Tener | Devocional

“Por tanto, tengan cuidado de cómo oyen; porque al que tiene, más le será dado; y al que no tiene, aun lo que cree que tiene se le quitará”, Lucas 8:18.

Vivimos en una sociedad contemporánea obsesionada con las posesiones materiales.

Los comerciales en los medios de comunicación nos venden no solo productos necesarios para nuestra subsistencia, sino también la idea de que con ellos obtendremos valores intrínsecos a estas posesiones. La seguridad, el significado, y la felicidad están conectados con estas ofertas, cosas que solo podemos encontrar en nuestro Creador.

Sin embargo, la lucha continúa. Los anhelos de nuestro corazón siguen su búsqueda, y cuando finalmente adquirimos esas posesiones las protegemos con la vida misma.

Las tragedias naturales muchas veces vienen, y es triste ver cómo estas posesiones pueden desaparecer prácticamente de un momento a otro. Lo que ha costado toda una vida para adquirir, puede pasar a ser unos escombros en cuestión de minutos, llevándose también ese propósito de vivir.

Y es que en realidad muchas veces actuamos como si nunca pudiéramos perder esas cosas, como si inclusive pudiéramos llevarlas con nosotros al más allá. Por supuesto, hay necesidades básicas de sustento y de un techo seguro, pero aún en relación a ellas tenemos que aprender a depender de Dios y no de nuestra autosuficiencia.

Es rara la persona que sabe que no necesita más, que su corazón no está aferrado a los bienes materiales, y que desprende de ellos con gozo para ayudar a otros. A estos, Dios parece bendecir más.

Y a otros, como dice el pasaje, se les quita lo que creían tenían por ellos mismos, para ver si así pueden encontrar al Único que sí es necesario.

Las buenas noticias para ti y para mí son que el mensaje de la provisión de Dios para sus hijos, en la obra de Cristo en nuestro favor, no solo nos invita a recordar sus promesas de cubrir para nuestras necesidades básicas, sino especialmente a reconocer que en Él encontramos satisfecho ese sentido de seguridad, satisfacción, y significado que nuestra alma anhela.

Piensa en esto y encuentra tu descanso en Él.


Imagen: Lightstock.
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