al tratar de satisfacer las necesidades de los miembros de la iglesia.

  2. Expectativas. No le lleva mucho tiempo a un nuevo pastor descubrir que no puede cumplir con todas las expectativas que los miembros de la iglesia tienen del cuidado pastoral. Los pastores siempre decepcionan a alguien. Por lo general, son criticados por no satisfacer las necesidades. Esto es una carga y frustración para los líderes de la iglesia.

  3. Fatiga emocional. Los pastores ven muchas necesidades emocionales, físicas, mentales, y espirituales. Ven los dolores más profundos y las situaciones más terribles. A menudo son incapaces de separarse del dolor que ven casi todos los días.

  4. El síndrome de “puedo arreglarlo”. Muchos pastores son reparadores por naturaleza y personalidad. Pero muchas situaciones de cuidado pastoral desafían la solución, al menos a corto plazo. Los pastores, como consecuencia, se sienten frustrados y sin esperanza.

  5. Tratar con miembros tóxicos. Un pastor me dijo que había pasado la mitad de su semana tratando con miembros tóxicos y con miembros heridos por personas tóxicas. El cuidado pastoral de esta naturaleza tiene poca recompensa.

  6. Envejecimiento de las congregaciones. Para ser claros, ningún pastor me dijo nada negativo acerca de las necesidades pastorales de los adultos mayores. El desafío es el número creciente de necesidades a medida que los miembros envejecen. Muchos pastores están sirviendo a congregaciones donde más de tres cuartos de los miembros activos tienen 70 años o más.

  7. Fallos en la comunicación. A veces se espera que los pastores sean omniscientes. Obviamente, se perderán una visita al hospital si no saben que la persona está en el hospital. Cuando un pastor fue confrontado por perderse una visita debido a su falta de conocimiento, el miembro de la iglesia respondió: “Bueno, deberías haberlo sabido”. Suspiro.

  8. Cuidado pastoral exclusivo. Algunos miembros de la iglesia todavía creen que los pastores deben hacer todo el ministerio del cuidado pastoral. Esta frase infame se repite con demasiada frecuencia: “Para eso le pagamos al pastor”. A muchos pastores les gustaría equipar a los santos para hacer el trabajo del ministerio, pero esos santos no quieren nada con eso.

  9. Visitas al hospital. Dependiendo del contexto demográfico, algunos pastores tienen que pasar la mayor parte del día en una sola visita al hospital. Un pastor me dijo que la mayoría de sus miembros van a un hospital en una ciudad a casi dos horas de distancia. Lamentó el poco tiempo que tenía para la preparación de sermones porque pasaba mucho tiempo en el auto yendo al hospital.

  10. La situación especial de los pastores bivocacionales. Estos desafíos se exacerban cuando el pastor es bivocacional. La mayoría de las iglesias están dispuestas a pagarle a un pastor a tiempo parcial mientras que esperan que trabaje a tiempo completo.

Amo a los pastores. Amo sus corazones. Me encanta cómo aman sus iglesias. La próxima vez que veas a tus pastores involucrados en algún aspecto del cuidado pastoral, diles cuánto los aprecias. Muchas veces no escuchan palabras así, de afirmación y aliento. Tus palabras pueden hacer una gran diferencia para aquellos que nos sirven tan bien.


Publicado originalmente por Thom Rainer. Traducido por Equipo Coalición.
Imagen: Lightstock.
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