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¿Enseña Hebreos 6 que puedes perder tu salvación?

Nota del editor: 

Este artículo fue publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Felipe Ceballos Zúñiga, y adaptado por el equipo editorial de Coalición por el Evangelio.

¿Quién no ha quedado perplejo con la advertencia en Hebreos 6:4-6?

“Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y lo exponen a la ignominia pública”.

El pasaje de Hebreos 6:4-6 seguramente es uno de los más difíciles de interpretar. Por tal razón, en cada época de la iglesia se han presentado varias posturas sobre el mismo. Esto ocasiona que sea un punto sensible de agudas diferencias doctrinales y teológicas en el tema de la salvación.

Este pasaje nos confunde porque habla sobre la manera en que procesamos la relación entre las promesas del evangelio y sus exhortaciones. De hecho, la tensión doctrinal entre la advertencia y la promesa lleva a muchos a eliminar cualquier discrepancia, ya que la consideran incómoda y contradictoria. Sin embargo, un análisis cuidadoso de este pasaje nos lleva a confiar más en el amor salvador de nuestro Señor. Veamos cómo:

1) Hebreos 6 advierte que debemos cuidarnos de caer

Para aliviar la tensión, algunos dicen que la advertencia descrita en Hebreos 6 tiene dos conclusiones:

1) Los creyentes genuinos pueden rechazar a Cristo, y

2) ser desechados para siempre.

El problema con estas conclusiones de Hebreos 6 es que hacen hincapié en las exhortaciones y reducen las promesas del evangelio. Los defensores de esta interpretación convierten la advertencia de que el cristiano debe cuidarse de caer en la declaración de que es posible caer. Inconscientemente hacen de la promesa de salvación de Dios algo revocable para los creyentes. Ellos creen que el mensaje central de este pasaje enseña que los creyentes pueden fallar en perseverar en la fe y caer bajo la ira de Dios.

Hebreos 6 nos alerta de peligros al acecho que nos persuaden de abandonar a Cristo

Contra este punto de vista, yo diría que el pasaje es una advertencia, y como tal nos alerta de peligros al acecho que nos persuaden de abandonar a Jesús. A Satanás no solo le interesa que incurramos en pecado, sino también que perdamos nuestra relación con el Señor, tal como Cristo lo afirmó en la parábola del sembrador, narrada en Lucas 8:12. Por lo tanto, Hebreos 6 no anuncia el posible fracaso de la fe o que la promesa de Dios sea revocable.

2) Hebreos 6 nos exhorta a permanecer fieles a Cristo

¿Qué propósito tenía el autor al escribir Hebreos 6:4-6? El propósito del predicador es advertirnos para que no nos alejemos y seamos incapaces de arrepentirnos, no sea que Satanás y el mundo nos tienten a unirnos a su rechazo de Cristo, resulte en un espectáculo de vergüenza, y lleve a un intratable arrepentimiento. Pero, la advertencia aquí también nos alerta por medio de la conexión inseparable entre no prestar atención al llamado del evangelio y la imposibilidad de ser restaurados al arrepentimiento si abandonamos a Cristo.

El predicador desea que su advertencia nos inquiete para que escuchemos su llamado y permanezcamos fieles a Jesucristo. Esto significa que los creyentes debemos afirmar de todo corazón: “Si yo, que solo miro a Cristo para salvación, lo dejo, me encontraré incapaz de arrepentirme de tal manera que pereceré para siempre”. Debemos resistirnos a ajustar esto con preguntas distractoras.

3) Hebreos 6 nos llama a una confianza firme

La advertencia de Hebreos 6 indica la sagrada relación entre la fidelidad perseverante y nuestra herencia de salvación. También fusiona las exhortaciones a una confianza firme con advertencias en contra de la perdición eterna. Sin embargo, por intensa que sea esta advertencia, no anula ni contradice la exhortación igualmente fuerte a una seguridad firme.

Tal y como hace el predicador a través del libro de Hebreos, el capítulo 6 une las exhortaciones a una confianza firme con advertencias en contra de la perdición eterna. Después de advertir a sus oyentes en contra de caer, él observa que hay motivos para creer que no han dado ese paso fatal de apartarse de Cristo, porque Dios no abandona a su pueblo (Heb. 6:9-10). Luego leemos:

“Pero deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, a fin de que no sean perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas”, Hebreos 6:11-12.

De manera que los creyentes no “mostramos la misma solicitud hasta el fin” para ser salvos, sino porque ya lo somos y eso probará que no habremos sido perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.

4) Hebreos 6 nos muestra la meta segura

El predicador asegura a sus lectores que cuando Dios hizo su promesa a Abraham, juró mostrar a los herederos de la promesa “la inmutabilidad de Su propósito” (Heb. 6:17). Nosotros, que somos herederos de Abraham, tenemos la promesa y el juramento de Dios de asegurarnos que su salvación prometida es nuestra esperanza segura, “como ancla del alma, una esperanza segura y firme” (Heb. 6:19).

Hebreos 6 presenta las exhortaciones a una confianza firme junto con advertencias en contra de la perdición eterna

El predicador espera que tomemos en serio tanto la advertencia urgente contra un alejamiento definitivo de Cristo (Heb. 6:4-8), como la exhortación a la confianza segura en la promesa de Dios (Heb. 6:9-20). Él nos exhorta a confiar en la herencia que Dios nos asegura por su juramento y promesa.

Dios usa regularmente advertencias y consuelo o amenazas y promesas juntas para asegurarnos en el camino de la salvación. Prestemos atención a la advertencia sincera, urgente, e inquebrantable de Hebreos 6:4-6, para que veamos que somos salvos por la gracia divina en el último día.

Conclusión

Hebreos 6:4-6 forma parte de un pequeño grupo de textos que aparentemente apoyan la pérdida de la salvación. Sin embargo, el testimonio bíblico de la seguridad de la salvación es muchísimo mayor, porque mayores que el juicio son el amor y la misericordia de Dios para sus hijos.

“Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que trascendió los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra fe. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna”, Hebreos 4:14-16.

Por esta razón, podemos confiar en que Hebreos 6 es una advertencia y no una declaración de condenación para los creyentes, por eso nos exhorta a permanecer fieles. Esto nos llama a confiar firmemente en la meta que es segura para quienes vivimos por y para Cristo.

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