¿Qué pasa si no disfruto la vida cristiana?: Una carta para hombres jóvenes
¿Qué pasa cuando tienes demasiado de Cristo para disfrutar del mundo y demasiado del mundo para disfrutar de Cristo?
¿Qué pasa cuando tienes demasiado de Cristo para disfrutar del mundo y demasiado del mundo para disfrutar de Cristo?
El aburrimiento que nos rodea es producto de una cultura de la muerte en la que nada puede satisfacernos.
Jesús está deseoso por coronar en la cruz lo que empezó con Su encarnación. Así que dice: «Tengo sed».
Zaqueo quería ver a Jesús, pero nunca se imaginó que Jesús quisiera verlo a él y tener un encuentro verdadero con él. Ese mismo Jesús sigue viniendo a nosotros hoy a pesar de nuestro pecado.
Si nuestra mente y corazón permanecen en la buena noticia de nuestra salvación —dependiendo de Dios para esto—, nada nos podrá apartar del gozo en Cristo.