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City to City Europa llevó a cabo una conferencia en París el pasado mes de octubre, con una asistencia de más de 500 personas de decenas de países. Además de mí, uno de los oradores fue Grace Davie, profesora emérita de sociología de la Universidad de Exeter, en Gran Bretaña. La conferencia de la profesora Davie sobre “La religión en la Europa moderna”, fue un gran estímulo para los líderes cristianos europeos —a quienes se les dice incesantemente que la religión está muriendo en su continente y que la misión cristiana es una causa perdida allí—, y también debería alentarnos a nosotros que servimos en el Occidente secular.

Disminución de la religión heredada

Davie explica que desde hace siglos en Europa la religión ha sido heredada. La mayoría de los europeos nacían dentro de su iglesia y permanecían como miembros de ella a menos que algo drástico sucediese para poner fin a su asociación. La mayoría de los países europeos tenía una iglesia nacional que era parte de su identidad racial y nacional. Si usted era polaco, usted era católico; si era sueco, usted era luterano; y si era escocés, usted era presbiteriano. Antiguamente, a pesar de que nunca hubo una iglesia dominante en los Estados Unidos, usted no era considerado un buen americano a menos que asistiera a alguna iglesia. 

Este tipo de religión heredada está disminuyendo rápidamente, especialmente en Europa. Nuestra cultura posmoderna se caracteriza por lo que Robert Bellah llama individualismo expresivo, la creencia de que la identidad viene a través de la autoexpresión, a través del descubrimiento de los deseos personales más auténticos y de la libertad de ser auténticamente uno mismo. Esta poderosa creencia ha debilitado no solo a la iglesia, sino también a todas las instituciones sociales, ya que insiste en que ninguna autoridad externa tiene el derecho de decirle a una persona lo que es correcto e incorrecto o cómo vivir. Debido a este individualismo, el número de personas que va a la iglesia y se identifican como cristianos está disminuyendo en Europa. El número también está disminuyendo en Norteamérica. Allí también la religión heredada está perdiendo su influencia.

Completando el panorama

Pero Davie muestra que esto no todo. Sí, el cristianismo “nominal” o heredado está disminuyendo. Esta es la razón por la cual menos personas asisten o pertenecen a una iglesia, en general. Por otra parte, incluso en Europa —contra todas las expectativas— otras formas de fe cristiana están creciendo y resurgiendo en la vida pública. Una de las razones es la afluencia de cristianos del sur del globo. En China, África, y otros lugares alrededor del mundo, el cristianismo está creciendo rápidamente a medida que las sociedades se modernizan. Cuando los inmigrantes de Africa, América Latina, y Asia llegan a Europa o a los EE. UU., ellos plantan nuevas iglesias o fortalecen las actuales que empiezan a crecer y a influenciar a los anglosajones. 

¿Por qué? Porque si bien la religión heredada disminuirá en la era moderna, la religión elegida libremente no lo hará. Las iglesias cristianas en crecimiento hoy en día son evangélicas y pentecostales. Ellas destacan el llamado bíblico de “escojan hoy a quién han de servir” (Josué 24:15) y anuncian el mandato bíblico de confesar su propia fe, no simplemente estar de acuerdo con la elección de su propia familia o de la comunidad (Ez.18). Estas iglesias enseñan que la religión nominal y formal no es suficiente. Tiene que haber una conversión interior radical (Deuteronomio 30:6; Jeremías 9:25; Romanos 2:29). Mientras el cristianismo ponga en relieve estos importantes conceptos bíblicos y sustente una fe personal transformadora, llegará a muchas personas contemporáneas. 

Las ciudades y el crecimiento del cristianismo 

Basada en sus antecedentes de sociología, Davie también observa que las ciudades son parte de la razón por la cual la religión está creciendo en las sociedades occidentales. Según ella, mientras que anteriormente las ciudades se veían como “modelos de un futuro irreligioso”, ahora son modelos donde la religión en general, y el cristianismo en particular, están prosperando. Esto sucede porque las ciudades son más multiétnicas y globalizadas, y porque las “nuevas formas de religión”, dirigidas a la gente moderna, están siendo desplegadas. (Por ejemplo, Davie dice que Londres cuenta actualmente con más iglesias en crecimiento que cualquier otro lugar en Gran Bretaña).

En resumen, nuestras sociedades en el mundo occidental —incluyendo Norteamérica— se están volviendo simultáneamente más seculares y más religiosas. Esto es, como dice Davie, “una combinación desafiante”. Ni la creencia en Dios está desapareciendo inevitablemente ni, de alguna manera simplista, Dios “está regresando”. Davie dice que el panorama religioso es ahora “paradójico”. Lo que está desapareciendo es lo heredado, el cristianismo institucionalizado, que muchos llaman “cristianismo nominal”. Sin embargo, nuevos patrones de la fe cristiana ortodoxa (y de otras religiones) están creciendo también. Contrariamente a las predicciones de su muerte asegurada, la fe religiosa “es una presencia creciente en el orden del mundo moderno”. 

Un reto apasionante 

Hoy en día, el mensaje de Grace Davie es a la vez emocionante y desafiante para los cristianos de las ciudades. Debemos anticipar un creciente escepticismo y tal vez mayor oposición. Desapareció la “cubierta” de los cristianos nominales, no devotos personalmente pero que pensaban que la religión era buena e importante para la sociedad, y no era muy difícil el atraerlos a las iglesias cristianas. Por otro lado, las personas contemporáneas tienen las mismas percepciones acerca de Dios, el pecado, y los anhelos espirituales de amor, razón de ser y gracia que sus antepasados tuvieron. La gente escuchará el mismo mensaje del evangelio. Algunos dirán, “¡Estás loco!” (Hechos 26:24). Sin embargo, a otros les traspasará el corazón y preguntarán: “¿Qué debemos hacer?” (Hechos 2:37).


City to City América Latina y Coalición por el Evangelio presentan “Un evangelio para una gran ciudad”, un evento sobre las ciudades y como estas son claves para una visión integral del gran evangelio de Cristo para la extensión del reino de Dios. Será el 8 y 9 de febrero en Ciudad de México. Puedes obtener más información e inscribirte en este enlace.

Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Juana Gervais. 
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