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4 formas de evangelizar a tu amigo mormón

Cuando nuestra familia se mudó a Salt Lake City en 2012 para ayudar a plantar la iglesia Gospel Grace Church, descubrimos una cultura de contradicciones extremas. El “Happy Valley” (Valle Feliz) entre las cadenas montañosas puede tener una reputación de ambiente familiar, religioso y vida bendecida, pero debajo de la superficie, muchas personas son cualquier cosa menos felices.

Los supuestos valores familiares de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (SUD) parecen contradictorios a la luz del aumento vertiginoso del consumo de pornografía en Utah, el uso generalizado de antidepresivos y las prolíficas cirugías plásticas (implantes mamarios como obsequio a graduandas de la escuela secundaria, abdominoplastias para madres de mediana edad y estiramientos faciales o tratamientos de botox para cualquiera que busque esa apariencia juvenil). A pesar de su imagen idílica, Utah tiene una de las tasas de suicidio más altas del país (en inglés).

Mi esposo, un capellán de reserva en la Fuerza Aérea, fue contratado en 2013 para brindar asesoramiento en la base local debido a una serie de suicidios en el sector civil. La confidencialidad le impidió compartir la información conmigo, pero su alma perturbada confirmó todas las estadísticas. Me atormentan las miradas perdidas y la risa vacía de toda la gente triste en Happy Valley.

Si conoces a los “Santos de los últimos días”, puedes asumir que su vida es perfecta y no te necesitan. Muchos dan la impresión de que “los mejores son bendecidos”. La mayoría obedece a su sistema religioso debido a la recompensa prometida, pero cuando llega el sufrimiento en lugar de las bendiciones, pueden desilusionarse. Este es el momento en que un cristiano puede compartir la esperanza del evangelio con ellos.

Si quieres hablarle la amorosa verdad a tu amigo mormón, aquí hay algunos factores que debes tener en cuenta.

1. Escucha sus vidas, no solo sus creencias

He aprendido más de mis amistades con mujeres SUD de lo que cualquier libro sobre mormonismo podría enseñarme. La mayoría de ellas están exhaustas por un error fundamental en su sistema de salvación: siempre están trabajando para obtener aprobación, esforzándose por ser dignas.

Un versículo del Libro de Mormón lo explica: “Es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos” (2 Nefi 25:23). ¿Cómo pueden mis amigos saber cuándo han hecho lo suficiente para merecer la gracia necesaria para la salvación? No lo saben, por eso continúan corriendo en la caminadora de la perfección inalcanzable.

Es muy importante escuchar lo que está sucediendo en sus vidas en lugar de simplemente citar versículos de la Biblia que contradicen la doctrina mormona. Una persona SUD que conocí pasó por una prueba financiera. En lugar de cobrarle por las lecciones de música, le pregunté si podía darle lecciones gratis. A través de esta pequeña muestra de gracia, tuve la oportunidad de compartir que la salvación es “por gracia… por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Ef 2:8-9).

2. Busca amarlos, no solo convertirlos

Evangelizar directamente es ciertamente apropiado cuando existe una oportunidad natural de compartir el evangelio, pero las habilidades para construir relaciones afectivas son necesarias cuando ves a tus amigos mormones semanalmente en los partidos de fútbol o en el supermercado. Amar a mis vecinos significa aprender a hacerles preguntas, a escuchar sus respuestas y a incluir a estas personas en mi vida. Al abordar las conversaciones de esta manera, el evangelio no es simplemente una espada de fuego, sino una cálida fogata a la cual seguimos yendo.

Imagínate creer que tu destino eterno y tu éxito diario dependieran únicamente de tus elecciones personales. Tampoco te sentirías muy confiado

Si bien el mormonismo produce una cultura intensa de súper santos del tipo “haz más, hazlo mejor”, no produce confianza espiritual. Cuando realmente conoces a una persona SUD, a menudo encontrarás una profunda inseguridad. Imagínate creer que tu destino eterno y tu éxito diario dependieran únicamente de tus elecciones personales. Tampoco te sentirías muy confiado.

Para contrarrestar la inseguridad, bríndales una amistad segura. Si muestras amor incondicional, tu amigo estará más abierto al evangelio.

3. Apóyalos en su sufrimiento

Cuando los mormones luchan, es posible que no sepan a dónde acudir. A nadie le gusta sentirse juzgado, especialmente cuando estás herido y la tentación de cualquier persona atrapada en un sistema legalista es juzgar a los demás. Al igual que los amigos de Job, los “Santos de los Últimos Días” pueden asumir rápidamente que quien sufre debe haber hecho algo para causar el sufrimiento.

En Unveiling Grace: The Story of How We Found Our Way out of the Mormon Church (Descubriendo la gracia: La historia de cómo salimos de la Iglesia Mormona), Lynn Wilder escribe sobre una época en la que su hijo estuvo extremadamente enfermo por más de un mes. Se sintió condenada al ostracismo por su comunidad SUD y abandonada por Dios. A través del sufrimiento, Lynn se abrió más al pensamiento religioso fuera del mormonismo.

Al igual que Lynn, tu amigo mormón podría estarse preguntando: Si a los SUD se les promete una bendición por guardar los mandamientos de su iglesia, ¿por qué sufren los mormones obedientes? Cuando una persona SUD se encuentra en este punto de cuestionamiento, un amigo cristiano puede convertirse en un lugar de estabilidad y verdad.

El sufrimiento es un puente del evangelio para compartir cómo Dios sufrió, el “justo por los injustos”, para traernos a Él (1 P 3:18). Para aquellos que se relacionan con Dios solo por la fe, la experiencia del sufrimiento no es un castigo, sino una comunión más profunda con Jesús.

4. Comparte tus luchas

Mientras más he ministrado a personas SUD, más extremas parecen mis dificultades. Sé que solo las personas consoladas pueden consolar a los demás, pero confieso que me he preguntado si vale la pena compartir abundantemente los sufrimientos de Cristo, para que “así también abund[e] nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Co 1:5). Pero el consuelo de Cristo vale todo el sufrimiento que conlleva vivir una vida centrada en el evangelio.

Aunque es humillante, trato de ser honesta acerca de mis fracasos y pruebas. Muchos de los SUD no están acostumbrados a que alguien hable de sus luchas con el pecado y parecen desarmados por las confesiones personales. Las conversaciones francas sobre el pecado y el sufrimiento les brindan un lugar seguro para revelar sus fallas.

Cuando mis amigos mormones admiten su pecado y se dan cuenta de que no pueden hacer nada para expiarlo, el evangelio finalmente cobra sentido

Cuando mis amigos mormones admiten su pecado y se dan cuenta de que no pueden hacer nada para expiarlo, el evangelio finalmente cobra sentido. Jesús murió en nuestro lugar para pagar por nuestros pecados. El don gratuito de la salvación nos transforma, permitiéndonos tener una relación segura con Dios, una relación que nos sostiene a través de todas las dificultades de esta vida.

¿Los mejores son realmente bendecidos? Absolutamente no. ¡Qué alivio para todos nosotros que nunca podemos cumplir con las expectativas! Gracias a la gracia de Dios, los peores de nosotros encontramos perdón y bendición. Este es el mensaje que los mormones esforzados necesitan escuchar: no son los mejores los que son bendecidos, sino los que confían en la gracia de Dios que siempre es suficiente.


Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Equipo Coalición.
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