¡Ayuda! ¿Cómo trato con el abuso?

“Carlos y Ana. Estaban involucrados en la vida de nuestra iglesia y parecían ser una familia encantadora. Me impactó saber que durante casi todo su matrimonio se habían estado agrediendo con enfrentamientos a gritos que muchas veces terminaban cuando Carlos golpeaba a Ana” (p. 5).

El abuso sigue siendo un tema del que no se habla en nuestras iglesias. Algunos no están preparados para tratarlo, mientras que otros piensan que no sucede: “Quizá en otras iglesias, pero no en la nuestra”. La triste realidad es que, en este mundo caído, el abuso está en todos lados. Por ello, necesitamos prepararnos bíblicamente para ayudar a nuestros hermanos y para reemplazar una cultura de violencia por vidas permeadas del evangelio.

¿Cómo trato con el abuso? es un libro escrito por J. Newheiser, como parte de su colección ¡Ayuda!, y busca proporcionar herramientas básicas centradas en la Palabra de Dios para ayudar a las víctimas de abuso y al abusador, explorando lo que sucede en las vidas de ambos. Este breve libro está más orientado a la violencia física, pero la información que presenta es aplicable para cualquier tipo de abuso. Newheiser nos revela casos personales que él ha tratado, en su mayoría matrimonios, donde ambos cónyuges abusan uno del otro de manera verbal y física.

¡Ayuda! ¿Cómo trato con el abuso?
Jim Newheiser
Poiema Publicaciones. 50 pp. US$3.99.

El libro se divide en cuatro partes importantes: (1) ¿Qué es el abuso?;  (2) Una comprensión bíblica del abuso; (3) Ayudando a la víctima del abuso; y (4) Cómo las víctimas se pueden convertir en vencedores a través de la obra de Cristo. Newheiser expresa la urgente necesidad de que la iglesia local se involucre en la restauración y protección de las víctimas, en el quebranto a los abusadores para que se arrepientan y alcancen la misericordia de Dios, y en involucrar a las autoridades gubernamentales para resguardar la vida de la víctima.

¿Cómo trato con el abuso? se centra en la obra de Cristo como el medio por el cual se perdona, se restaura, y se busca gracia, arrepentimiento, y victoria para las partes involucradas en el abuso. El autor invita a la persona que ha pasado por abuso a que este no se convierta en su identidad, y confronta al abusador para que encuentre restauración a través del perdón en Cristo.

El libro está dirigido principalmente a creyentes, pero al final menciona cómo el no creyente encuentra salvación y restauración eterna en el evangelio.

El pecado del abuso

¿Por qué las personas abusan? La Biblia lo explica en Santiago 4:1-2, “las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos”. El pecado. Newheiser expone esta verdad y nos recuerda que la única manera de confrontar al abusador para que encuentre perdón y transformación es a través del evangelio.

Por otro lado, la víctima necesita de cuidado, y esto se enfatiza en el libro una y otra vez basado en el testimonio de la Escritura (Salmo 10:17-18; Romanos 12:15). Los cristianos somos ministros de la compasión que Dios mismo tiene para con los oprimidos cuando lloramos con los que lloran.  

Pero eso no es todo. En ¿Cómo trato con el abuso? aprendemos que, además de la protección espiritual y física que se debe dar a la víctima, esta necesita empezar un proceso de restauración. Una parte de este proceso es enfrentar su propio pecado. La víctima no es culpable de manera alguna por el abuso que ha sido cometido contra ella; sin embargo, para que el abuso no se convierta en su identidad, la persona afectada necesita verse como lo que es: un pecador necesitado de la gracia de Dios.

Otro tema importante tratado en el libro es el del perdón. Aunque perdonar no es fácil y no debemos presionar a las personas para que lo hagan, sabemos que la gracia de Dios nos capacita para hacerlo. Cuando dejamos de ver el daño que otros nos han hecho y recordamos qué tan grande es nuestra culpa delante de Dios y cómo Jesús llevó esa culpa por nosotros, nos sentimos impulsados a perdonar. Para ayudar a la víctima a perdonar, debemos recordarle el evangelio, para que pueda continuamente poner sus ojos en Cristo.

Newheiser también aborda con base en la Palabra el tema de la injusticia humana. Él nos recuerda que Dios lo conoce todo y en que, aun si la justicia humana falla, el abusador un día estará delante del Dios que imparte justicia de manera perfecta (1 Pedro 2:23).

¿Las víctimas deben quedar marcadas de por vida por el abuso que sufrieron? Aunque el sufrimiento es desgarrador y debemos llorar con los que lloran, debemos ayudar a las víctimas a no volverse esclavas de la ira, la amargura, el miedo, y la excesiva autoprotección. Los cristianos poseemos las promesas de la Palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo; estamos unidos con Cristo en su muerte y resurrección, y esto quiere decir que el pecado —ni el nuestro ni el ajeno— ya no nos controla (Romanos 6:1-14). Nuestra identidad no “víctima”, sino la de una nueva criatura en Cristo.

Conclusión

Personalmente, recomiendo ¿Cómo trato con el abuso? por su practicidad y centralidad en la obra redentora de Cristo, tanto para la víctima como para el abusador. Es una ayuda breve pero clara para indagar más en la Palabra con ayuda de las citas que sustentan las aplicaciones, verdades, y consejos que presenta. En este libro encontraremos que el evangelio es el sustento para la víctima, porque ahí encontramos a Dios como el Padre que consuela, a Jesús como el Salvador que se compadece y al Espíritu Santo como quien nos santifica y nos guía a toda verdad.

“Tú, Señor, escuchas la petición de los indefensos; les infundes aliento y atiendes a su clamor. Tú defiendes al huérfano y al oprimido, para que el hombre, hecho de tierra, no siga ya sembrando el terror” Salmo 10:17-18.

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