Desierto | Devocional

“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo”, Mateo‬ ‭4:1‬ ‭RVR1960‬‬.

El pueblo de Israel fue guiado por Dios y llevado por Moisés al desierto antes de entrar en la tierra prometida. De igual manera, Jesús, también fue llevado al desierto para ser tentado antes de comenzar su ministerio público.

Es interesante considerar entonces que, en el desierto, nosotros también experimentamos las pruebas y tentaciones más fuertes de nuestras vidas. Dios avanza su obra en nosotros en el desierto, con lecciones espirituales que solo pueden aprenderse funcionalmente allí.

El desierto es esa área fuera de nuestra zona de confort, un lugar donde se experimentan momentos de incertidumbre, debilidad física, enfermedad, y vulnerabilidad. Allí se viven momentos de gran estrés, cuando los mecanismos que hemos usado para solucionar situaciones no funcionan; momentos en los que nos damos cuenta de que no podemos confiar en nuestros propios recursos para sentirnos seguros, satisfechos, y con propósito.

De cierta manera, también podemos decir que a diario salimos al desierto espiritual del mundo. Después de estar en nuestro hogar en comunión con el Padre, salimos al trabajo, escuela, o la iglesia, con la incertidumbre de recibir tentaciones e innumerables ofertas del mundo para olvidar la provisión de Dios en tres áreas específicas de la experiencia humana en las que Jesús fue tentado y el pueblo de Dios es tentado todo el tiempo: la seguridad, la satisfacción, y el significado.

Las buenas noticias para ti y para mí son que, gracias a la obra de Cristo en nuestro lugar y en nuestro favor, podemos salir al mundo sin la carga de pensar que solo recibiremos la bendición y aprobación de Dios si vencemos la tentación y la prueba. En cambio, salimos como Jesús, con la confianza de que podemos afrontar el desierto porque hemos descansado en la realidad de haber escuchado las palabras: “Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia”.

Piensa en esto y encuentra tu descanso en Él.


IMAGEN: LIGHTSTOCK.

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