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Lo que todo cristiano debe saber sobre Netflix

Netflix es un gigante en el mundo del entretenimiento; es la red de televisión por Internet más grande del mundo, con 100 millones de miembros en más de 190 países.

Y, yo soy uno de esos miembros.

Últimamente, sin embargo, he estado repensando mi membresía. No, no es por los recientes comentarios de Ricky Gervais en los globos de oro sobre como Netflix está reemplazando a Hollywood. Hay otra razón por la que me preocupa Netflix.

Verás, hace un tiempo, el CEO de Netflix, Reed Hastings, tuiteó lo siguiente el 17 de abril del 2017: “El sueño es mi mayor enemigo”.

Ahora, admito que hubo momentos en los que sucumbí a un “atracón de Netflix” y pagué por ello al día siguiente. En el pasado, me habría dicho a mí misma: “eso fue tonto”, y habría calificado mi consecuencia como autoaflicción.

Sin embargo, a raíz del tuit de Reed Hastings, me encontré hirviendo de ira. Una cosa es que yo misma sabotee mis propios patrones de sueño. Pero, que una compañía diseñe deliberadamente un producto para la privación del sueño y para colmo, se jacte sobre eso. Eso es simplemente otra cosa completamente diferente. Su descarado desprecio por sus clientes, y su objetivo de privación global del sueño me hace repensar mi uso de Netflix.

Netflix es un gigante en el mundo del entretenimiento. Su objetivo de privación global del sueño me ha hecho repensar mi uso de Netflix.

Dormir y salud mental

Mi trabajo diario es ser psicóloga. Cuando aconsejo a un nuevo paciente, es rutinario preguntarle cómo está durmiendo. ¿Por qué? Porque dormir muy poco (¡o demasiado!) se correlaciona con una mala salud mental.

El hecho de que Netflix esté apuntando al sueño como su principal competencia es un problema potencial para la salud mental del espectador.

Pero espera, hay más…

Diseñado para la adicción

Como si el tuit anterior del CEO Reed Hastings no fuera lo suficientemente controversial, aquí hay otra declaración reveladora que él hizo:

“Cuando ves un programa de Netflix y te vuelves adicto a él, te quedas despierto hasta altas horas de la noche. Realmente estamos compitiendo con el sueño”.

Netflix realmente quiere que seas un adicto, y ni siquiera lo ocultan. Los programas que producen (que parecen estar en aumento) están diseñados para crear adicción. El director de contenido de Netflix, Ted Sarandos, dijo:

“Nuestra series originales están creadas para una visualización de múltiples episodios, por primera vez alineando el contenido con nuevas normas de control del espectador”.

Lo venden como “control del espectador”, pero el objetivo de su juego es adicción. Y en ese caso, permíteme sugerir que ellos son los que quieren control, control sobre ti.

La tecnología nunca tiene un “valor neutral”

Estoy a favor de la recreación. Soy la primera en admitir que un viernes por la noche, mi esposo Akos y yo nos sentamos con una buena copa de tinto y vemos un episodio (¡o dos!). No estoy en contra de Netflix, ni de ninguna tecnología per se.

Pero creo que debemos ser conscientes de un hecho importante: 

La tecnología nunca tiene un “valor neutral”.

Toda tecnología tiene un diseñador, y estos diseñadores tienen objetivos o valores que “ponen” en su tecnología. Estos objetivos y valores influyen en la forma en que se utiliza la tecnología, que a su vez moldea el comportamiento del usuario.

Entonces, ¿qué valoran los diseñadores de Netflix? ¿Qué objetivos quieren que su tecnología alcance? Aquí hay una lista en la que pensé:

  • Acceso instantáneo a su contenido 24/7;
  • Entrega rápida de contenido (interesante).

Y, ¿cómo dan forma los valores anteriores al comportamiento de los usuarios de Netflix? Aquí no hay sorpresas: 

  • Los usuarios querrán seguir viendo Netflix toda la noche, poniendo Netflix por encima del sueño;
  • Los usuarios pueden convertirse en espectadores compulsivos, enganchados a uno de los programas de televisión.

