¿Y si ministrar a la iglesia es más de lo que pensabas?
Muchos creen que ministrar es cosa de unos pocos. La Biblia dice otra cosa. Y probablemente te involucra más de lo que imaginas.
Muchos creen que ministrar es cosa de unos pocos. La Biblia dice otra cosa. Y probablemente te involucra más de lo que imaginas.
«Estos son algunos principios que he visto ser de bendición cuando pastores y líderes los aplican con las mujeres que sirven en su congregación».
Un diácono calificado se asemejará cada vez más a la clase de amor forjador de la unidad que la Biblia ordena tan claramente.
En una iglesia con una masculinidad bíblica, los vulnerables son cuidados, las mujeres son protegidas y el cuerpo de Cristo camina de acuerdo a los pasos firmes de Jesús.
Aunque puede sentirse como una tarea abrumadora, tu presencia con tus hijos cada domingo en la iglesia es parte del plan de Dios para formar a Su pueblo.