Las acciones del corazón según la Biblia

Nota del editor: 

Este es un fragmento adaptado de Cómo instruir el corazón de tu hijo. Tedd & Margy Tripp. Poiema Publicaciones.

Solemos pensar en el corazón como el órgano emocional, y en la mente como el órgano intelectual, pero la Biblia no apoya esa idea. Las decisiones y las elecciones que hacemos en la vida tienen su origen en lo que amamos y deseamos. La Biblia se refiere a este origen como el “corazón”. Por lo tanto, las actividades que identificamos como intelectuales son actividades del corazón.

Hay alrededor de 750 referencias al corazón en la Palabra de Dios. Las Escrituras nos dicen que el corazón encubre, discierne, instruye, medita, reflexiona, percibe, planea, argumenta, pondera, piensa y sopesa. Aunque científicamente sabemos que es el cerebro el que procesa y organiza la información, es el corazón el que dirige, incluso, esas actividades.

Las actividades de adoración brotan del corazón

El corazón ama a Dios, ora a Dios, se goza en Dios, se vuelve a Dios, busca a Dios, confía en Dios, se rinde a Dios. “Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el Señor tu Dios, sino que temas (reverencies) al Señor tu Dios, que andes en todos Sus caminos, que Lo ames y que sirvas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma…?” (Dt. 10:12). La pregunta de Moisés es una gran pregunta –¿qué quiere Dios de nosotros? Dios quiere que le rindamos una devoción de todo corazón.

Les enseñamos a nuestros hijos el conocido pasaje de Proverbios 3: “Confía en el Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, Y El enderezará tus sendas” (Pr. 3:5-6). A menudo la gente dice durante la consejería pastoral: “Realmente estoy teniendo problemas para confiar en Dios en esta situación”. Siempre pregunto: “Entonces, ¿en quién estás confiando?”. Cuando no estamos confiando en Dios, no dejamos de confiar. Confiamos en alguien o en algo más, quizás en un amigo o en nuestras propias ideas.

Las actividades emocionales fluyen del corazón

El corazón puede dolerse, anhelar, desear, desesperarse o menospreciar. Puede afligirse, odiar, temer, lamentarse, amar, codiciar, enfurecerse, ofenderse, quedar absorto, temblar o palpitar. La promesa del nuevo pacto en el Antiguo Testamento es una promesa para transformar el corazón. “Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, para que anden en Mis estatutos, guarden Mis ordenanzas y los cumplan. Entonces serán Mi pueblo y Yo seré su Dios” (Ez. 11:19-20).

La promesa del nuevo pacto en el Antiguo Testamento es una promesa para transformar el corazón.

Con el corazón presumimos, ansiamos, desmayamos, perdonamos, damos o guardamos. El corazón puede latir, responder, calumniar, robar o desviarse.

El corazón hace a las personas lo que son

¿Recuerdas la historia de Samuel cuando va a Belén a ungir al nuevo rey de Israel? El hijo de Isaí, Eliab, fue traído al profeta. Era un hombre alto y guapo con un porte real. Samuel piensa: “Ciertamente el ungido del Señor está delante de El” (1Sam. 16:6). Dios habló con Samuel. “No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; porque Dios no ve como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón” (1Sam. 16:7). Como Samuel, nos enfocamos en la apariencia externa. Dedicamos mucho tiempo al hombre exterior pero Dios está interesado en el interior. No interpretaremos correctamente la vida hasta entender que es el corazón el que dirige toda la vida.

Los adjetivos que se usan en la Biblia para describir el corazón nos abren los ojos. El corazón se describe de varias formas como adúltero, angustiado, arrogante, desviado, amargado, intachable, desgraciado, roto, cruel, circuncidado, contrito, molido, oscurecido, aliviado, embustero, crédulo, devoto, desleal, envidioso, malo, débil, fiel, distante, temeroso, necio, agradecido, feliz, duro, humilde, altivo, loco, mezquino, obstinado, perverso, orgulloso, puro, rebelde, jubiloso, receptivo, justo, enfermo, sincero, pecador, resuelto, atribulado, insensible, incircunciso, recto, insondable, cansado, retorcido, sabio y herido. No es de extrañar que la Biblia diga que de la abundancia del corazón habla la boca.


Imagen: Lightstock.
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