Si no soy elegido, ¿por qué soy culpable por no creer?
¿Es Dios injusto al condenar a quienes no creen porque Él no los elige? No podemos usar la no elección como excusa para amar más la oscuridad que la luz.
¿Es Dios injusto al condenar a quienes no creen porque Él no los elige? No podemos usar la no elección como excusa para amar más la oscuridad que la luz.
“La fe es la mano abierta que recibe el regalo de Dios”. Esta verdad cambió la vida de Martín Lutero y sigue transformando vidas hoy.
Todas nuestras creencias y convicciones dependen de una autoridad final que dará firmeza o debilidad a nuestra fe. ¿Cuál será la tuya?
Necesitamos entender estas cosas si hemos de continuar con el legado de la Reforma hoy. Solo así podremos glorificar a Dios.
La Reforma no se trató solo de un debate intelectual y de tener la doctrina correcta, se trataba en realidad de conocer el corazón del Dios verdadero.