Error | Devocional

“Por tanto, amados, sabiendo esto de antemano, estén en guardia, no sea que arrastrados por el error de hombres libertinos (sin principios morales), caigan de su firmeza. Antes bien, crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”, 2 Pedro‬ ‭3:17-18.

En este pasaje vemos al apóstol Pedro exhortar a los hermanos a considerar la segunda venida del Señor Jesús y a vivir a la luz de esta promesa de restauración, reconciliación y renovación completa. El apóstol hace referencia al mensaje del evangelio de la gracia de Dios que Pablo claramente y continuamente expone, pero que personas llegan a distorsionar. Y es que el énfasis del mensaje de Pablo es muchas veces confundido y tergiversado de manera que se le acusaba de exagerar la gracia de Dios.

Pedro les dice que tiene que cuidarse de esas personas “libertinos” y sin principios morales que los llevan al error, y pudiéramos nosotros pensar que esta exhortación es porque éstas son las personas que enfatizan demasiado esa gracia de Dios.

Sin embargo, es interesante que Pedro no les dice que tengan cuidado con la gracia, pero que crezcan en ambos, en la gracia y en el conocimiento del Señor Jesus. El problema no es necesariamente, que enfatizan demasiado la gracia, pero que no la ven en su totalidad.

Y es que este par de versículos nos dicen entonces que una manera de evitar caer en el error es crecer en la gracia, y en el conocimiento de Jesucristo; y como nuestro Salvador y también nuestro Señor.

Me recuerda de la importancia de continuamente “afirmar el corazón” (Heb. 13:9) con Su gracia, recordando la profundidad de nuestro pecado y la gran obra de Jesús en nuestro favor como nuestro Salvador, sustituto y redentor.

Y por otro lado, de la importancia de crecer en el conocimiento de Jesucristo, como dice el versículo, recordando que El es ahora también nuestro Señor. Esto significa que encontramos verdadera libertad al rendirnos continuamente solo a El, Su Palabra y la continua obra de santificación de Su Espíritu.

Es este énfasis en la gracia y el conocimiento en la persona de Jesucristo; como ambos, nuestro Señor y nuestro Salvador, que nos ayuda a mantenernos libres del error.

Piensa en esto y encuentra tu descanso en El.

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