El evangelio

“Nuestro más alto propósito es engrandecer a Dios. Hacemos eso cuando experimentamos, disfrutamos y reflejamos la hermosura de Cristo, y la mostramos a un mundo que está carente de verdadera belleza” – Nancy Leigh DeMoss.

Reflejar la hermosura de Cristo a un mundo que no la conoce es el privilegio de todo cristiano. Pero este privilegio también conlleva una gran responsabilidad: debemos crecer y, cada día, ser un testimonio aún más fiel de la belleza de nuestro Salvador. Una Iglesia llena de rencor, con relaciones rotas y falta de amor, transmite al mundo el mensaje opuesto: Cristo en realidad no es tan bello como dice la Biblia.  

Ray Ortlund, pastor de Immanuel Church en Tennessee (Estados Unidos), aborda estas verdades en El evangelio. Si el deseo de tu corazón es reflejar la hermosura de Cristo, este libro puede ser una herramienta de mucha bendición para tu vida y comunidad.

El evangelio
Ray Ortlund
9 Marks. 116 pp. US$2.99.

Doctrina + cultura

Como el título nos indica, el mensaje del evangelio tiene un lugar central en este libro. Ortlund lo aborda desde la perspectiva de su poder transformador: “Este libro trata […] acerca de cómo el evangelio puede moldear la vida y la cultura de nuestras iglesias para que puedan reflejar a Cristo tal y como es verdaderamente, según su evangelio” (p. 22).

Dos palabras resaltan a lo largo de todo el recurso: doctrina y cultura. Estas no se definen de manera explícita, pero a medida que avanzamos en la lectura podemos comprenderlas fácilmente. El evangelio trata de cómo la doctrina (el contenido de lo que creemos, las convicciones comunes, el evangelio) puede moldear la vida y cultura (la forma de vivir y comportarse cotidianamente) de la iglesia para que el amor, el perdón, la gracia, y la ternura de Cristo sean vistas en las relaciones entre sus miembros.

La condición en la que se encuentre una iglesia tanto en su doctrina como su cultura tiene un gran impacto en ella y en el mensaje que transmite al mundo.

El evangelio en todos lados

Ortlund comienza explicando las gloriosas buenas noticias de la salvación en Cristo, para luego plantear: “Si un mensaje tan bueno está en el centro que define nuestras iglesias, ¿por qué vemos cosas tan malas en estas mismas iglesias […]? ¿Dónde está el poder salvador del evangelio?” (p. 19). El problema no está en el evangelio. El problema está en que la iglesia falla por no tener una cultura acorde a las enseñanzas de las Escrituras.

A lo largo de los siete capítulos que conforman el libro, el autor explica cómo Cristo coloca su hermosura en nuestras iglesias mediante su evangelio.

Los tres primeros capítulos tratan acerca de cómo las buenas nuevas impactan la vida de cada persona, de la iglesia, y de la creación. Al final de cada segmento desarrolla las consecuencias prácticas de estas enseñanzas, es decir, cómo esas doctrinas crean la cultura.

Los últimos cuatro capítulos están orientados a la Iglesia particularmente. Cada uno de ellos amplía los siguientes temas:

  • Una iglesia que refleja la belleza de Cristo debe empaparse del evangelio para vivirlo y crear un ambiente de gracia y perdón.
  • Una iglesia que refleja la belleza de Cristo debe depender totalmente de Él porque no hay nada bueno en sus miembros que no provenga de Su gracia.
  • Una iglesia que refleja la belleza de Cristo debe proclamar el mensaje e impregnar todo con el aroma de Cristo de modo tal que llegue a toda persona, confiando en que la salvación es del Señor.
  • Una iglesia que refleja la belleza de Cristo debe crecer en el poder, la valentía, y el amor que el evangelio da. Esto será hasta que llegue el día en que se encuentre viviendo en comunión perfecta con Dios.

El evangelio es un libro muy claro y apegado a las Escrituras que manifiesta la carga del autor por las iglesias, por las relaciones rotas dentro de ellas, y por la falta de unidad. Sobre todo, Ortlund deja ver su deseo de que, como Iglesia, demos gloria a Dios.

Conclusión

Examínate mientras lees este libro. Ora. Pide a Dios que te muestre las cosas en las que no lo estás glorificando. Pide que Él te llene de amor y te permita crecer junto con tu iglesia tanto en la doctrina como en la cultura del evangelio. Comparte el libro con hermanos que te acompañen en esta tarea y anímense mutuamente en la edificación de una iglesia que refleje la hermosura de Cristo.

El evangelio no profundiza en qué ocurre si la debilidad en una iglesia está en la enseñanza; ese no es su propósito. Para ahondar en este punto recomiendo los libros La sana doctrina y La predicación expositiva, de la serie “Edificando iglesias saludables”, a la cual pertenece este libro.

Los cristianos tenemos un privilegio, una responsabilidad, y muchas debilidades. Pero sea cual sea la condición en la que nos encontremos, hay esperanza en Cristo Jesús. “Es mucho lo que está en contra, tanto dentro como fuera de nosotros. Pero el triunfo del evangelio en nuestras iglesias todavía es posible, cuando miramos a Cristo solamente. Él nos ayudará” (p. 100).

“Cristo amó a la iglesia y se dio Él mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada”, Efesios 5:25-27.

Somos de Cristo y Él está comprometido con su pueblo. Su obra continúa. Que Su deseo sea el nuestro y que todos nuestros esfuerzos descansen en que Él es quien hace la obra.


Puedes descargar una versión gratuita de este libro en PDF en este enlace.

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