Honra a tus padres mientras obedeces la gran comisión
¿Cómo podemos dar prioridad a la proclamación del evangelio entre las naciones y, al mismo tiempo, honrar a nuestro padre y a nuestra madre?
¿Cómo podemos dar prioridad a la proclamación del evangelio entre las naciones y, al mismo tiempo, honrar a nuestro padre y a nuestra madre?
En nuestra era de noticias constantes, redes sociales y la atención mundial hacia los pastores que han tropezado, es fácil olvidar todo lo que los pastores hacen por la iglesia.
Al igual que David sirvió «el propósito de Dios en su propia generación» (Hch 13:36), oro para hacer lo mismo cada vez que entro en mi hospital.
Las aparentes paradojas de la Escritura nos revelan verdades sorprendentes sobre el corazón del liderazgo: el servicio, el sacrificio y la entrega.
Confesar “Yo no soy el Cristo” es esencial para tu efectividad en el ministerio, tu gozo en el ministerio y tu supervivencia en el ministerio.