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En nuestras comunidades hay personas que han sido diagnosticadas con algún desorden mental y, muchas veces en silencio, están confundidas respecto a cómo enfrentar esta lucha. Es preciso que las iglesias estén capacitadas con rigor teológico y científico para servir a estas personas de manera adecuada.

Si alguna vez has tenido preguntas acerca de los diagnósticos y medicamentos psiquiátricos y no sabes cómo pensar en ellos de manera bíblica, te invito a leer Descripciones y prescripciones (Poiema Publicaciones, 2020), de Michael Emlet. Aquí hay 20 frases notables de este recurso:


“Necesitamos un enfoque balanceado, que sea informado bíblicamente (¡y científicamente!) que no sea tan cálidamente inclusivo ni tan fríamente desdeñoso [de los diagnósticos psiquiátricos]” (p. 6).

“Lo que debe permanecer como el fundamento de la manera en que ministramos es un enfoque centrado en el evangelio lleno de rico consejo bíblico” (p. 7).

“Los diagnósticos psiquiátricos son descripciones, no explicaciones” (p. 19).

“La tentación es que el diagnóstico sea el sol alrededor del cual todo el resto de la vida orbita. ¡Pero las personas son maravillosamente mucho más complejas de lo que un diagnóstico puede reflejar! (p. 45).

“La manera en que Dios describe a los creyentes y su destino es profundamente honorable, incluso cuando se nos recuerda nuestro gemir de este lado de la gloria” (p. 46).

“Un diagnóstico, si está presente, es uno de los muchos puntos de partida para el ministerio, y ciertamente, no es un punto final” (p. 46).

“Los diagnósticos psiquiátricos organizan a quienes sufren en categorías que ayudan a brindar una atención enfocada” (pp. 53-54).

“Lo más importante es conocer a la persona que tienes enfrente tan bien como puedas” (p. 61).

“Tanto la medicación como las varias formas de consejería funcionan biológicamente: la medicación de manera directa y la consejería de manera indirecta” (p. 85).

“Dios no omite el cuerpo en el proceso de santificación” (p. 85).

“Es un plan del reino aliviar nuestro sufrimiento y es un plan del reino redimirnos (transformarnos) a través del sufrimiento” (p. 91).

“Demasiado sufrimiento puede ser ‘peligroso’ para el crecimiento espiritual y muy poco sufrimiento quizá sea ‘peligroso’ para el crecimiento espiritual” (p. 95).

“El contentamiento centrado en Dios es escurridizo en la necesidad o en la abundancia” (p. 96).

“Los medicamentos son regalos de la gracia de Dios y los medicamentos pueden ser usados idolátricamente” (p. 99).

“Una persona puede tener malas motivaciones para querer tomar medicamentos y una persona puede tener  malas motivaciones para no querer tomar medicamentos” (p. 101).

“Usar medicamentos puede hacer más difícil tratar los asuntos morales-espirituales y no usar medicamentos puede hacer más difícil tratar los asuntos morales-espirituales” (p. 105).

“Usar medicamentos en situaciones específicas puede ser análogo a calmar la superficie de las aguas para permitir la exploración en las profundidades del océano” (p. 108).

“El uso de estos medicamentos es un asunto de sabiduría, que debe ser tratado individualmente con quienes aconsejamos” (p. 112).

“Somos criaturas con cuerpo y espíritu. No deberíamos sorprendernos de que un tratamiento físico, tal como los medicamentos, pueda estar asociado con un cambio sintomático y quizás más sustancial en la vida de las personas” (p. 120).

“Dios mismo proveerá la sabiduría para cuidar tanto el cuerpo como la mente de quienes Él te ha confiado” (p. 125).

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