Lo que el boleto de avión no te dice

Esta es la historia de una joven rumana y la providencia de Dios. Es la historia de Georgia y Abraham.

En Lo que el boleto de avión no te dice acompañamos a la autora, Georgia Blidar, en su viaje desde la Rumanía comunista donde creció hasta Chile, el país secular y seudocatólico donde llega a vivir. Esta lectura fomenta la imaginación al involucrar al lector como si acompañara a la autora en su jornada.

Desde el inicio, Georgia explícitamente apunta a la soberanía de Dios en cada circunstancia. Cada situación en su travesía es vista e interpretada a través del lente del carácter del Señor y no viceversa. Esto es valioso, pues muchos cristianos hoy día solo quieren a un Dios que haga cosas por ellos, y no al “Yo Soy”.

Lo que el boleto de avión no te dice
Georgia Blidar
Mediador Ediciones. 129 pp. US$9.99.

La intención de la autora al compartir su historia es resaltar el carácter de Dios a través de las situaciones de su vida, sin asumir que la manera en que las cosas ocurrieron deben ser tomadas como recomendaciones para la vida de otros creyentes.

“‘Quien hace estas cosas o es una verdadera creyente, o está loca’. Pues soy creyente, y tal vez no me falta una buena medida de locura, porque para llegar de Rumanía a Chile por un hombre puede ser de locos, pero al final de cuentas, nuestra fe también es una locura frente al mundo. Ya que era loca por una cosa, podría serlo dos veces” (p. 2-3).  

En Rumania los cristianos evangélicos no son tan comunes… ¡bautistas reformados, mucho menos! La fe de Georgia y su familia es en sí misma un testimonio de la providencia de Dios. Los creyentes latinoamericanos muchas veces mostramos apatía a lo que Dios está haciendo o a los retos de la expansión del evangelio en el otro lado de los océanos. Por eso necesitamos conocer más historias de cómo la gracia del Señor está alcanzando a personas de todas las naciones. Necesitamos más testimonios de fe que estén llenos de contenido teológico, que apunten a Dios, su carácter, y a la obra de Cristo.

Por supuesto, al leer este libro o cualquier otro testimonio, debemos ser afirmados y animados sin asumir que lo que le pasó a la autora nos tiene que suceder a nosotros. Siendo soltera, sé que este tipo de lectura puede provocar sentimientos de un rango diverso: desde aumentar la fe, hasta llenarnos de envidia o incredulidad. Si como yo, eres soltero o soltera, te invito a celebrar la fidelidad de Dios en la vida de esta hermana. A celebrar la fidelidad de Dios en tu vida, sabiendo que el autor y consumador, orquestador de tu historia y arquitecto de tu vida, te ama.

La autora describe su vida con vulnerabilidad y conocimiento de sí misma. Georgia presenta con claridad las emociones y pensamientos con los que se debatía. También el por qué de sus decisiones y sus luchas, sin esconderlas o minimizarlas.

El final de la obra parece un poco abrupto; la historia de esta familia es una historia inconclusa —como la nuestra—, y sería interesante tener la oportunidad de seguir el testimonio de la obra de Dios en ellos.

Sin duda alguna, la vulnerabilidad de Georgia al compartir su historia y escribirla en un idioma que no es con el que creció representa un esfuerzo significativo y loable. Vale la pena tomar el tiempo para leer este libro.

Conclusión

Al leer esta historia, una cosa nos queda clara: Dios puede. Él tiene el poder de orquestar detalles que parecen de telenovela. Al fin y al cabo, Dios es quien escribió la primera historia de amor verdadero y quien ha escrito muchas otras a lo largo de los siglos. Él puede traer personas desde lejos —atravesando culturas, idiomas, y trasfondos familiares—, unir una pareja, y crear una familia transcultural. Él puede sostenerte en las pruebas, obstáculos y dificultades, y elevar tu mirada a su propósito en ti y a través de ti.

Sin duda alguna, el testimonio de Lo que el boleto de avión no te dice es un recordatorio de que el mismo Dios quien fue fiel en la vida de esta hermana, es fiel en la tuya, aunque sea de formas y en áreas distintas. No pierdas de vista que el propósito de Dios con el matrimonio no es tu felicidad sino tu santificación y la revelación de su gracia en tu vida; lo mismo, en una forma distinta, para los solteros. Dios quiere mostrar una imagen de la gracia, el amor, y el compromiso que Cristo tiene con su Iglesia. El propósito final del matrimonio y de historias como esta es apuntar a su propia gloria y a la revelación de Cristo y su amor por su pueblo redimido.

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