Casey Neistat, la creatividad, y la belleza de hacer cosas nuevas

 | 
Compartir

Hace dos años comencé a ver diariamente los vlogs de Casey Neistat en YouTube. Vlogs son video blogs, o videos cortos filmados al estilo “selfie” que comúnmente resumen la vida diaria del protagonista. El protagonista camina por su día grabando y narrando su vida para sus espectadores en línea. Sin lugar a dudas, este género de videos se ha vuelto uno de los más populares en YouTube, creando una nueva categoría de celebridades de internet.

Recuerdo que hace varios años empecé a ver más y más vloggers aparecer en la columna de videos relevantes al lado derecho de la página de YouTube, pero nunca me llamaron la atención —hasta que vi un vlog de Casey Neistat—. Casey ha dicho en sus videos que él es principalmente un cinematógrafo (ha producido películas, series, y hasta un app de videos para dispositivos móviles que fue adquirido por CNN), luego un YouTuber, y después un vlogger. Es decir, él se define principalmente como un creador (a través del arte de film), luego como un creador para la plataforma de YouTube (lo cual le permite tener el control completo de su arte), y finalmente como un participante del género de film “vlog” (la tendencia de muchos YouTubers hoy en día).

Aunque existen miles de canales de vlogs en YouTube, Casey tomó un género conocido por su rápida edición y poca profesionalidad y le dio nueva vida con su estilo cinematográfico único. Antes, ver vlogs en YouTube era como ver los videos que alguien había grabado de sí mismo en su celular. ¿Quién quiere ver eso? Pero Casey tomó esa idea y la convirtió en algo nuevo. Usando el mejor equipo de cámaras y su talento extraordinario de edición, convirtió el vlog en un medio para contar una historia de una manera creativa y artística. Se propuso a crear un nuevo video cada día que contara una historia. Y así son los vlogs de Casey: videos cortos, divertidos, de alta calidad que cuentan una historia. ¡Y lo sigue haciendo casi cada día!

 

El estudio de Casey. Wired ©

 

Desde que inició, Casey ha ganado más de 7 millones de suscribers a su canal y se volvió uno de los personajes más populares y famosos del internet. Sin embargo, en un momento muy inesperado, Casey anunció en un video de golpe que ya no estaría grabando más vlogs. En sus palabras, “Cuando pienso en la razón por la que comencé este vlog, pasé mucho tiempo sentado aquí hablando con ustedes acerca de esta idea que necesito desafiarme creativamente”. Luego dijo, “Hablé sobre cómo me había vuelto perezoso en esta plataforma y no estaba publicando videos. Y me propuse a publicar un video todos los días para desafiarme creativamente de una manera que nunca he hecho antes”. Y eso es exactamente lo que pasó.

El problema es que ese desafío se convirtió en una disciplina, y después de un tiempo, en una tarea que podía cumplir con facilidad. Después de “encontrar un ritmo”, vlogging diariamente ya no era un desafío creativo para él. Entonces, lo paró de hacer. A pesar de recibir millones de seguidores (y de dólares dicen muchos) lo dejó. Continuaría creando videos para su canal de YouTube y trabajando en otros proyectos de film, pero ya no serían vlogs diarios.

Eventualmente, Casey regresó a publicar los vlogs con regularidad, después de darse cuenta que extrañaba el desafío de crear algo nuevo cada día y la relación que compartía con sus seguidores a través de ellos.

Creo que la gracia común tiene mucho que enseñarnos aquí. Aquí dos ideas.

1. La verdadera creatividad se extingue cuando hay motivos ocultos para crear. Muchas personas se han subido al tren de los vlogs para expandir su plataforma. ¿Qué mejor medio para vender su producto o imagen a miles de seguidores que con videos con la cámara apuntada a sí mismos? Hay vlogs con “contenido patrocinado” por empresas y marcas populares donde el protagonista sale con zapatos Nike o el nuevo Apple Watch para promocionar estos productos a una audiencia conectada más al internet que a la televisión. Algunas celebridades de Hollywood también han empezado a vlogguear para alcanzar a una generación más joven. Todo esto para decir que la mayoría de los vlogs funcionan para venderte algo, sea un producto, una imagen o un estilo de vida. Las redes sociales en gran parte funcionan de la misma manera.

Pero ese no necesariamente es el caso con Casey. Aunque muchas empresas le envían sus productos y ciertamente dedica varios episodios para hablar de ciertas marcas, Casey no usa los vlogs como un mero medio para crecer su plataforma, influencia, o fama. Él los consideró como un medio artístico en sí mismos, un medio para contar una historia, para comunicar un mensaje. Sus vlogs no eran una herramienta para aprovecharse de su audiencia, sino para hacer algo artístico y creativo. Su enfoque nunca ha sido tanto vlogguear, sino crear.

Tal vez la industria del cine cristiano podría aprender algo de esto, ¿no?

2. Hay algo divinamente bueno en crear cosas nuevas. Uno de los problemas que más a menudo enfrentamos en este mundo es que preferimos ser consumidores más que creadores. Preferimos aprovecharnos del trabajo de otros, que hacer el trabajo por nosotros mismos. Algunos hasta pensamos que el trabajo es un tipo de maldición. Pero como nos recuerda el pastor Sugel Michelén dice, “Nosotros tenemos un mandato cultural en Génesis 1:26-28 que de ninguna manera debemos descuidar. Todo lo que hagan, de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de él a Dios el Padre”.

Fuimos creados para crear. En este jardín que Dios ha creado, cada hombre y mujer tiene el llamado a trabajarlo, cultivarlo, y hacer nuevas cosas con él. No tienes que ser un artista o un cinematógrafo como Casey para hacerlo. El pastor Miguel Núñez enseña que esto es tan verdadero como para cualquier vocación, “Martín Lutero y otros reformadores entendieron que cada uno de nosotros tenía una vocación, y que la vocación básicamente implicaba el llamado que Dios le hacía a cada creyente en el mundo para que se dedicara justamente a eso que Dios había puesto en su mente y su corazón”.

No tienes que ser un cristiano para hacer esto, pero por eso es gracia común. Sin embargo, los cristianos podemos disfrutar de nuestro trabajo y hacer cosas nuevas con la creación que Dios nos ha dado sabiendo que nuestras labores se llevaran a cabo para el bien del hombre y la gloria de Dios.

Compartir
CARGAR MÁS
Cargando