Cuando pecadores dicen “acepto”

Lo que más necesitamos no es que se nos diga que todo está bien con nosotros. Nos encanta escucharlo, pero eso no es amor, sino consentimiento. Lo que más necesitamos es ser realistas: entender que somos pecadores y que en Cristo hay gracia para nosotros.

Comprender eso nos llena de agradecimiento, de humildad, y de paciencia con nuestro prójimo. Abrazar la verdad de quiénes somos en Cristo afecta toda nuestra vida, y de manera especial, nuestros matrimonios. Eso es lo que nos muestra Dave Harvey en su libro Cuando pecadores dicen “acepto”.

Aunque su escritura es amena, este libro es un bomba atómica en contra de expectativas falsas que comúnmente llevamos al matrimonio. El autor nos confronta bastante, pero para apuntarnos a Cristo y conducirnos a depender de su gracia.

Tu teología gobierna tu matrimonio

Desde el comienzo del libro, Harvey enseña que “[l]a manera en que un marido y mujer construyen su matrimonio día a día y año tras año se forma fundamentalmente por su teología. Gobierna cómo piensan, lo que dicen, y cómo actúan. Su teología gobierna su vida entera. Y determina cómo viven dentro de su matrimonio” (p. 17-18).

Esto se debe a que toda persona tiene una cosmovisión: una forma de ver el mundo, que moldea sus pensamientos y acciones. Nuestra forma de pensar determina nuestra forma de vivir. Y nuestro pensamiento acerca de Dios moldea el resto de nuestra forma de pensar, dando rumbo a nuestras vidas por completo.

Harvey continúa explicando: “El matrimonio no se trata primeramente de mí o de mi pareja. Obviamente el hombre y la mujer son una parte esencial, pero a la vez son secundarios. Dios es el personaje más importante en un matrimonio. El matrimonio es para nuestro bien, pero primero es para la gloria de Dios” (p. 22).

Por tanto, necesitamos una teología cada día más correcta si queremos disfrutar el matrimonio como Dios quiere que lo hagamos, adorándolo y representando la unión de Cristo y su iglesia (Efesios 5:22-33)

Tomando el pecado y la gracia en serio

A lo largo de 10 capítulos, Harvey busca confrontarnos con la realidad de que somos pecadores. Eso debe llevarnos a tomar la gracia de Dios más en serio, comprendiendo cada vez más la dulzura de Cristo. Entonces, podemos buscar ser humildes y al mismo tiempo más pacientes con nuestro cónyuge. Parafraseando al puritano Thomas Watson, Harvey enseña que “cuando el pecado se vuelve amargo, el matrimonio se vuelve dulce” (p. 27). Además, el autor habla acerca del perdón, la gracia, el sexo, e incluso acerca del envejecimiento y la hora de decir “adiós”.

“Cuando pecadores decimos, ‘acepto’, debemos comprometernos al proceso entero de ayudarnos a crecer en santidad a través de toda la vida” (p. 127)

Leí este libro con mi esposa meses antes de nuestra boda, y llegó directo a nuestro corazón. Fue de tanta ayuda que esperamos leerlo de nuevo más adelante en nuestro caminar. Este es un libro que recomiendo mucho a todo noviazgo, matrimonio, y pastor. ¡Estoy seguro que será de mucha ayuda en la consejería pastoral!

No te dejes engañar por la portada convencional; Cuando los pecadores dicen “acepto” es un libro saturado del evangelio, lleno de excelentes consejos y exhortaciones, llamándonos a exaltar a Dios en nuestros matrimonios.


Dave Harvey. Cuando pecadores dicen “acepto”: Descubriendo el poder del evangelio para el matrimonio. 2012. Shepherd Press, 186 pp.

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