×

Todo cristiano necesita profundizar en la Biblia. No hay nada como la Palabra en el mundo. “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra” (2 Ti. 3:16-17). Necesitamos que la verdad dirija nuestras vidas

Sin embargo, aunque entendamos eso, muchas veces los cristianos no sabemos cómo estudiar la Biblia. Pensando en eso, a continuación una breve entrevista a la doctora Catherine Scheraldi. Ella es la esposa del doctor Miguel Núñez, pastor de la Iglesia Bautista Internacional en la República Dominicana, y encargada del ministerio de mujeres Ezer.

La doctora Scheraldi comparte enseñanzas sobre cómo estudiar la Biblia en su programa radial Mujer para la gloria de Dios, en Radio Eternidad. Puedes escuchar todos los audios aquí.


Para empezar, ¿puede hablarnos sobre cómo conoció el evangelio y el valor de profundizar en la Palabra de Dios?

Crecí en una familia católica nominal, y de joven mi educación religiosa vino de escuelas católicas. Nunca estudiábamos la Biblia, sino solo algunas porciones especiales sobre ser la sal de tierra y la luz del mundo, y hacíamos eso raramente. En mi casa teníamos una Biblia gigante pero no para leerla, sino para dejarla abierta en el vestidor en la habitación de mis padres. Tampoco orábamos. Para nosotros, Dios no era una realidad presente en la vida.

Todo cambió cuando conocí al Señor, hace 35 años. Me di cuenta por primera vez de que Él es un ser relacional. Él no solamente existe, sino que también es un Padre amoroso que nos busca, camina con nosotros, y dirige los eventos de nuestra vida para nuestro bien. Así que la primera cosa que hice cuando el Señor me salvó fue ir a la librería, comprar mi primera Biblia, y devorármela. Comenzaba en la página 1, leía hasta el final, y luego comenzaba de nuevo.

En aquellos días veía que habían repeticiones de temas y frases en la Biblia, pero no recordaba dónde estaban y yo no podía conectar los eventos que leía. Entonces compré una Biblia de estudio y comencé a buscar todas las referencias mientras estudiaba. Aunque estaba aprendiendo mucho, sentí que la información estaba desarticulada. Entonces compré y leí algunos estudios sobre los diferentes libros del Antiguo Testamento.

En aquel tiempo, Miguel y yo comenzamos a ir a una iglesia. Fuimos a los cultos los domingos y a la escuela dominical, y entramos en un instituto bíblico de la iglesia. También fui al ministerio de mujeres, pero allí nunca se estudiaba la Biblia. En cambio, ellas estudiaban lo que otros habían escrito sobre la Biblia. Esto siguió así por años, y el Espíritu me dio convicción de la importancia de profundizar en la Escritura al entender que la Biblia es el libro más importante.

Así que volví de nuevo a estudiar la Palabra al comprar libros que me ayudaban en los aspectos técnicos de cómo hacerlo. Mi vida cambió desde entonces. Ahora, cuando leo la Biblia, no veo simples “historias cristianas”, sino a Jesús presente en cada página.

¿Qué es lo más importante que necesitamos saber para crecer en el conocimiento de la Palabra?

Como cualquier estudio, profundizar en la Palabra requiere tiempo, ser diligentes e intencionales, y luego aplicar lo que aprendemos. Por ejemplo, uno de los errores más comunes al leer la Biblia es tratar de aplicar lo que estamos leyendo antes de buscar la intención original del autor y entender el género en que el texto está escrito. El estudio de la Biblia requiere cuidado y esfuerzo por nuestra parte para evitar errores y crecer en la verdad.

Es por eso que algunas preguntas que nos pueden ayudar en el estudio de la Biblia son:

  • ¿Cuál es la tema central del pasaje que estoy estudiando?
  • ¿Cuál es el contexto del pasaje? ¿Cómo se sitúa el texto en el capítulo, en el libro, y luego en la Biblia entera?
  • ¿Cuál es el género literario del libro que estoy leyendo?
  • ¿Quién es el autor del libro y en cuál contexto histórico se escribió?
  • ¿Dónde está Cristo en el texto?
  • ¿Hay algunas sorpresas en los pasajes? ¿Algún punto principal?
  • ¿Cuáles son las conclusiones y cómo aplicaremos su enseñanza a nuestra vida?

Al mismo tiempo, es vital entender que el Espíritu Santo es quien escribió la Biblia. Sin su ayuda, no podemos entender lo escrito. Es por eso que el estudio comienza, sigue, y termina con la oración.

Necesitamos que el Espíritu regenere nuestra mente y nos guíe en nuestro estudio. Él brilla la luz hacia nuestro interior para que podamos ver, y luego nos convence de nuestro pecado para aplicar lo que aprendemos en la Palabra.

¿Qué podemos hacer cuando no entendemos un versículo en la Biblia?

Lo primero es orar y pedir la ayuda del Espíritu Santo. Esto es lo más importante. Luego podemos ir a comentarios o lugares confiables en el internet, o buscar en un diccionario bíblico lo que las palabras significan en el lenguaje original.

Personalmente, encuentro muy útil leer lo que predicadores confiables como John Piper o John MacArthur han predicado sobre los versos que me resultan difíciles, y luego regresar a la Biblia y leer el pasaje nuevamente. Es posible que entonces todavía yo no tenga un buen entendimiento de lo que dice la Biblia en el texto que estoy estudiando. Entonces sigo orando, anoto mis preguntas y las archivo. Tal vez más adelante, durante el estudio de otros pasajes, el Señor abra mi mente para hacerme entender lo que antes no entendía.

¿Puedes hablarnos un poco acerca de la serie actual en su programa y cómo puede ayudar a la audiencia a profundizar en la Biblia?

En esta serie estamos enseñando las pautas básicas para estudiar la Biblia, dando también ejemplos bíblicos y personales. No solamente hablamos de lo que hemos hecho bien, sino también de los errores que hemos cometido en el pasado y cómo aprendimos de ellos.

No solo en esta serie, sino en todo el programa de Mujer para la gloria de Dios, nuestra meta es mostrar cómo las mujeres podemos glorificar a Dios a través de nuestro diseño. Esto implica aprender cómo interpretar la Biblia y aplicarla en nuestras vidas, y demostrar que el estudio de ella no es solo para algunas mujeres privilegiadas por Dios, sino para todas las mujeres creyentes. Oramos que sea de edificación para todos los oyentes, y que juntos crezcamos más a imagen de Cristo.


Imagen: Lightstock.
CARGAR MÁS
Cargando