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Películas como La última profecía (protagonizada por Nicholas Cage) dan a entender que los cristianos serán “raptados” al cielo mientras otros serán “dejados atrás”. Aquí hay algunas razones por las cuales muchos de nosotros no creemos que esta idea es una enseñanza bíblica.

Aquí hay un resumen de los argumentos de John Piper:

1. La palabra para “encuentro” con el Señor en el aire en 1 Tesalonicenses 4:17 (apantesin) es usada en otros dos lugares en el Nuevo Testamento: Mateo 25:6 y Hechos 28:15. En ambos lugares se refiere a una reunión en la que las personas salen a encontrarse con un dignatario y luego lo acompañan al lugar de donde salieron. Uno de estos, Mateo 25:6, es incluso una parábola de la segunda venida y, por lo tanto, un fuerte argumento de que este es el sentido del encuentro en 1 Tesalonicenses 4:17 —que nos levantamos para encontrarnos con el Señor en el aire y luego darle la bienvenida a la tierra como rey.

2. La redacción de 2 Tesalonicenses 1:5-7, cuando se lee cuidadosamente, muestra que Pablo espera obtener descanso del sufrimiento al mismo tiempo y en el mismo evento que espera que los incrédulos reciban castigo, es decir, en la revelación de Jesús con sus poderosos ángeles en llama de fuego. Esta revelación no es el rapto pre-tribulacional, sino la gloriosa segunda venida. Esto quiere decir que Pablo no esperaba un evento en el que él y los otros creyentes tendrían un descanso de siete años antes de la gloriosa aparición de Cristo en llama de fuego. La venganza contra los incrédulos y el descanso para la iglesia perseguida vienen el mismo día, en el mismo evento.

3. La redacción de 2 Tesalonicenses 2:1-2 sugiere que “nuestra reunión con Él” es lo mismo que “el día del Señor” acerca del cual ellos están confundidos. Pero la reunión es el “rapto” y “el día del Señor” es la gloriosa segunda venida. Al parecer son un solo evento.

La referencia a “reunir” a los elegidos en Mateo 24:31 apoya esto. Aquí hay una reunión (la misma palabra), pero es claramente un contexto post-tribulacional. Así que no hay necesidad de ver la reunión y el día del Señor en 2 Tesalonicenses como eventos separados.

4. Si Pablo era un pre-tribulacionista, ¿por qué no dijo en 2 Tesalonicenses 2:3 simplemente que los cristianos no necesitan preocuparse de que el día del Señor haya llegado porque todos los cristianos todavía están aquí? En cambio, habla exactamente de la manera que esperarías que hiciera una persona post-tribulacional. Él les dice que no deberían pensar que el día del Señor ha llegado porque la apostasía y el hombre de pecado no ha venido…

5. Cuando lees Mateo 24, o Marcos 13, o Lucas 21, que son las descripciones de Jesús de los últimos tiempos, no hay mención de un rapto que quite a los creyentes de los eventos del fin. Una lectura normal no da la impresión de una partida. Por el contrario, habla como si los creyentes oyentes, y luego los lectores, pudieran experimentar las cosas que menciona. Ver Mt. 24:4, 9, 15, 23, 25f, 33, etc.

6. Atravesar el período de tribulación, incluso cuando es designado por Dios, no es contrario a la enseñanza bíblica. Lee especialmente 1 Pedro 4:17; 2 Tesalonicenses 1:3-10; y Hebreos 12:3-11. Pero aun así, Apocalipsis 9:4 sugiere que los santos estarán en cierta medida protegidos en el tiempo de angustia por el sello de Dios.

7. Los mandamientos de “velar” no pierden su significado si la segunda venida no es una que puede suceder en cualquier momento. Lee Mateo 25:1-13 donde las diez vírgenes están dormidas cuando el Señor regresa. Sin embargo, la lección al final de la parábola es: “¡Velen!”. El punto es que velar no es quedarse viendo hacia arriba para un regreso del Señor en cualquier momento; es la vigilancia moral lo que te mantiene listo en todo momento para cumplir con tu deber: ¡las vírgenes sabias tenían lámparas llenas! ¡Estaban velando!

