10 cosas que te quitarán el gozo en el ministerio (¡y maneras de recuperarlo!)

Lo sé. Hay muchos ministros tristes en nuestras iglesias locales. No estoy juzgando; es una realidad. De hecho, me cuento entre aquellos que han batallado con mantener el gozo en el ministerio en más de una ocasión.

En este artículo comparto diez de las razones más comunes por las cuales los pastores y otros miembros del personal de la iglesia pierden su gozo en el ministerio. Pero no quiero enfocarme en lo negativo. Junto a cada razón, ofrezco sugerencias para contrarrestar la fuerza de estos ladrones de gozo. De hecho, he aprendido —en gran parte gracias a mis lectores— las razones por las que perdemos el gozo, y también razones por las que el gozo regresa. En los últimos años, ustedes han sido mis maestros de muchas maneras. Estoy muy agradecido por ustedes.

¿Qué cosas nos roban el gozo? Y más importante, ¿qué están haciendo los pastores y el resto del personal de la iglesia para recuperarlo? Aquí hay diez respuestas comunes.

1. Ver lo malo del ministerio cristiano. Trabajar en el ministerio significa tratar con pecadores como tú y yo. A menudo, lo que vemos en las iglesias locales no es un espectáculo agradable. Y aunque no aprobamos el pecado, debemos demostrar gracia y amor como lo hizo Jesús.

2. Recibir crítica constante. Recibí mi primera crítica como pastor en mi tercer día de ministerio. Me sentí aplastado. Sin embargo, seamos hombres y mujeres que buscan agradar a Dios en lugar de a las personas. Y que Él nos dé la fuerza para ser piadosos y bondadosos cuando recibamos críticas.

Conoceremos el gozo de Cristo cuando actuemos como Él, y no como el mundo.

3. Las peleas entre los cristianos. Un no cristiano me dijo recientemente que ha estado observando a los cristianos en los blogs y las redes sociales durante los últimos meses. Me dijo: “Ustedes los cristianos son algunas de las personas más malas que he conocido”. Auch. Conoceremos el gozo de Cristo cuando actuemos como Él, y no como el mundo.

4. Estar tan ocupado que no hay tiempo para orar. Siempre perderemos nuestro gozo cuando descuidemos nuestro tiempo de oración. Cuando oramos, nos conectamos a la fuente de toda alegría. Si estamos demasiado ocupados para orar, ¡estamos demasiado ocupados!

5. Horas de trabajo que no son razonables. Muchos en el ministerio cristiano se convierten en adictos al trabajo, esto en detrimento de sus familias y de ellos mismos. En última instancia, tener una vida equilibrada es nuestra elección y responsabilidad. Cuando no lo hacemos, el gozo se esfuma.

6. Ataques a la familia. Esto puede robarnos la alegría de manera especialmente difícil, puesto que a veces nos sentimos impotentes cuando sucede. Debes ser aún más diligente en la oración para buscar la sabiduría de Dios. Hazle saber a tu familia que ellos son lo primero. Enfréntate al que atacó a tu familia, si es necesario. Pero haz todo esto en un espíritu de oración y amor.

7. Relaciones amargas en el personal. Por experiencia, creo que esto sucede en más de la mitad de nuestras iglesias. Es tu responsabilidad ser amable, ser un reconciliador, y ser un pacificador. Si las relaciones siguen siendo amargas, has hecho todo lo que puedes. Tu gozo viene del Señor, no del personal de la iglesia.

8. Una iglesia enfocada hacia el interior. Una iglesia que enfoca la mayoría de los ministerios y actividades en los miembros, y no en aquellos que están fuera de la iglesia, se vuelve obsoleta y egoísta. Debes obtener tu gozo en el Señor al llegar a otros sin importar lo que hagan los demás en la iglesia.

9. Falta de respeto en la comunidad y la cultura. Hasta alrededor de 1990, la mayoría de los ministros eran respetados, si no venerados, en sus comunidades. Esa realidad está cambiando dramáticamente en la mayoría de las comunidades de hoy. Recuerda, tu alegría no proviene de la aprobación de hombres y mujeres en la comunidad.

Tu responsabilidad como ministro en la iglesia es servir a todas las personas en el nombre de Cristo. Al hacerlo, encontrarás Su gozo.

10. Mentalidad egoísta en algunos miembros de la iglesia. Varios miembros de la iglesia ven la iglesia como un club donde pagan cuotas para obtener lo que desean. Tu responsabilidad como ministro en la iglesia es servir a todas las personas en el nombre de Cristo. Al hacerlo, encontrarás Su gozo. Pero eso no significa que tengas que rendirte a las demandas de los que se quejan de ti.

Definitivamente, hay dos temas comunes en este artículo. Primero, el ministerio en la iglesia no es fácil. Ha sido así durante 2,000 años. En segundo lugar, si nos centramos en estas cosas que roban nuestra alegría, ciertamente nos la quitarán. Pero si mantenemos nuestro enfoque en Cristo, nuestra alegría permanecerá.

¿Cuáles son algunos de los ladrones de gozo con los que te has encontrado en el ministerio? ¿Cómo recuperaste tu gozo?


Publicado originalmente por Thom Rainer. Traducido por Equipo Coalición.
Imagen: Lightstock.
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