Entonces, ¿qué hacemos al respecto? ¿Cómo deben responder los cristianos a Netflix?

De consumidores inconscientes a usuarios conscientes

Pocas personas se despiertan por la mañana y piensan: “¡Esta noche voy a ver Netflix en exceso y seré una madre irritada al otro día debido a que no dormí suficiente!”. Así no es como funciona, ¿verdad? No tomamos la decisión consciente de antemano de priorizar Netflix sobre dormir. Pero creo que ese es el punto, y es donde reside el peligro.

Con demasiada frecuencia somos consumidores inconscientes. Simplemente usamos la tecnología y no pensamos en cómo nos está influenciando. Mi propósito es impulsarte hacia el uso consciente de tecnologías como Netflix.

Para contrarrestar los valores de las tecnologías que utilizamos, incluyendo Netflix, necesitamos ser guiados por los valores inmutables de Dios. De lo contrario, las tecnologías que utilizamos formarán (¡sutilmente!) e influirán en nuestro comportamiento, y no siempre para nuestro bien.

Necesitamos ser guiados por los valores inmutables de Dios. De lo contrario, las tecnologías que usemos formarán e influirán en nuestro comportamiento.

Ahora, permíteme ser clara. No estoy afirmando que no debemos usar tecnologías como Netflix.

Por supuesto, usa Netflix, pero con los ojos bien abiertos. Úsalo conociendo bien su objetivo para contigo, convertirte en un adicto falto de sueño, y cómo éste objetivo difiere del mejor plan que Dios tiene para ti. Este plan fue resumido maravillosamente en pasajes como Tito 2:11-12:

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente”.

Y ahora, la psicóloga en mí no puede terminar este artículo sin dar algunos consejos prácticos y específicos.

Establece un horario regular de sueño

Netflix no quiere que duermas. Entonces, si vas a verlo, establece un horario regular de dormir y cúmplelo, porque te puedo garantizar que cuando el próximo episodio de “Crown” esté a tres segundos de cargar antes de continuar, serás tentado.

Si está viendo Netflix de noche, instala un software como f.lux en tu computadora. Esto filtra la luz azul de la pantalla de tu computadora por la noche, lo que te ayudará a dormir mejor.

También es una buena práctica dormir a la misma hora todos los días (dentro del rango de más o menos una hora). Inténtalo y mantén esta rutina.

¿Quién tiene el control?

Hemos visto que Tito nos exhorta a vivir vidas autocontroladas. Esto significa ejercer una elección y decir “no” cuando sea necesario.

Sin embargo, estoy consciente de que para algunos lectores el autocontrol en Netflix será difícil, e incluso puedes estar leyendo este artículo preguntándote: ¿seré yo un adicto a Netflix? Aquí hay algunas preguntas para que reflexiones acerca de tu relación con Netflix:

  1. ¿Has cancelado otros planes en favor de ver Netflix?
  2. ¿Estás ocupado pensando en una serie, anticipando tu próxima oportunidad de verla?
  3. ¿Te irritas si no puedes ver Netflix?
  4. ¿Sientes una creciente necesidad de ver más para sentirte satisfecho?
  5. ¿Están aumentando tus períodos de atracones (ver más de un episodio en una sola sesión)?
  6. ¿Mientes o mantienes en secreto la cantidad de tiempo que pasas viendo Netflix?

Ahora bien, las preguntas anteriores no son en modo alguno un diagnóstico de ningún tipo (para eso necesitarás ver a un profesional). Pero la respuesta a estas preguntas puede revelar cuánto control tiene Netflix sobre tu funcionamiento diario. Si crees que tu uso de Netflix es excesivo y afecta significativamente tu vida, reserva un horario para ver a un médico de cabecera o psicólogo local.

Y finalmente, busca el consejo piadoso de un cristiano maduro, que pueda alentarte a vivir para Cristo en lugar de vivir para el próximo episodio.


Publicado originalmente en The Gospel Coalition: Australia. Traducido por Equipo Coalición.
Imagen: Unsplash.
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