La enseñanza de que la segunda venida será inesperada tampoco pierde su fuerza si el post-tribulacionismo es cierto. En Lucas 12:46 donde el punto es que si un sirviente se embriaga pensando que su amo tardará y no lo atrapará, ese mismo sirviente será sorprendido y tomado desprevenido. Pero como 1 Tesalonicenses 5:1-5 dice: “Pero ustedes, hermanos, no están en tinieblas, para que el día los sorprenda como ladrón”. Todavía enseñamos que es necesario velar y tener una gran vigilancia moral para que no seamos adormecidos y seamos presa de los engaños de los últimos días, siendo sorprendidos en el juicio.

8. El texto pre-tribulacional más sólido, Apocalipsis 3:10, está abierto a otra interpretación sin ninguna distorsión. Dice: “Porque has guardado la palabra de mi perseverancia, Yo también te guardaré de la hora de la prueba, esa hora que está por venir sobre todo el mundo para poner a prueba a los que habitan sobre la tierra”. Pero “ser guardado de la hora de la prueba” no es necesariamente ser sacado del mundo durante esta hora, y por lo tanto, evitar el sufrimiento. Compara Gálatas 1:4 y la oración de Jesús por sus discípulos en Juan 17:15, donde “guardar” no significa la remoción física. Nota la inevitabilidad del martirio en Apocalipsis 6:9-11. La promesa es ser guardado de la hora en el sentido de ser guardado de las fuerzas desmoralizadoras de esa hora.

9. La segunda venida no pierde su poder moral en el post-tribulacionismo. El incentivo moral del Nuevo Testamento no es que temamos ser atrapados haciendo el mal, sino que debemos amar tanto la aparición del Señor que queremos ser puros como el Señor es puro, por quien esperamos, como dice 1 Juan 3:1-3.

Con respecto al lenguaje de ser “dejados atrás”, puedes ver el artículo de Benjamin L. Merkle, Who Will Be Left Behind? Rethinking the Meaning of Matthew 24:40-41 and Luke 17:34-35 [¿Quién será dejado atrás? Reconsiderando el significado de Mateo 24:40-41 y Lucas 17:34 -35], WTJ 72 (2010): 169-79. Él argumenta: “Aunque muchos asumen que los que son llevados en Mateo 24:40-41 y Lucas 17:34-35 son tomados para estar con Jesús y los dejados atrás son dejados para juicio, esta interpretación debe ser rechazada”.

Su conclusión resume sus argumentos:

1) A lo largo del contexto de estos pasajes, Jesús utiliza un lenguaje de juicio que recuerda la destrucción babilónica de Jerusalén y al posterior exilio de sus habitantes. Los que fueron llevados fueron aquellos juzgados por Dios, mientras que los que se quedaron atrás fueron el remanente que recibió gracia.

2) Además, la enseñanza de Jesús confirma esta tesis. En la parábola del trigo y la cizaña, el Hijo del Hombre envía a sus ángeles para recoger a los hijos del diablo y tirarlos al horno ardiente, mientras que el trigo queda atrás (Mt. 13:36-43).

3) El contexto de Mateo 24 y Lucas 17 también sugiere que Jesús está usando intencionalmente el lenguaje de juicio y remanente. Este lenguaje, naturalmente, trae imágenes de la antigua destrucción de Jerusalén, donde el enemigo vino y “se llevó” (es decir, mató) a los que estaban en la ciudad.

4) Finalmente, el paralelismo con Noé y el diluvio en los versículos precedentes confirma fuertemente nuestra tesis. Así como en los días de Noé la gran inundación se llevó a la gente, así serán llevados los que no estén preparados cuando regrese el Hijo del Hombre.

Puedes leer todos los detalles de sus argumentos aquí (en inglés).


Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Jenny Midence García y adaptado por Equipo Coalición.
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