Vive para la gloria de Dios en un mundo egocéntrico
La convicción de la Reforma era que la esencia de la vida cristiana es vivir centrados en Dios, no en nosotros mismos. Hoy necesitamos recuperar la misma convicción.
La convicción de la Reforma era que la esencia de la vida cristiana es vivir centrados en Dios, no en nosotros mismos. Hoy necesitamos recuperar la misma convicción.
En la cruz, Cristo no solo venció al pecado y a la muerte, sino que también venció a las fuerzas espirituales de las tinieblas.
Dios está interesado en que lo conozcamos, pero a la vez no podremos conocerlo en Su totalidad. ¿Qué dice la Biblia sobre este hecho?
Si quieres experimentar todo lo que Dios tiene para ti —conocerlo, disfrutarlo y glorificarlo—, no puedes esperarlo sin un profundo compromiso y conexión con una iglesia local.
No podemos definir a Dios y Su amor en el sentido de delimitar exhaustivamente quién es Él, pero sí podemos describirlo con veracidad y a la luz de Su Palabra.