Los hechos: Sismo de 7.1 azota centro de México

En la tarde del martes 19 de septiembre, un terremoto de 7.1 en la escala de Richter acaba de afectar la Ciudad de México y otros estados. Aquí lo que debes saber:

  • Se han confirmado al menos 225 muertos productos del temblor, incluyendo hasta ahora 32 niños fallecidos debido al derrumbe del colegio Enrique Rébsamen, en la Ciudad de México. Se teme que este número continúe aumentando a la medida que se revisen los escombros. El terremoto se produjo a las 13:14 hora local (18:14 GMT) y su epicentro estuvo situado a 51 kilómetros de profundidad en la zona central del país, al oeste de Chiautla de Tapia, según información del Centro Sismológico de México. Se han reportado al menos 20 réplicas desde entonces.
  • Este fuerte sismo ocurre luego de que hace poco más de una semana, el pasado jueves 7 de septiembre, un potente terremoto de magnitud 8.2 sacudiera al país, dejando 96 muertos. Este otro temblor tuvo su epicentro en las costas de Chiapas, y se sintió también en El Salvador y Guatemala. Las zonas más afectadas fueron las de Oaxaca, Chiapas, y Tabasco. En la Ciudad de México no hubo muertos.

Fuente: USGS | UNIVISION

 

  • Fue precisamente un 19 de septiembre, en 1985, cuando sucedió el que era considerado hasta entonces el peor sismo en México. Con una magnitud de 8.1 en la escala de Richter, el terremoto, cuyo epicentro fue en el océano Pacífico, devastó la ciudad, y cambió la historia del país. No hay datos concretos, pero algunos elevan la cifra de muertos en ese entonces hasta 4000 personas.
  • Un terremoto sucede cuando las placas subterráneas se mueven violentamente, liberando energía que se proyecta hacia la superficie. Ya que en la zona alrededor de la Ciudad de México hay diversas placas tectónicas en movimiento, la zona es una de alto riesgo de terremoto. En promedio, México registra más de 100 sismos al año con una escala mayor a 4.5, y un sismo de magnitud mayor o igual a 7.5 cada diez años.
  • Como se puede ver en los videos que han circulado en las redes sociales, la Ciudad de México cuenta con una alerta sísmica, llamada la SAS (Sistema de Alerta Sísmica), la cual avisa antes de que el terremoto comience con hasta cincuenta segundos de anticipación. La alarma consiste en un sonido estridente, seguido por una voz: “Alerta sísmica”. Este sistema se implementó para dar el mayor tiempo posible para evacuar edificios en caso de emergencia.
  • Se calcula que al momento al menos 45 edificios han colapsado en la capital. Luego del temblor de 1985, los mecanismos de control y supervisión de la construcción de obras se hicieron más rigurosos en Ciudad de México, además de cambios en las formas de construcción y los materiales utilizados en los edificios. Esto confluye en una menor cantidad de edificios derrumbados de lo que que se hubiera esperado por la magnitud del temblor, y su cercanía al temblor del 7 de Septiembre.
  • Sergio González, pastor en el norte de México, comenta que aquellos actualmente en labores de rescate piden oración por:- Sabiduría para las autoridades que coordinan los rescates.- Que los edificios que están por derrumbarse sean evacuados a tiempo.- Por personas que continúan con vida entre los escombros y por sus familias.

    – Fuerza para los rescatistas y voluntarios que apoyamos en las labores.

  • Tras el sismo, se han instalado diversos centros de acopio y albergue para ayudar a los afectados. Aquí hay una lista de ellos, y de maneras en las que puedes ayudar incluso estando fuera de México. Primordialmente se necesitan medicinas, agua oxigenada, alcohol, gasas, lámparas, baterías, agua natural, palas, picos, alimentos enlatados, papel de baño, jabón y cobijas. Si estás fuera de México, aquí hay otras formas para ayudar.
  • Debemos orar porque la Iglesia en México y naciones cercanas pueda cumplir su función de Sal y Luz en medio de esta situación dolorosa con una ayuda integral. Como explica Natán Díaz, quien pastorea en la Ciudad de México, “es importante que las iglesias se preparen para ayudar pero sobre todo que busquen sabiduría y guía para compartir con la gente el evangelio en medio de un momento en que la temporalidad de las cosas materiales se vuelve tan obvio”. Oremos por aquellos entre los escombros y en necesidad, y que Dios se glorifique en la salvación de muchos.

Actualizado el 20 de septiembre con información reciente.

Imagen: Creative Commons.
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