¿Reconoces a Jesús como el «Señor del sábado»?
En Cristo volvemos a disfrutar del verdadero propósito del séptimo día de la creación: la comunión con Dios.
En Cristo volvemos a disfrutar del verdadero propósito del séptimo día de la creación: la comunión con Dios.
Así como el sol y la luna, todos los detalles infinitesimales del mundo creado están diseñados para llevarnos a adorar a nuestro Creador.
Medita en cómo tu cuerpo, finito pero glorioso, refleja el diseño y propósito de Dios para ti.
¿Sabías que tus momentos más cotidianos son vistos y apreciados por Dios? Explora cómo el Creador se deleita en la belleza de Su creación y en la vida de Sus hijos.
«Anhelo ver un río cualquiera, oh Dios, que con simpleza me susurre las verdades de Tu Palabra».