La humildad: la marca del verdadero cristiano con sana doctrina
Una clara señal de que estamos recuperando correctamente la sana doctrina es que esta se refleja en vidas humildes.
Una clara señal de que estamos recuperando correctamente la sana doctrina es que esta se refleja en vidas humildes.
«Admitir mi hipocresía es vergonzoso, pero si Cristo me trató con compasión al mostrarme mi fariseísmo, también puede hacerlo contigo».
La confianza de un hombre piadoso no depende de sus propias habilidades ni de las opiniones de otros, sino de lo que Dios dice que es verdad.
Como un mendigo de la calle vive de la misericordia de los demás, así es nuestra condición espiritual, pues dependemos de la misericordia de Dios.
Agustín nos anima a no interrumpir con la arrogancia el objetivo central de la interpretación bíblica, que es aumentar nuestro amor por Dios y por el prójimo.