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Tu grupo pequeño virtual aún puede ser vibrante

Para muchos de nosotros, asistir a grupos pequeños ha sido una rutina regular por años. La primavera pasada puso freno a esta rutina. Aunque todos teníamos la esperanza de que las precauciones por el COVID fueran una inconveniencia temporal, para muchas iglesias ha permanecido la necesidad de mantener reuniones virtuales.

Los apóstoles Pablo (2 Ti 1:4) y Juan (2 Jn 12) pasaron una parte de sus ministerios distanciados de sus comunidades amadas. Leer sus palabras nos recuerda que nosotros también fuimos creados para estar en comunidad (Gn 2:19, Éx 25:8).

No es una debilidad de carácter sentirse abrumado por el costo emocional, físico, y relacional de esta pandemia. Compartir un asiento en el sofá es mucho más preferible que compartir un recuadro en una pantalla. Hasta que eso sea posible, sin embargo, ¿cómo podemos mantener una vibrante comunidad de grupo pequeño?

¿Por qué grupos pequeños?

La fatiga digital es un tipo de sufrimiento. Aún así, Hebreos 10:19-39 nos anima a acercarnos a Dios y los unos a los otros, en medio de nuestro sufrimiento. Aunque los grupos pequeños puedan lucir diferente ahora mismo, su importancia en la vida de la iglesia no ha cambiado.

No es una debilidad de carácter sentirse abrumado por el costo emocional, físico, y relacional de esta pandemia

Los grupos pequeños son una manera en que nosotros podemos edificarnos mutuamente (Gá 6:1-2; Ef 4:11-16), orar con y por los demás (Stg 5:13-16; Co 1:9; 4:2), y estudiar la Palabra de Dios juntos (Hch 2:42; Dt 6:4-9).

Aunque no deberían reemplazar los cultos los domingos, los grupos pequeños contribuyen a nuestra perseverancia en la fe al permitirnos encontrar y forjar amistades centradas en la Palabra de Dios, la oración, y la rendición de cuentas (He 3:12-13).

Consejos para las reuniones virtuales

Aquí hay algunos consejos generales para ayudar a tu grupo a enfrentar los retos únicos de las reuniones virtuales.

  • Mantén el propósito de tu grupo bien definido. ¿Es una reunión de oración? ¿Un estudio bíblico? ¿Una discusión de un artículo? ¿O es principalmente un tiempo para animar y compartir? Las personas aprenden mejor cuando saben qué esperar.
  • Mantén las reuniones virtuales más cortas que las reuniones en persona. Una hora usualmente es mucho tiempo. Cuando los grupos se reúnen en persona, dejan un tiempo para charlar, tomar café o algún refrigerio, y para que los participantes se vuelvan a conectar, todo antes de entrar en la reunión. Pero las plataformas virtuales hacen que esta interacción sea casi imposible, y las reuniones virtuales extendidas pueden llevar a una pérdida de concentración.
  • Considera limitar tu grupo a aproximadamente 10 personas o menos. Si tu grupo previamente ha sobrepasado esa cifra, considera dividirlo en grupos más pequeños para tus reuniones virtuales este semestre. Mientras aumenta el número de participantes en las discusiones virtuales, el sentido de que cada quien es una parte vital de la discusión disminuye.
  • Planifica incluir tiempos de discusión, y asegúrate que tus preguntas sean preguntas sustanciales.

Líderes de grupos pequeños, necesitamos su perseverancia

Llevar las cargas los unos de los otros (Gá 6:1-10; Col 3:12-17) es una tarea pesada, aún sin una pandemia. Líder de grupo pequeño, puede que te sientas inadecuado para la tarea, pero tu Señor no lo es. Su misericordia y gracia están siempre disponibles en tu tiempo de necesidad (Is 43:1-3; He 4:14-16).

Líder, al planificar una reunión de grupo pequeño, ten pendiente estas cosas:

  • No asumas que todo el mundo ha usado plataformas de reuniones virtuales como Zoom. Asegúrate de que los miembros de tu grupo sepan cómo acceder, descargar, y usar las funciones de la plataforma (por ejemplo, vista de galería vs. vista del orador).
  • Considera reclutar a un colíder. Las plataformas de reuniones virtuales pueden requerir atención a diferentes lugares para poder asegurar que todos los aspectos técnicos de la reunión no distraigan del propósito de la reunión.
  • Envía algunas preguntas a tu grupo antes de la reunión. Esto permite a los miembros pensar sobre el tema de la reunión de una manera más profunda, lo cual puede incrementar la participación.
  • Traza expectativas claras de cómo pueden participar durante su tiempo juntos. Por ejemplo, aclara si todos estarán silenciados o no, cómo quieres que las personas indiquen que están listos para hablar, o si vas a llamar a personas particulares durante una discusión abierta. Esto eliminará la incomodidad que puede surgir de la ausencia de señales no verbales.
  • Si estás haciendo una pregunta de reflexión, permite un minuto de silencio a las personas para que piensen sobre su respuesta e incluso puedan escribirla. Después puedes invitar a las personas a compartir sus consideraciones bien pensadas.

Miembros de grupo pequeño, necesitamos tu asistencia activa

Miembro de grupo pequeño, tu asistencia y presencia activa es crucial para la salud de tu grupo

La confiabilidad, autenticidad, y el respeto son partes críticas para construir la confianza, y los grupos pequeños se desarrollan con la confianza. Miembro de un grupo pequeño, tu asistencia y presencia activa es crucial para la salud de tu grupo.

Para poder aprovechar al máximo un grupo pequeño, práctica estas cosas:

  • Anima y ora por tus líderes. Recuerda que, así como tú, ellos están navegando las variadas complicaciones del trabajo y la familia durante esta pandemia.
  • Deja de hacer varias cosas al mismo tiempo y disponte a estar presente mentalmente.
  • Descarga la plataforma virtual de reuniones por lo menos 30 minutos antes de la primera reunión, y familiarízate con las funciones básicas.
  • Encuentra la opción de “ocultar vista propia” y úsala. Verte a ti mismo durante una reunión puede ser distrayente.
  • Comprométete a orar por aquellos en tu grupo. Mientras otros están compartiendo, toma nota de los temores, ansiedades, o necesidades que están siendo expuestas. Aunque estemos separados, orar puede unir nuestros corazones.

Continúa la travesía

Un día podremos reunirnos físicamente otra vez. Hasta ese entonces, no dejes que tu deseo por la presencia física de otros cristianos te impida reunirte.

Sigamos animándonos, apoyándonos, y siendo instrumento de santificación para otros mientras avanzamos en esta travesía como la comunidad amada de Cristo.


Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Equipo Coalición.
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