Regocíjate y haz el bien: La sabiduría de Eclesiastés 3:12-13 para la mujer
La vida no se trata de alcanzar metas lejanas, sino de recibir con gratitud lo que Dios pone hoy en tus manos.
La vida no se trata de alcanzar metas lejanas, sino de recibir con gratitud lo que Dios pone hoy en tus manos.
Aunque decir chistes sobre los hijos puede parecer gracioso e intrascendente, estos comentarios suelen apuntar a la tendencia cultural de menospreciarlos.
Las tragedias que Dios permite en nuestras vidas esconden misericordias ocultas.
El mensaje del evangelio no es solo que Cristo nos salva del infierno, sino que Él es el único que puede satisfacer nuestros anhelos más profundos.
A través del sufrimiento, Dios quiere que lo experimentes personalmente. ¿Puedes conocer la vida abundante del Pastor sin conocer primero el valle de sombra de muerte?