Una gloria peculiar

En el año 2011, hubo una modernización en la moneda de Perú. Los billetes fueron renovados por la introducción de nuevas tecnologías que permitirían distinguir uno falso de uno verdadero. Esos diversos detalles en la naturaleza del billete le permitirían reclamar por sí mismo si era auténtico. El hecho de que alguien no pueda reconocer esos detalles no hace falso a un billete; es decir, el dinero es auténtico debido a sus características propias y no por lo que uno pueda agregarle. El billete se autentica solo, ya que hay evidencia en sí mismo de su credibilidad.

En Una gloria peculiar, John Piper aborda el tema de la autoautenticación propia de las Escrituras. El enfoque que permea este libro es la gloria de Dios. En doscientas setenta y dos páginas, Piper explica cómo el término “autoautenticación” no solo quiere decir que la Escritura tiene características intrínsecas (como los billetes) que la evidencian como la Palabra de Dios, sino que, además, ella muestra un tipo de gloria peculiar.

En este primer libro de su trilogía sobre las Escrituras, Piper organiza su argumento en cinco secciones: (1) se analiza el tema desde su experiencia de setenta años con la Biblia, cómo la influencia de su hogar cristiano le ayudó en sus inicios, y cuál es su actual posición con respecto a la Palabra de Dios; (2) continúa con información acerca de cuáles son los libros que forman la Biblia y por qué son parte de ella; (3) explica cómo los profetas, Jesús, y los apóstoles veían las Escrituras como Palabra de Dios; (4) desarrolla el tema de la confiabilidad de las Escrituras; (5) y finalmente desmenuza el tema principal del libro: la autoautenticación de las Escrituras con enfoque particular: la gloria peculiar de Dios, en cuyo centro está la gloria única de Jesucristo.

Una gloria peculiar
John Piper
Editorial Portavoz. 272 pp. US$10.49.

Una ventana en la pared

“Todos estamos en algún lugar en relación con la Biblia. […] Nunca fue como una obra de arte que cuelga en un museo […]. Más bien, era como una ventana. […] Mi punto de vista de la Biblia era siempre un punto de vista a través de la Biblia” (pp. 22, 26).

El autor se une a C. S. Lewis al expresar que “la realidad que veía [a través de la Biblia] estaba siendo cada vez más clara, brillante y profunda” (p. 26). Y en este libro, quiere que veamos, junto con él, que la gloria de Dios mostrada a través de la Escritura es lo que sostiene tu punto de vista acerca de la Biblia y que, a su vez, te permitirá disfrutar de ese tesoro irresistible. En sus palabras:

“Yo no sostengo meramente un punto de vista de las Escrituras. Soy sostenido [por ellas]” (p. 35).

Materia de seminario

Mientras leía la segunda sección, era inevitable relacionarla a la materia de “Canónica” (doctrina de la Palabra de Dios) que llevé en los inicios de mis estudios teológicos formales. En cuarenta y seis páginas, Piper sistematiza horas y horas de clase y lectura.

En palabras sencillas, pero no simplistas, el autor responde a preguntas como: ¿Cuáles libros conforman las Escrituras cristianas? ¿Cuántos son? ¿En qué idiomas? ¿Cuál fue la Biblia de Jesús? ¿Qué es el canon de las Escrituras (Antiguo y Nuevo Testamento)? ¿Tenemos los documentos originales? ¿Qué hay de los libros apócrifos? ¿Qué es la crítica textual?

Al responder estas preguntas, Piper afirma la importancia que tiene el razonamiento histórico de nuestra fe. Pero, ¿qué hay de las personas que no tienen acceso a este tipo de información, ni a los sofisticados argumentos racionales e históricos para creer que la Biblia es la Palabra de Dios? Si alguna vez has pensado en esto, estás compartiendo la misma preocupación que Jonathan Edwards y John Piper.

“La mayoría de personas en el mundo, especialmente entre los menos educados, el mundo en desarrollo, no tienen ni la formación ni el tiempo para seguir tales detallados argumentos en apoyo de su fe” (p. 126).

Es así que Piper, junto a Edwards, encontró un texto que encendió su entendimiento de dónde descansa su fe: la gloria peculiar de Dios (2 Co. 4:4-6).

Obra del Espíritu Santo

Imaginemos que es un día nublado y el sol brilla por encima de las nubes grises, pero no lo puedes ver. No es hasta que un viento fuerte y poderoso aparta esas nubes que puedes ver la gloria del sol. Según el autor, justo ese es el trabajo del Espíritu Santo: apartar las nubes de mi ceguera espiritual para así poder contemplar la majestuosidad de la gloria de Dios a través de las Escrituras (1 Jn. 5:6-11).

“[Dios] testifica la realidad de su Hijo y su Palabra, dándonos vida de entre los muertos para que revivamos a su majestad y lo veamos por lo que Él es en su Palabra” (p. 180).

Una Palabra confiable, inspirada, verdadera, y sin error

La Biblia misma formula afirmaciones para sí misma y hace declaraciones sobre nosotros, antes de que nosotros hayamos decidido comprometernos con las Escrituras. La Palabra de Dios no espera que le demos permiso para ser la Palabra de Dios, si es la Palabra de Dios, es la Palabra de Dios con o sin nosotros (p. 88).

Piper ilustra que las afirmaciones acerca de la Verdad son como “hilos de un tapiz cuya gloria divina es su autoautenticación” (p. 88). Es su oración que al leer las Escrituras y ver su grandeza única y gloriosa, el lector vea “no solamente una afirmación divina, sino una realidad divina” (p. 88).

Se apela al aprecio que Jesús tiene sobre el Antiguo Testamento (Mt. 5:17-18) y su plan para el Nuevo (Jn. 14:24-26; 16:12-14). También a que Dios ha hablado en lenguaje humano, a través de personas, y en el clímax de esta afirmación está que en la encarnación de Jesús (divino y humano) y en las Escrituras, Dios brinda un misterio: que ambos son insondables y reales, pero también accesibles para disfrutar de ese asombroso misterio.

Conclusión

A lo largo de todo el libro, John Piper responde ciento siete preguntas relacionadas directa e indirectamente con las Escrituras. Son setenta años de experiencia personal con la Biblia y, de ellos, treinta y tres pastoreando el corazón de ovejas con dudas acerca de la Palabra de Dios.

En estas páginas seguramente encontrarás respuesta a algunas preguntas que te has hecho, te haces, o te harás en tu caminar cristiano. Te animo a que veas cómo Dios te muestra esta gloria peculiar a través de la Biblia.

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