¡Cuidado con la comparación espiritual!
Lo que Dios quiera hacer con la vida del otro no es mi competencia en términos de comparación. Mi llamado es seguir a Jesús y mantener los ojos en el carril en el que Él me ha puesto.
Lo que Dios quiera hacer con la vida del otro no es mi competencia en términos de comparación. Mi llamado es seguir a Jesús y mantener los ojos en el carril en el que Él me ha puesto.