Hacia la meta

No soy fanático de muchos libros modernos dirigidos a nuevos creyentes. Por supuesto, no todo en ellos es malo, pero no deja de inquietarme la ausencia de enseñanza bíblica. Gracias a Dios, ese no es el caso en Hacia la meta: una guía para el crecimiento espiritual!

Otto Sánchez, pastor de la Iglesia Bautista Ozama y director del Seminario Teológico Bautista Dominicano, escribió este libro con el propósito de “presentar la verdad de Dios en Su Palabra de forma ordenada y sistematizada a través de una lectura ágil, concisa y dinámica” (p. 17). El resultado cumple con su intención.

Hacia la meta
Otto Sánchez
B&H Publishing Group. 293 pp. US$8.76.

Eres cristiano, ¿y ahora qué? Pablo escribió en una carta a los Filipenses: “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. En este manual, Otto Sanchez ayuda al nuevo creyente a profundizar en su conocimiento de Dios, para que juntos podamos proseguir “Hacia la meta”…

Hacia la meta” es una buena introducción a la fe cristiana que, a diferencia de muchos libros de este tipo, es explícito al hablar del evangelio y mostrar bíblicamente lo que se requiere de un discípulo de Jesús: vivir para la gloria de Dios en todas las áreas de su vida. Su estructura está diseñada para ser leído en 18 semanas, y junto a los devocionales que acompañan a cada capítulo, se convierte en una lectura realmente sencilla y amena.

Es evidente que Sánchez entiende que si queremos que un nuevo creyente o profesante crezca en su comprensión del evangelio y lo crea –si en realidad aún no lo ha creído–, no basta simplemente decirle que Dios tiene un propósito maravilloso para su vidas y que Jesús le ama. Es crucial explicar lo que Jesús hizo en la cruz, para corregir malos entendidos pero sobre todo para que sea transformado por el amor de Dios. Eso es algo que Sánchez hace bíblicamente a lo largo de este libro. Por ejemplo, en el capítulo 2 (“Somos hijos de Dios”) explica:

“La única manera que tenemos para llegar a ser hijos de Dios y, por consiguiente, que Él sea nuestro Padre es por medio de Jesucristo. A través de Él somos adoptados; con esto queremos decir que Cristo nos hace hijos de Dios por medio de Su sacrificio en la cruz y por esa obra nos lleva a gozar del privilegio de ser hijos de Dios” (p. 52).

En toda esta exposición bíblica, es clave la claridad al hablar temas como la santidad de Dios, la realidad del pecado, y lo que Cristo demanda de sus seguidores. Todos estos asuntos son abordados de manera apropiada en este libro con el fin de ayudar al nuevo creyente a crecer hacia la madurez.

No hay tema esencial en el discipulado y el crecimiento espiritual que no sea explicado de forma concisa en alguno de los capítulos de este libro. Cada uno de ellos está acompañado de resúmenes y ejercicios para el estudio grupal o personal. En este libro se habla sobre quién es Dios, quiénes somos nosotros, el verdadero evangelio, la lectura de la Palabra, la iglesia, y muchos temas más, incluyendo los dones del Espíritu Santo y hasta una breve (tal vez demasiado breve) historia del cristianismo.

Por supuesto, al ser un texto dirigido a nuevos creyentes, no esperes un estudio extenso sobre cada tema expuesto en los capítulos. Sin embargo, vale la pena destacar que en algunos capítulos el autor hace una breve defensa de su postura en ciertos asuntos (por ejemplo, al hablar del bautismo por inmersión), mientras en otros pasajes brinda una enseñanza aún más general (por ejemplo, al enseñar sobre los dones espirituales).

Esto es algo a tener en cuenta si deseas usar este texto como compañía al impartir clases a nuevos creyentes. Al enfocarse en lo esencial sobre los temas que trata, el libro puede usarse con facilidad en iglesias protestantes con distintos trasfondos y distintivos doctrinales muy específicos.

Además, las reflexiones diarias en “Hacia la meta” son útiles al estar llenas de ilustraciones y exposición bíblica para ayudar al lector a profundizar en las enseñanzas de los capítulos, motivandolo a digerir mejor el alimento espiritual que está recibiendo. Esto es sabio, ya que los creyentes muchas veces no meditamos lo suficiente en lo que vamos aprendiendo, y esto nos conduce a cierta frialdad espiritual.

En conclusión, si eres alguien nuevo en la fe y te estás preguntando “¿ahora qué?”, este libro te será de mucha utilidad. Y si das clases de nuevos creyentes o diriges grupos de discipulado en tu iglesia, te recomiendo usar este libro. Estoy convencido de que es un excelente recurso para la iglesia hispana.

Compartir
CARGAR MÁS
Cargando